Noemí Casquet: ‘Creo en el Feminismo siempre y cuando se incluyan a lxs trabajadorxs sexuales’

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Por FEM abril 19, 2018  más artículos

 

"Nacida en Barcelona en febrero de 1992 en un barrio humilde, ya de joven empecé mis primeros pinitos con la escritura. En mi adolescencia se despertó en mí el interés por todo lo relacionado con la sexualidad, los viajes y la comunicación".

Con esta escueta descripción se presenta Noemí Casquet a través de la biografía de su página web. Casquet ha trabajado en ámbitos muy diversos desde la creación de Totoyo, la agencia de comunicación que dirige, ha sido presentadora de televisión, ha trabajado como maquilladora, directora y productora de pornografía entre mil aventuras más.

En su canal de Youtube, en el que cuenta con más de 16 mil suscriptores podemos verla tratando diversos temas, todos recogidos bajo el paraguas de la sexualidad. Su voz se alza en defensa de la libertad y del amor, en contra de este sistema que te dice quién debes ser antes de que te haya dado tiempo a descubrirlo por ti mismx.

Le hemos hecho la serie de preguntas que podéis leer a continuación. Si aún no la conocías, ¡descúbrela ya!

  • Describe en una frase quién es Noemí Casquet y cuéntanos, de pequeña, ¿quién querías ser?

N: Soy periodista especializada en sexualidad y viajes; un ser que lucha por sentirse libre y que se cuestiona diariamente lo normativo. 

Cuando era pequeña me imaginaba en los pasillos de un hospital, tomándome un café de máquina, después de haber salvado una vida. Quería ser cirujana cardiovascular. Años más tarde, me di cuenta que mis capacidades estaban muy enfocadas en la comunicación y que la ciencia (y las matemáticas) se me daban como el culo. 

  • El mejor proyecto que has hecho en tu vida personal y el mejor en la laboral. Cuéntanos algo curioso sobre los peores proyectos.

N: El mejor proyecto que he hecho en mi vida personal es sumergirme en el poliamor. Esto ha llevado un cambio tremendo en mí, creando muchísima consciencia relacional y personal, descubriendo todos mis miedos, mis sueños, mis defectos y mis virtudes. He conectado de una forma increíble conmigo misma a través de ese cambio en mi modelo relacional. 

El mejor proyecto profesional es Sex Riders. Y aunque todavía no haya culminado, es un sueño que va muy ligado a ese cambio personal que hablaba con anterioridad. Sex Riders es un formato de televisión cuyo objetivo es dar la vuelta al mundo en moto descubriendo la sexualidad de cada país. Llevo 4 años luchando por ello, y me dejaré la piel para conseguirlo. Pero lo conseguiré.

Los peores proyectos, ¡son muchos! He sido una persona que he fracasado bastante, puesto que también he emprendido muchísimo. Creo que el peor proyecto fue creer que las cosas me iban a pasar a mí por ser ¿especial?, que iba a cumplir mis sueños por magia divina. Dediqué dos años de mi vida pensando eso, hasta que me di cuenta que las cosas no funcionan así. Si quieres algo, tienes que luchar con todo para conseguirlo.  

  • Hemos visto que apoyas la campaña de liberar los pezones femeninos con el eslogan “libre domingos y domingas, ¿Por qué crees que la sociedad sigue sexualizando y censurando el cuerpo femenino? ¿Crees que hay solución?

N: La sociedad sigue sexualizando y censurando el cuerpo femenino porque vivimos en una sociedad patriarcal donde parece que la belleza y la naturaleza femenina está siempre al servicio del deseo masculino. Y no es así. Nosotras enseñamos nuestro cuerpo si nos sale del coño y no, el objetivo no es provocar erecciones, en absoluto. Tenemos que liberarnos de todos esos tabúes e imposiciones. Que nadie piense que lo hacemos para satisfacer un deseo. 

Para mí, la solución es acabar con la estructura patriarcal a través de la consciencia y la enseñanza sobre todos los géneros. Esto tardará mucho en llegar, y será especialmente a través de varios cambios generacionales. La primera generación consciente y rebelde diría que somos los millenials. 

