Las 50 hostias de Grey

 26668
Por Nina noviembre 20, 2017  más artículos

 

Sí, 50 hostias le daba yo al Grey ese. Y eso que yo soy muy de libros y tras ver el gran tirón que tenía les di una oportunidad (Para qué... ¡dinero tirado!) y no pude pasar del primero. Lejos del concepto real del BDSM, la historia va sobre un tío que no sabe lo que es el amor (o eso dice) y lo único que le llena es someter a las mujeres sexual y psicológicamente.


Anoche, una parte de España (casi 5 millones de espectadores) se sentó en el sofá a ver las “50 hostias de Grey”. ¿Qué te quieres ir con tu madre? Pues toma hostia. ¿Qué no te gusta tal cosa? Pues toma otra. ¿Ese te intenta besar? Pues al cuarto rojo y a recibir para el pelo. Y, así, básicamente toda la película, viendo hostias del Grey hasta que ella se cansa de que el otro (al que creía que iba a cambiar y enamorar) la hostiara por puro placer (sexual eh) y no fuera capaz ni de tener una relación con ella más allá de eso. Pero no solo eso, o es para él, o para nadie. El hombre, aparte de gustarle dar, también ejercía una presión psicológica sobre ella para que no estuviera con ningún chico ni dejara la relación.

 

El miedo me entra a mí cuando una película se extrapola a la realidad y a las jóvenes mentes que la ven. Más allá del puro BDSM (que es totalmente respetable en una relación adulta consentida), se normaliza la violencia psicológica hacia la mujer. Completamente sumisa en todos los aspectos. Pudimos apreciar, tanto en los libros como en la película claramente cómo Grey se vuelve un acosador con Anastasia (cosa que la película normaliza y tilda de conducta romántica). La sigue, espía e, incluso, intenta controlar su vida. La violencia económica también es violencia.

En un país en el que muchos de nuestr@s jóvenes no consideran violencia que tu pareja te diga cómo vestir, te mire el móvil, te prohíba salir con algunas personas o te “castigue”, este tipo de películas que la normalizan hacen mucho más mal que bien.

 

 

Y en mi opinión: Grey, te daba a ti las 50 hostias y te mandaba a comerme el coño.

 

 

Recuerda... ¡Si ayudarnos a crecer quieres, compartir este post debes!

Foto de portada: 50 sombras de Grey