María Montessori sabía cómo salvar la Educación

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mayo 3, 2018

 

María Montessori (1870-1952) estudió ingeniería a los 14 años, luego biología y, por último, fue aceptada en la Facultad de Medicina de la Universidad de Roma "La Sapienza".

Su padre se opuso al principio, pero a pesar de ello terminó graduándose en 1896 como la primera mujer médico en Italia. Fue miembro de la Clínica Psiquiátrica Universitaria de Roma. Más tarde, estudió antropología y obtuvo un doctorado en filosofía, época en la que asistió a uno de los primeros cursos de psicología experimental. Es contemporánea de Freud y desarrolló su propia clasificación de enfermedades mentales. Con tal preparación y posterior revolución con su método, su nombre no se estudia a bombo y platillo como la creadora del Método Montesorri.

Participó en dos congresos internacionales para mujeres: uno celebrado en Berlín en 1896 y otro en Londres en 1900. Habló de las mujeres y de los niños, destacando las condiciones de vida que tienen sobre la sociedad. En 1898, en un congreso en Turín expuso la importancia de la educación y atención a niños con deficiencias mentales y planteó la relación entre el abandono infantil y el desarrollo posterior de la delincuencia. Esto en aquella época suponía romper todos los moldes, pues cualquier alteración en las capacidades de una persona te convertía en poco más que un despojo humano.

Entre 1898 y 1900 trabajó con niños considerados perturbados mentalmente. Se dio cuenta de que estxs niñxs tenían potencialidades que, aunque estaban disminuidas, podían ser desarrolladas y que eran dignxs de una vida mejor sin representar una carga para la sociedad. En este momento decidió dedicarse a lxs niñxs durante el resto de su vida. Observó a lxs niñxs de una institución para niñxs consideradxs “ineducables” jugando con las migajas de la comida, porque no había ningún objeto más en el sitio. Vio que no se las comían, sino que las manipulaban y se dio cuenta de que lo que les hacía falta eran objetos para tocar, que el ser humano tiene necesidad de actividad, de realidad, de cultivar su inteligencia y personalidad. En los últimos años de su vida, Maria Montesorri, participó de modo notable y competente en los trabajos de la UNESCO y fundó el centro de estudios pedagógicos en la Universidad para extranjeros de Perusa.


Con semejante currículum esta mujer podía haber hecho historia, sin embargo, son pocxs los que conocen que fue ella quien desarrolló el "método Montessori" este se concibió como un nuevo método educativo basado en la estimulación y el respeto. Con los diversos estudios que tenía planteó este sistema como una filósofía apoyada en la observación a lxs niñxs.

El modelo de la “Escuela Nueva”, aplicado inicialmente en escuelas primarias italianas y más tarde en todo el mundo, estaba dirigido especialmente a niños en la etapa preescolar. Se basa en el fomento de la iniciativa y capacidad de respuesta del niñx a través del uso de un material didáctico especialmente diseñado para ellxs. El ambiente preparado es fundamental. Todo debe estar ordenado, ser simple, real…

Este ambiente ofrece al niñx la posibilidad de llevar a cabo un trabajo interesante y elegido libremente por si mismx, propiciando períodos de concentración que no deben ser interrumpidos. El método propone una gran diversificación del trabajo y la máxima libertad posible, dentro de unos límites claros que favorecen que lxs niñxs aprendan en gran medida por sí mismxs y al ritmo de sus propios descubrimientos, desarrollando su autonomía.

El principio dominante era el de dejar hacer y ayudar únicamente en caso de necesidad. El papel de la persona adulta es pues el de un observador que ayuda, estimula y guía y que ayuda al niño a desarrollar confianza y disciplina interior, siendo capaz de llevar a cabo descubrimientos espontáneos y conquistas según un ritmo natural, vinculados a las aficiones particulares del niño.

Esta singular forma de educar es al mismo tiempo una filosofía de desarrollo del niño y un fundamento para orientar ese crecimiento. principalmente se basa en dos importantes necesidades del desarrollo de los más pequeños:

1. La necesidad de la libertad dentro de los límites

2. Un entorno cuidadosamente preparado que garantiza la exposición a los materiales y experiencias.

Existen en España escuelas infantiles que aplican este método para que cada pequeñx pueda ir descubriendo el mundo a su ritmo, valorando sus competencias con la práctica, más allá de que coloreen sin salirse de la raya. Al hacer protagonistas de su propia educación a lxs niñxs rompemos con esos métodos que deberíamos desterrar al olvido en los que todxs tenemos que hacer la misma tarea al mismo tiempo, sin importar que quieras, que puedas o que en ese momento te apetezca o no.

Es cierto que para poner en práctica este método la responsabilidad de la cantidad de peques que puedes cuidar como profesora o maestra cae en picado. ¡Qué bien suena esto para bajar esas clases llenas de niñxs apretujadxs! Además este método pone especial énfasis en el desarrollo espontáneo de las funciones cognitivas. Es decir, cada unx de lxs niñxs irá descubriendo y aprendiendo a su propio ritmo sin que caigan en el aburrimiento por estar más avanzados que sus compañeros ni en la desesperación por quedarse atrás. 

En definitiva, los beneficios de este método lo hacen ideal para que el desarrollo de lxs niñxs sea lo más eficaz y productivo posible. Ojalá pronto la fama de María Montessori y su método se extienda y toda nuestra educación, obsoleta y movida por intereses políticos, quede olvidada por quienes deciden sobre nuestra educación. Ojalá sean capaces de entender la utilidad y rentabilidad de tener una educación de calidad de verdad, no lo que nos intentan vender ahora. 

                                                                                                                                                Colaboradora: Carina Núñez

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Fuentes:
EtapaInfantil
FamiliasEnRuta
FundacionMontessori