  • Vimos que te quedaste con la miel en los labios para ser portada de Interviú, ¿qué crees que aportaba esta revista a nuestra sociedad? ¿Qué te motiva a querer ser portada de Interviú?

N: Sí, me quedé a una semana de ser portada en Interviú. 40 años de revista y cierra justamente antes de salir, ¿no es buena suerte? La revista era un referente en cuanto al periodismo de investigación. Obviamente, sin olvidarnos de todas las grandes mujeres que han utilizado su cuerpo como reivindicación, o aquellas que han enseñado las tetas porque querían y podían. Y creo que la revista estaba creando consciencia a través de portadas muy potentes, como la del cáncer de mama, por ejemplo. Estaban tomando un camino maravilloso donde mostraban que enseñar las tetas no estaba reñido con el deseo masculino, sino con la difusión de un mensaje. 

En mi caso, quería reivindicar este mensaje: “Mi ropa no determina tu consentimiento”. Aparecía en tetas, simplemente con unas braguitas. Y para mí, era una forma de plantarme delante del sistema y gritarle que puedo aparecer desnuda, puedo ir en minifalda o con un cuello alto, y nada de esto justificará el abuso, el acoso o las violaciones que sufrimos. Además, quería llegar a un sector de la sociedad, fuera de mi público objetivo, y poder hablar de poliamor, de feminismo, de la liberación sexual femenina… para intentar crear consciencia o, al menos, hacer que los cimientos tiemblen un poco. 

  • ¿Cómo entraste en el mundo del poliamor? ¿Por qué crees que las personas lo rehúyen? 

N: Cuando tenía 16 años me fui a cenar con mi profesor de inglés (sí, yo tengo un vínculo muy especial con muchxs profesorxs). Fue la primera persona que me habló sobre la no monogamia y me impactó muchísimo. Yo estaba en una relación monógama (tóxica y de maltrato psicológico) desde los 14 años, y duró hasta los 20. Pero esa noche, se instaló en mí la idea de la existencia de la no monogamia. Años más tarde, en la universidad, me fui a comer con otro profesor de periodismo, y me habló de la no monogamia. Y esa semilla fue creciendo. Creció cuando Amarna Miller me habló de poliamor. Creció cuando conocí otras realidades. Y en mi interior me sentía demasiado identificada. A mí la monogamia me agobiaba muchísimo, me sentía enjaulada. 

Un día estaba con Alberto, quien fue mi pareja durante los últimos 6 años, y le hablé de la no monogamia y el poliamor. Decidimos abrir nuestra relación hacia la no exclusividad sexual y más tarde, llegó el poliamor. Actualmente sigo siendo poliamorosa y me siento tan conectada conmigo misma que no lo podría describir. 

Miedos, inseguridades, creencias establecidas a través del amor romántico. Nos comen muchísimo la cabeza y no sabemos si estamos pensando por nosotrxs mismxs o estamos siguiendo el rebaño, como la gran mayoría. Cuando una ovejita sale, se da cuenta de que hay lobos que nos están guiando el grupo a su libre antojo y lo grita, pero no todas las demás quieren escucharle. Están demasiado felices comiendo césped y pensando que el camino que recorren es su propia decisión (cuando no se dan cuenta de que es el miedo lo que les está guiando). Pero hay algunas ovejas, que levantan la mirada del suelo y ven los lobos –y los miedos– y deciden salir del rebaño. Esas ovejas son las que quiero en mi vida, y en la sociedad. 

  • ¿En qué consiste el acuerdo/contrato que se lleva a cabo?

N: Un acuerdo o un contrato es una serie de reglas, normas, cláusulas, puntos en común… llámalo como quieras, que se establece con una o varias personas para limitar los daños colaterales que se pueden derivar de la no monogamia. Se habla sobre el qué, quién, cuándo, cómo, dónde; además de fijar ciertas conductas de comunicación que se requieran para que la(s) relación(es) vayan bien. 

Hay mucha gente que luego nos dice que “vais de libres y luego tenéis acuerdos y contratos”. Pues sí, una cosa es ser libre y otra, ser gilipollas. En el poliamor no todo vale, y quien cambie su modelo relacional para hacer lo que le rote de sus genitales, se ha equivocado de lugar. 

