Las Amazonas libres del Teatro de Mérida censuradas en Instagram

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Por Editorial agosto 13, 2018  más artículos

 

La directora Magüi Mira nos transportó al tiempo de las grandes mujeres Amazonas durante la semana pasada en la 64 Edición del Festival Romano de Mérida

El mito de las Amazonas, o la realidad, según se mire, ha cautivado a artistas, historiadores y a todas aquellas personas que han llegado a conocer a estas grandes mujeres guerreras.

«Nos sigue fascinando el mito apasionante de las mujeres guerreras. Mujeres que, con la fuerza de las armas, se rebelan ante el abuso físico de los hombres. Hartas de ser sometidas, crean un nuevo Estado sin hombres y una nueva ley. Sólo copularán con hombres que hayan vencido y cazado con un único fin: procrear para mantener su estirpe de hembras. Si nacen varones morirán. El amor posesivo está prohibido. Enamorarse es un peligro. A-Mazonas. Mujeres sin pecho. De un solo pecho. Guerreras entrenadas con extrema dureza que deciden amputarse para ser más eficaces. El cambio de roles es posible.

Y aparece Pentesilea transgrediendo el orden, cayendo enamorada a los pies de Aquiles. Las advertencias de la Madre de las Madres se las lleva el viento. Se enciende la pasión. Y estalla la tragedia. Y así, entre músicas y alaridos de elefantes y jaurías de perros, entre danzas y cantos de guerra, aquí están, pisando la arena de Mérida, Pentesilea y sus tres princesas, Asteria, Meroe, Protoe, y la Madre de las Madres con su coro de Amazonas, y Aquiles con sus dos reyes cómplices, Ulises, rey de Ítaca y Diomedes, rey de Etolia.

El ejército de las Mujeres Guerreras al asalto de un corazón, el suyo y el nuestro, un corazón poblado de contradicciones, inundado por un torrente de preguntas. ¿Es el amor un tigre insaciable que envenena la razón? ¿Podemos escapar de su voracidad posesiva?»

Con estas palabras, nos presenta la directora, Magüi Mari, la obra que el gran Teatro Clásico de Mérida acogió la semana pasada para abordar un tema de primer orden, la lucha feminista y el cambio de roles sociales. No sin conducirnos a ser conocedoras de las consecuencias del amor obsesivo y posesivo.

Las actrices y actores encargados de hacer realidad esta majestuosa representación fueron Silvia Abascal (Pentesilea), Loles Léon (la Suma Sacerdotisa), Maxi Iglesias (Diomedes), Xabier Murua (Aquiles), Antonio Hortelano (Ulises), Olivia Molina (Protoe), Karina Garantivá (Meroe) y Ondina Maldonado (Asteria), con el acompañamiento de un coro de diez bailarinas.

La historia nos transporta al mito de Pentesilea y Aquiles


La historia que conocemos es la de que Pentesilea era la mujer guerrera más grande entre las amazonas. Una guerrera extremadamente experta, ella era también renombrada para su sabiduría. Un día, mientras estaba cazando, accidentalmente mató a su hermana, Hipólita II. Afligida por su pérdida, y en busca de la redención, dejó a su tribu y se unió a la guerra de Troya. Acompañada por doce valientes mujeres, se unió a la guerra al lado de los troyanos y juntos, mataron a muchos de los griegos. Sin embargo, el destino tenía otros planes, pues Pentesilea finalmente se encontró cara a cara con el invencible Aquiles. No importaba cómo lo intentara, no podía ganarle. Aquiles triunfó y cuando quitó el casco de su enemigo, lo que vió lo puso de rodillas en consternación: había matado a una mujer.

Sin embargo, tal fue la belleza de Pentesilea que el dolor de Aquiles fue superado por las olas de lujuria y, finalmente, el guerrero profanó su cuerpo sin vida. Muchos años después de la Guerra de Troya, las amazonas montaron una expedición en busca de las cenizas de Aquiles para vengar a su reina muerta Pentesilea. Su búsqueda los llevó a la desembocadura del río Danubio y a la isla de Leuke, donde la ninfa de mar Thetis, madre de Aquiles, había esparcido las cenizas. Las amazonas no llegaron muy lejos porque una aparición bloqueó su camino. Era el fantasma de Aquiles. Los caballos aterrorizados salieron corriendo y arrojaron sus jinetes al suelo. Las amazonas se vieron obligadas a retirarse.

(Te invitamos a leer más sobre las Amazonas en nuestro artículo La leyenda de las mujeres amazonas)

Pero, lo que ha hecho Magüi Mari con este reparto excepcional es mucho más y ha transformado el mito de Pentesilea en una auténtica catarsis personal de la protagonista, interpretada de forma desgarradora por la gran Silvia Abascal

Su increíble puesta en escena le ha costado la censura de las redes, principalmente en Instagram

Esto es lo que ocurre cuando no se entiende el arte

Aún siguen prohibiendo sistemáticamente los pezones femeninos como si fueran genitales. Aún no han entendido que las mujeres de todo el mundo no van a parar hasta estar en igualdad de condiciones con los hombres en todos los aspectos, lo que implica pezones al aire y respeto, que de esto último andan muy escasitos.

 

ASÍ QUE... PECHOS LIBRES, IGUALDAD Y ARTE A RAUDALES, COMO EL QUE NOS REGALARON ESTAS ARTISTAZAS

 

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Fuente: hoy.es