En una guerra, ellos son los perdedores

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Por Q marzo 15, 2018  más artículos
 

Este mes de marzo se cumplen siete años de guerra en Siria. El balance es más que catastrófico para lxs más inocentes: escuelas bombardeadas, miles de niñas y niños viviendo en ciudades cercadas sin acceso a comida, medicamentos o agua. Quienes han podido escapar del país viven como refugiados, a menudo sobreviviendo en condiciones de pobreza y sin acceso a la educación.

 

Es conocida como una de las peores crisis de la historia moderna

El conflicto empezó en 2011 como un movimiento pacífico contra el autoristarismo del presidente Bachar al Asad. El presidente respondió con mano dura reprimiendo la disidencia. El descontento y la violencia aumentaron. Las potencias regionales y mundiales tomaron partido en la guerra del país árabe. Irán y Rusia del lado de Asad, Arabia Saudí y Estados Unidos respaldando a los rebeldes.

Siria se transformó en un campo de batalla para que grupos yihadistas aparecieran y lograran el control de algunas zonas. En 2014, el grupo terrorista Estado Islámico se hizo con extensas regiones de la zona noreste del país. En 2017, la ciudad siria de Al Raqa, la antigua "capital de califato" autoprogramada por el grupo ilegal, que se encuentra entre Siria e Irak, fue rescatada de los yihadistas y estos expulsados, un pequeño triunfo entre tanta atrocidad y muerte.

 

 

En un país destruido, la mitad de la población siria, 11.600.000 personas, entre las que hay mujeres y niñxs, ven cómo sus vidas han quedado totalmente destrozadas.

Es una de las crisis de refugiados más importantes del siglo XXI. Una crisis demasiado larga. Y no hay final a la vista. Más de cinco millones y medio de refugiados se agolpan en los países vecinos. Dentro de Siria hay seis millones de desplazados y unos tres millones de personas están en zonas casi inaccesibles de donde no pueden salir, en unas condiciones horribles, lo que significa que la gente no consigue asistencia humanitaria urgente.

La gran mayoría de la población siria, de los civiles que soportan la violencia del conflicto y de la persecución, depende de la ayuda exterior. En Jordania, el 80% de la población vive bajo el umbral de pobreza. En algunos países, incluso en Líbano, en algunas zonas, el 70% vive bajo el umbral de extrema pobreza. Muchos niñxs no pueden ir al colegio. 

 

Lo que comenzó como protestas pacíficas contra un régimen antidemocrático se convirtió en una guerra civil que desangra al país y deja millones de refugiados

En Europa hay un sentimiento antinmigración creciente y la gente lo expresa en las urnas. Uno de los argumentos principales de los que quieren controles fronterizos más estrictos que incluyan a los refugiados es la seguridad. Es importante tomar conciencia como sociedad y entender que los refugiados sirios que vienen a Europa son personas que huyen de la violencia, que huyen del conflicto, que huyen del terrorismo. Ellos son las víctimas de todo esto, no los culpables.

En el momento en el que la gente entra en un país, es extremadamente importante que se pongan en marcha procesos de seguridad para asegurar que aquellos que han cometido crímenes, que no son parte de la población civil, sean identificados. A las víctimas, debemos abrirles nuestras fronteras. Esas preocupaciones de seguridad que tenemos como población se pueden cumplir a través de una determinación adecuada de identificar quiénes son estas personas. 

 

Una ciudad puede reconstruirse, una infancia no

La Organización Save the Children ha abieto una petición de firmas para trasladar una exigencia a la Unión Europea para que se comprometa con la infancia siria y defienda sus intereses y derechos en todas las reuniones y negociaciones que se siguen celebrando sobre el conflicto sirio.

La UE debe asumir un papel protagonista y responsable con la infancia siria comprometiéndose a:

  • Que la UE lidere una respuesta centrada en la protección de la infancia siria tanto dentro como fuera de su país.
  • Que la UE abra sus fronteras (y acoja) para todos los niñxs refugiados
  • Que las escuelas dejen de ser objetivos militares en Siria y que se garantice el derecho a la educación de todxs lxs niñxs sirios
  • Que persevere en sus esfuerzos para garantizar la ayuda humanitaria para los niños y niñas que viven en ciudades sitiadas dentro de Siria.

No podemos permitir que se mantenga la situación en lugares como Ghouta Oriental, donde al menos 100 personas, entre ellas decenas de niñxs, murieron en solo 24h en los bombardeos del mes de febrero. Miles familias se encuentran en peligro al estar atrapadas en este terrorífico lugar. Actualmente, en algunas partes de la región, los niveles de destrucción son incluso mayores que en el momento álgido de la crisis de Aleppo en 2016.

Después de siete años, el conflicto en Siria continúa sin un final en el horizonte

 

¡FIRMA LA PETICIÓN DE SAVE THE CHILDREN Y COMPARTE!

 

Fuente: euronews.com
             savethechildren
Foto de portada: savethechildren