  • ¿Qué es para ti la responsabilidad afectiva?

N: Para mí es tener consciencia sobre los sentimientos, las emociones, el dolor y el placer, las limitaciones de la otra persona; a través de la empatía y la comunicación. No podemos hacer lo que queramos puesto que tenemos personas implicadas a nivel afectivo con nosotrxs (y podemos hacer muchísimo daño). Pero hay un equilibrio. No podemos protegerles de la gestión emocional. Esas personas tendrán que hacer un trabajo instrospectivo para manejar las emociones. Pero si les podemos facilitar un poquito la vida y tener consciencia sobre sus sentimientos, mucho mejor. 

  • Los celos son uno de los principales problemas a la hora de cambiar el concepto de las relaciones monógamas por otra alternativa. ¿Algún consejo basado en tu experiencia?

N: Los celos no existen. Se nos presentan como una totalidad y no es real. Los celos son un conjuntos de emociones, miedos e inseguridades, que tenemos que deconstruir. No podemos tratarlo como un concepto sino como un conjunto de muchos conceptos. Miedos e inseguridades vas a sentir en una relación no monógama (y en una monógama, también). Esto se tiene que trabajar a través de la gestión emocional, que implica un viaje introspectivo hacia el centro de tus emociones y sentimientos, para conocerte y crear aquellas herramientas que te sean útiles. Cada vez te encontrarás con situaciones nuevas que harán que tengas que prestar atención a tu gestión emocional nuevamente. Así que te pasas la vida gestionándote, en realidad. Vivimos fuera de la zona de confort (si es que existe) constantemente.  

  • La gestión de las emociones no es sencilla ¿Qué es lo que más te ha costado cambiar? 

N: Mi competitividad, especialmente. Los términos de “mejor” o “peor”, “más” o “menos” por “diferente”. Ser consciente de cuándo habla mi ego. Saber que el amor no todo lo puede, que no existe una media naranja, que no puedo satisfacer todas las necesidades de una persona y que soy yo quien tiene que cubrir todos mis huecos y vacíos, para poder ofrecer crecimiento a otra persona. 

  • ¿Nos recomiendas algún libro, película o serie que trate esta temática? 

N: En Netflix existe la serie “You Me Her” donde trata el poliamor en forma de trieja. Y en cuanto a libros, tenemos varios referentes como “Opening Up”, “Ética Promiscua”, “More than two” o “El libro de los celos”.

  • ¿De dónde viene ese concepto de amor romántico que todxs llevamos interiorizado? ¿Cuál crees que es la mejor forma de acabar con él? 

N: Viene principalmente de las instituciones (familia, educación) y sobre todo, de la cultura. Las películas, la música o la literatura ha hecho muchísimo daño en la (mala) interpretación del amor. Nos venden que los celos son positivos, la posesión es necesaria, que si no hay discusiones es que no es amor verdadero, que tienes que sacrificar tu vida por una persona, que no puedes vivir sin ella o que tu vida se basa en la constante búsqueda de otra mitad entre miles de millones de personas. 

La mejor forma de acabar con él es a través de la consciencia y la educación afectiva. No existe una media naranja, tú eres tu totalidad. Puedes vivir perfectamente sin esa persona. Los celos son tus propias mierdas que proyectas a través del ego. La posesión es esclavitud. El sacrificio conlleva, tarde o temprano, arrepentimiento. Y un largo etcétera de cuestiones que tenemos que interiorizar, partiendo de la base que el amor no duele, que el amor no resta (sino que suma) y que ofrece paz y equilibrio. Equilibrio entre dos personas capaces de cubrir sus propias necesidades, dispuestas a complementar a otra(s) persona(s). 

  • Te hemos visto varias veces en el salón erótico de Barcelona, ¿irás este año?

N: Sí, y si todo va bien, voy a dirigir una zona muy especial que en breve comentaré. Este año me voy a implicar con el salón y vamos a intentar llevar la sexualidad a otro nivel, para educar y experimentar con ella. 

  • ¿Te consideras feminista? ¿Qué es para ti el feminismo? ¿Nos recomiendas dos referentes?

