Hoy he visto MHYV y lo he flipado mucho

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Por Q diciembre 14, 2017  más artículos

 

Un jueves cualquiera (porque me imagino que esto será la tónica predominante de semejante programa), me veo aquí encerrada en casa con una faringitis de narices (o de garganta para ser más exactas). Me levanto a la una con el cuerpo hecho polvo y enciendo la televisión por mera inercia.

Mala suerte la mía en salir Telecinco en primer lugar y quedarme con cara de tonta mirando el espectáculo que estaba teniendo lugar ante mis ojos. Tres chicos tronistas y un porrón de chicas ideales pretendiéndolos. El sueño de todo patriarcado, ja ja ja. 

Hace unos años no lo hubiera visto así. De hecho, cuando empezaba el programa, hace ya 10 años, me enganchaba como una idiota más a perder dos horas y pico de mi día en ver lucir palmito a chicos y chicas por igual haciendo el payaso para demostrar a su tronista lo sexys o guays que eran.

 

En 10 años una ha cambiado mucho y ha aprendido muchas cosas. Me imagino que todas las personas que vieran el programa hace 10 años y cuando cambian de canal y comprueban que aún sigue ahí, día tras día, también tienen que fliparlo bastante (o no). El programa no ha evolucionado. Qué lástima. Pero, claro, este programa tiene un público en su mayoría adolescente, jóvenes que aún no se han iniciado en las relaciones o recién comienzan a hacerlo y estos personajes se convierten en sus modelos a seguir. 

Además, dedicándome a la enseñanza y teniendo alumnas y alumnos que andan entre los 14 y 18 años, los escucho nombrar más a menudo. El otro día me decía un alumno que lo ve todas las tardes que había escuchado que el programa iba a terminar ya porque su audiencia había caído en picado y estaban en un intento de casa a lo Gran Hermano para exprimir las últimas opciones. Mi reacción fue un "Por fin". Él me miraba pensando "Pero, ¿por qué? Si me encanta". Ahí es donde más me preocupé. Un chico encantador, sensible y buen estudiante perdiendo su tiempo (en segundo de Bachillerato, el tiempo sí que es oro) en ver los dires y diretes de estos chavales y chavalas que lo más que hacen en su vida es ir de bolo en bolo, pasar en plató meses con el único objetivo de llevarse el "premio gordo" o, al menos (esto lo desean más aunque no lo digan), hacerse famosos.

Así de triste. Nuestra televisión se llena de programas de este tipo, en lo que lo único que busca la mayoría es hacerse un sitio dentro de la caja tonta o, directamente, son ya figurantes que los ves pasar de una cadena a otra. Todavía más lamentable.

Hoy estaban discutiendo porque uno de los tronistas había dado "like" a una foto de una pretendienta de otro tronista. Drama total. Dar "like" es poco menos que pedirle una cita y, claro, eso entre hombretones es una absoluta falta de respeto, es irte a mearte en su chica para marcarla. Y que si era celoso o no lo era, y ellas mientras echándose más mierda encima. ¡Qué fantasía! 

Y con esa misma cara de unicornio me quedo yo pensando dónde está la sororidad que tanto aclamamos (hermandad entre mujeres), dónde están los reproches por todas las actitudes machistas que he podido ver en tres cuartos de hora de programa (mis retinas ya no podían más). Dónde está el respeto hacia hombres y mujeres que aparecn en la pantalla denigrados. Chicos y chicas que se pasean, se muestran como mercancía y luchan por su trofeo con uñas y dientes. 

 

Movidas, siempre las mismas, que he visto repetidas hasta la saciedad: Tronista se enfada porque sus pretendientes (chicos o chicas) se han hecho amig@s y pasan junt@s las noches que tienen que estar allí en Madrid grabando. Otro super drama. Y buenísimos valores los que difunden. Después normal que lo que me encuentre cada día en mis aulas sean historias parecidas entre chicas que se pelean por un chico o porque la amiga de mi amiga se ha enrollado con mi ex y eso es inaceptable.

U otras frases gloriosas que he escuchado en el programa de hoy: "Yo no me voy besando con cualquiera, yo me reservo porque antes no lo he hecho y así me ha ido. Quiero encontrar la persona que realmente lo merezca". Buen mensaje, sí, señora. Y lo peor es que también se permite juzgar a otras que no hagan lo que ella haya decidido hacer con su vida o con sus besos (que está en todo su derecho), y ahí comienza de nuevo a escasear la sororidad, que por otra parte, he comprobado que todos mis alumn@s han aprendido la palabra hace muy poquito y porque se la he explicado en clase. Vamos a tenerle que ponerla en luminosos rosas con purpurina para que se enteren. 

Me ha dado mucha tristeza el comprobar que en estos 10 años es como si se hubiera parado el mundo para est@s jóvenes. Me reconforta la idea de que al estar cayendo la audiencia es porque las nuevas generaciones se van dando cuenta de lo degradante que es escuchar a Nagore (de esta sí me conozco el nombre) gritando a varias chicas que son unas petardas, o ver cómo aplauden al macho Alfa cada vez que sale en defensa de alguna de las mujeres que se presentan ante un público ansioso de morbo como auténticas hienas. ¡Menudo circo!

 

Frase de hoy que me ha taladrado el cerebro: "La única aquí que es más fácil que la tabla del cero es ella"

Y todo esto aderezado con la nueva super canción reguetonera de Luis Fonsi y Demi Lovato, Échame la culpa a mí.

 

¿Cómo pretendemos progresar y concienciar a la juventud si estos son sus referentes?

Pues eso me pregunto yo cada día. Otros grandes referentes que les siguen en su día a día son los youtubers, algunos con más acierto que otros. Al menos, tienen un mundo mucho más abierto que el que tenía yo a su edad y mucha más información por todas partes y eso se nota. Pero se nota en mis chicas y chicos, que son maravillosos, pero no en todas partes es así.

 

Muchos de los jóvenes en la actualidad viven absortos en estos mensajes vacíos que nos transmite la televisión, la publicidad, y nosotr@s mism@s como sociedad. Es nuestra responsabilidad, la responsabilidad de los que hacen este programa basura y muchos otros cambiar el chip de una vez por todas y reinventarse para adaptarse a los nuevos tiempos.

 

Conclusión del día: Necesitamos más personas feministas difundiendo un mismo mensaje de tolerancia, respecto y sororidad en escuelas, en las redes, en los medios de comunicación. Y yo necesito otro frenadol. 

 

 

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