N: Sí, soy feminista, por supuesto. El feminismo para mí es un movimiento social que lucha por la equidad de todos los géneros, por la ruptura del sistema patriarcal y por la liberación de las personas de las opresiones sufridas, especialmente de la mujer. Creo en el feminismo siempre y cuando se incluyan a todos los géneros y a todas las personas, y sí, a lxs trabajadorxs sexuales también, porque son personas como tú y como yo. 

Tengo varios referentes, pero entre ellos se pueden encontrar a Leticia Dolera, por alzar la voz dentro (y fuera) de la industria cinematográfica; y Lorena G. Maldonado, por alzar la voz a través de los medios de comunicación. Y no puedo olvidarme de mis compañeras trabajadoras sexuales como Amarna Miller, Natalia Ferrari, María Riot, Erika Lust o Anneke Necro, por su fuerza y su lucha por cambiar el negocio del sexo y el erotismo desde dentro.  

  • El mundo del porno es un tema delicado, sabemos que has sido directora y productora, ¿crees que es un entorno machista? Si te decantas por el porno feminista, ¿crees que es posible que este anule al primero?

N: El porno actualmente está enfocado en el placer masculino y en la representación del mismo. Eso no significa que deba desaparecer, en absoluto. Pero se necesitan muchas realidades, porque las hay. Se necesita una representación del placer femenino, de todos los géneros, de todas las etnias, de todas las orientaciones sexuales, del BDSM, del tantra y de las fantasías (obviamente, teniendo presente siempre el consenso y conocimiento de las personas implicadas). 

  • ¿Qué opinas sobre el techo de cristal? ¿Cómo podríamos solucionarlo?

N: El techo de cristal existe, esto es un hecho. Aunque no existan leyes que limiten las carreras de las mujeres en el mundo laboral, la realidad es muy distinta. Todavía se sigue confiando más en un hombre que en una mujer, y las mujeres ocupamos el 23% de los puestos directivos de empresas. Para solucionar esto tenemos que educar en la igualdad. Enseñar que todas las personas tenemos las mismas capacidades para llegar al mismo puesto dentro de nuestro trabajo, y que no por ser mujer lo vas a hacer mejor o peor. Enseñar que a los hombres también se les modifica su carrera laboral cuando son padres porque se debe compartir la responsabilidad por igual. Enseñar que las labores del hogar es cosa de dos. Enseñar que el escote de una mujer no debe determinar un ascenso o un contrato. Y un largo etcétera que, en definitiva, se centra siempre en lo mismo: educación y consciencia. 

  • También has tratado el tema del género. ¿Qué es para ti “ser hombre” y “ser mujer”? 

N: Son constructos sociales, una serie de normas y reglas para poder entrar en una caja o en otra (cuando la realidad, es que hay decenas de cajas a las que no les importan las reglas normativas). La sociedad espera una serie de actitudes y de comportamientos por parte de ambos géneros. Cuando creo que debe ir más allá. No es cuestión de “ser”, sino de cómo te sientes. Sentirte libre y poder fluir. 

  • En nuestra sociedad aún es tabú el tema de las filias, sin embargo, tú hablas de las tuyas con el desparpajo que te caracteriza. ¿Has tenido algún problema personal (haters) o laboral por hacerlo? ¿Nos cuentas cuál es tu mayor filia y cuál es la más curiosa que conoces?

N: Las filias y las fobias son uno de los tabúes en nuestra sociedad. Nos avergonzamos por ser diferentes al resto, cuando eso es lo que nos hace únicos. Yo hablo de mis filias y mis fobias con total naturalidad, porque forman parte de mi exploración personal, de mi viaje introspectivo. Una de mis filias más presentes es la salofilia, es la especial atracción por los fluidos corporales salinos como el semen, la saliva o el sudor. Además las personas que tenemos salofilia nos encanta ensuciarnos en el sexo (con miel, lubricante, vino, barro…). Con la más curiosa, puedo hablar sobre mi filia hacia el líquido de la remolacha o la granada. No sé si será el color, pero me excita muchísimo cuando corto una granada por ejemplo, y se mancha el cuchillo y mis dedos. Siento como se dilatan las pupilas y no puedo hacer más que admirar y sentir la necesidad de masturbarme. Qué bonito es explorar en el sexo, joder. 

 

  • El BDSM (Bondage y Disciplina, Dominación y Sumisión, Sadismo y Masoquismo), ¿qué te aporta? ¿Puedes explicarlo brevemente para aquellxs que aún no conozcan de qué hablamos?

N: No tengo tanta experiencia en el BDSM como para hablar sobre lo que me aporta. Pero creo que más allá de lo que signifique, las veces que lo he probado ha sido una experiencia sensorial increíble. Hace que me conozca a mí misma, que sea consciente de mis límites, de mi dolor y de mi placer. Me lleva a la conexión con mi mente, alma y cuerpo para poder meditar a través del dolor y explorar mi persona. El BDSM es un conjunto de prácticas que incluyen el Bondage (juego con cuerdas, ataduras), la Disciplina (una serie de normas y el seguimiento de los protocolos establecidos), la Dominación (tomar el control de la situación o de una persona), la Sumisión (ceder el control de la situación o de tu persona), el Sadismo (infringir dolor a una persona, especialmente en el plano físico) y el Masoquismo (recibir el dolor, especialmente en el plano físico). Todo esto explicado mal y rápido. El BDSM es un mundo increíble. 

  • Sabemos que conoces a Amarna Miller. ¿Nos dices algo bueno y algo malo sobre ella?

N: Sí, con Amarna tengo una relación personal y profesional maravillosa. Me siento muy agradecida de tenerla en mi vida. Algo muy bueno es su capacidad de plantearse lo establecido, de plantarle cara a la sociedad y luchar por sus sueños. ¿Algo malo? Que es una workaholic, jajaja. 

  • ¿Cómo entras en el mundo de los youtubers y qué te aporta tu canal?

N: Hace unos 6 años atrás decidí abrir un canal de Youtube y subir muy poquitos vídeos, sobre todo enfocados en el ámbito del Salón Erótico de Barcelona. Eso se quedó muerto hasta diciembre del 2017, cuando retomo el canal para hablar principalmente sobre poliamor. Tomé esa decisión porque me di cuenta de la carencia informativa que tenemos en nuestra sociedad, a muchos niveles, pero especialmente dentro del ámbito afectivo y sexual. Hay muchos canales de Youtube que te hablan sobre sexualidad de forma normativa, binaria y heterosexual. Y la sexualidad tiene muchas formas. En mi caso, a nivel sexual me centro más en la no normatividad, en la exploración sensorial y en probar cosas nuevas. Y por supuesto, a nivel relacional intento romper con el amor romántico y ayudar a todas aquellas personas que se plantean la no monogamia. Lo que me aporta, no lo puedo describir. A través de Youtube percibo una comunidad maravillosa, libre, revolucionaria, capaz de explorar su cuerpo a través de las experiencias. Me siento muy conectada con ellxs y estoy muy orgullosa de formar parte de todo esto. 

  • ¿Cuál es tu red social preferida y por qué?

N: Mi red social preferida es Instagram, sin duda. Me permite conectar con personas de todo el mundo y sentir un amor infinito por ellos, ¡a pesar de la distancia! Puedo lanzar proyectos locos como InstaTinder para que aquellas personas fuera de convencionalismos puedan encontrar a otras igual de salvajes e inquietas. Puedo explotar conectar con mi sensualidad y con mi lado más artístico a través de la fotografía. Puedo difundir mensajes e intentar que las personas no se sientan solas. ¡Sin olvidarnos de las quedadas locas que montamos! Porque si hay algo que agradezco de todo este movimiento, es poder conocer a las personas, abrazarlas, escucharlas y tomar unas cervezas con ellas. Y no tengo palabras para poder agradecer esto. 

  • Te encanta viajar. ¿Nos recomiendas un destino nacional y otro internacional que no podamos perdernos? ¿Qué viaje ha sido el que más has disfrutado? ¿Y el que no volverías a hacer?

N: Destino nacional, Granada. Es una ciudad que te enamora (y yo estoy perdidamente enamorada de ella). Destino internacional, diría que Bali. Aunque está muy masificado, todavía quedan lugares mágicos. Fue el mejor viaje de mi vida sin duda. Le guardo especial cariño a Indonesia, significó mucho para mí. El viaje que más he disfrutado fue Indonesia, sin duda. Y el que no volvería a hacer, la verdad es que los volvería a hacer todos. Cada viaje implica un cambio y un crecimiento, aunque la experiencia haya sido negativa, como fue en Filipinas con el accidente de Amarna Miller en moto. 

 

  • Colaboras con El país, la revista Viajar y La Vanguardia, ¿Cómo conjugas tantos proyectos?

N: Trabajando muchísimo, ¡jajaja! Me encanta mi trabajo, es mi pasión. Así que puedo trabajar horas y no darme cuenta. Además, en estos medios, las colaboraciones son mensuales, cosa que me permite adaptarme a la entrega con más facilidad. 

  • ¿Cómo nace “Totoyo”? Háblanos sobre este proyecto.

N: Totoyo es una agencia de comunicación enfocada en el personal branding, aunque también llevo marcas corporativas. Nace a raíz de darme cuenta de mi capacidad de acompañar a marcas personales en la búsqueda de su discurso y de crear estrategias de comunicación ligadas al mundo digital. Hay personas increíbles ahí fuera que no saben cómo difundir el mensaje, que no saben cómo explotar su imagen personal en redes, que no tienen tiempo de gestionar sus canales o que no quieren lidiar con la prensa y las marcas. Y a ahí entra Totoyo. 

  • En tu blog “detodoynada” podemos encontrar cantidad de artículos de temática muy variada (salón erótico de Barcelona, tecnología, fotografía, etc.). ¿Puedes elegir un artículo que haya sido especial para ti escribirlo? ¿Cuál ha sido el que más dolores de cabeza te ha dado?

N: ¡Uf! Hace años que no actualizo el blog (desde 2014 concretamente). Fueron mis inicios y me encanta que siga siendo público. El artículo más especial fue el de “Odio follar”. Saqué toda mi rabia hacia mi anterior pareja, quien me follaba sin ganas y me hacía sentir muy mal. Ninguno me ha dado dolores de cabeza, pero sí que es cierto que las entrevistas me consumían muchísimo esfuerzo y tiempo.  

  • ¿Qué supone para ti ser blogger? ¿Qué objetivo tiene tu blog? 

N: Actualmente no me considero blogger. En su día, el blog tenía el mismo objetivo que sigo teniendo actualmente: la liberación de la sexualidad. 

  • ¿Quién es tu mayor apoyo? 

N: Mi madre. Siempre me ha apoyado en todo lo que he hecho y me ha ayudado muchísimo. Es un pilar muy importante en mi vida y me siento muy orgullosa de que sea mi madre, mi mejor amiga y mi referente. Es una persona inefable capaz de robarme sonrisas en los momentos más duros, de llenarme de energía en los momentos con más debilidad, de quererme y creer en mí por encima de todo. La quiero infinitamente. Es una guerrera. 

  • No queremos acabar esta entrevista sin que nos recomiendes la mejor canción para estar en la cama solx o acompañadx.

N: ¡Me encanta! La mejor canción para estar en la cama solx, para mí son dos (mis dos favoritas). “Wish you were here” de Pink Floyd y “Babe I’m Gonna Leave You” de Led Zeppelin. Y para conectar conmigo misma, el blues. Si hay algo que me ha robado el corazón últimamente, ese es el blues. Y aquí podría estar hasta mañana recomendando. “Cigarettes and Coffee” de Ottis Reding, “Don’t Give Up On Me” de Solomon Burke, “Evil Woman” de Champion Jack Dupree, cualquiera de Lightnin’ Hopkins o de Little Walter. Sin olvidarnos de las grandes voces femeninas como Billie Holiday, Etta James, Nina Simone, Vera Hall… ¡Y ya paro! Para estar acompañadx, depende. Para follar, recomendaría “Paralyzer” o “2020” de Suuns y el álbum de Mezzanine de Massive Attack. 

 

Gracias por dedicarnos tu tiempo escribiéndonos tus experiencias. Es todo un placer contar con tu voz, Noemí. Antes de irte, recuerda… ¡Si ayudarnos a crecer quieres, compartir este post debes!

Foto de portada: Instagram Noemi Casquet