¿Cómo prevenir el cáncer de mama?

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Por Editorial octubre 19, 2017  más artículos

 

 

La investigación, el diagnóstico y el tratamiento del cáncer de mama deben ser aspectos considerados como prioritarios dentro de la política sanitaria española por el número de afectadas en nuestro país. La prevención es importante por lo que se debe continuar con los programas de diagnóstico precoz, evitar los retrasos en los diagnósticos y asegurar a las pacientes la mejor estrategia terapéutica.
 

 
Por otra parte, la investigación de la causa debe continuar, ya que los factores establecidos hasta ahora explican menos del 50% de los casos. El porcentaje de enfermas por este tipo de cáncer con un desenlace mortal en nuestro país ha ido cayendo hasta el año 2000 por los avances tecnológicos, sociales y sanitarios. Buenas noticias que podrían convertirse en aún mejores...

Según el Ministerio de Sanidad y Consumo, desde la década de los 90 la mortalidad por cáncer ha ido disminuyendo significativamente un promedio de 0,53% al año, debido fundamentalmente al decremento de la mortalidad por cáncer de mama en un 1.4% anual. Si tenemos en cuenta este tipo de granuloma en España y lo diferenciamos por comunidades autónomas, en el año 2000 la tasa de mortalidad más alta se dio en Baleares, Canarias y Murcia (28%, 27% y 24% respectivamente), y las más bajas en Galicia, Cantabria y Melilla con 20%, 20% y 16%, respectivamente. Con esto vemos que no hay grandes diferencias entre comunidades, por lo que el factor medioambiental no es importante. Entre 1997 y los años 2000, el cáncer de mama ocupa el tercer puesto en incidencia y mortalidad con 15.979 casos. Demasiadas vidas cobradas ante un mal para el que aún no tenemos una solución definitiva.

 

El cáncer de mama es el tumor más frecuente en las mujeres occidentales, estimándose que en los países de la Unión Europea, la probabilidad de desarrollar un cáncer de mama antes de los 75 años era del 8% en los años 2000. Anualmente, en nuestro país se diagnostican unos 16.000 casos y produce la muerte de casi 6.000 mujeres. En España, la tasa de incidencia ajustada por edad en 1998 era de 67 por cada 100.000 mujeres, la menor de la Unión Europea y, al igual que en otros países occidentales, ha sufrido un considerable aumento, más marcado en las décadas comprendidas entre los 70 y los 90. Se estima que entre 1995 y 2000, en España, existían 67.600 mujeres diagnosticadas de cáncer de mama. Y aunque, en comparación su número es menor, la cifra no deja de escandalizarnos.

 

 

Desde 1991, hay en España programas de detección precoz del cáncer de mama

Los programas de detección precoz junto con los avances en los diagnósticos y tratamientos terapéuticos se traducen en un incremento de la supervivencia, situándose por encima del 75% a los cinco años del diagnóstico. La mortalidad ha perdido validez a la hora de estudiar la frecuencia de aparición de estos tumores, aunque sigue siendo el único indicador disponible para estudiar la variabilidad geográfica dentro y fuera de nuestro país. A nivel internacional, las grandes diferencias observadas hace medio siglo en la mortalidad por este tumor tienden a desaparecer, proporcionando un patrón mucho más homogéneo

  

 

 
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El cáncer de mama muestra una gran influencia hormonal. Muchos de los factores de riesgo establecidos, como son la menarquía temprana, la menopausia tardía, la nuliparidad, la edad tardía del primer parto y/o la obesidad en mujeres postmenopáusicas, suponen una mayor exposición de la glándula mamaria a los estrógenos circulantes. Por otra parte, la terapia hormonal posmenopáusica incrementa ligeramente el riesgo.

Otras exposiciones de riesgo investigadas incluyen el sedentarismo, la exposición precoz a altas dosis de radiaciones ionizantes, el consumo de alcohol, los anticonceptivos orales, el alto consumo de grasa, el menor consumo de folatos, la exposición a plaguicidas organoclorados, el tabaco y los campos electromagnéticos de muy baja frecuencia. La distribución de estos factores en relación al nivel socioeconómico podría explicar la mayor incidencia observada en las mujeres de clase social más elevada.

Según Marina Pollán, en su tesis “Ocupación, exposición laboral a radiaciones electromagnéticas y cáncer de mama”, hay determinadas profesiones como pueden ser profesoras, farmacéuticas, trabajadoras sanitarias, empleadas de la industria química, trabajadoras de telefonía/radio y/o peluqueras que muestran también una incidencia mayor, aunque es difícil deslindar la influencia de factores específicamente ocupacionales.

Los antecedentes familiares suponen un considerable aumento del riesgo. Las mujeres con alteraciones en alguno de los dos principales genes de susceptibilidad que se llaman BRCA1 y BRCA2, tienen una probabilidad de entre el 60% y el 80% de desarrollar cáncer de mama a lo largo de la vida, según Katrina Armstrong en su artículo “La evaluación del riesgo de cáncer de mama”. Sin embargo, estos dos genes solo explican una pequeña proporción de los casos padecidos. Algunos autores creen que el alcohol juega un papel desencadenante en el cáncer de mama pero, como es una práctica muy arraigada culturalmente, es dificil sentenciarlo. 

Desde 2002, la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Oportunidades junto con el Parlamento Europeo promueven la detección precoz mediante mamografías en centros específicos, así como su evaluación por dos radiólogos. 

 

Hablamos con Carmen Guerrero Hurtado, técnico especialista en radiodiagnóstico del Hospital Costa del Sol (Marbella, Málaga), quien nos ha contado más sobre la detección y el procedimiento que se lleva a cabo:

 

  • ¿Cómo os llegan las pacientes?

C: Los pacientes suelen llegarnos por dos vías. La primera es mediante el médico de cabecera. Si este ve cualquier alteración en la mama de la paciente la manda directamente al oncólogo. La segunda es mediante el programa de detección precoz del cáncer de mama de la Junta de Andalucía. En este programa se encuentran metidas las mujeres entre 45 y 72 años, ampliándose por arriba 4 años más porque últimamente se han dado muchos casos y se ha ampliado con la intención de que pueda detectarse a tiempo.

 

  • Una vez que te derivan al oncólogo, ¿qué?

C: Pues antes de realizar la mamografía, se realiza un cuestionario para:

       - Ver si había antecedentes de cáncer en su familia relacionada con los órganos reproductivos (ovarios, mama y ahora también se pregunta por el de prostata- se cree que es el secundario en el hombre). Si en una familia hay antecedentes del gen de uno de los 3 tipos, los riesgos en las generaciones posteriores es más alto.

       - Saber si toma tratamiento hormonal, alguna medicación para tiorides, para riñones todo relacionado con las hormonas.

       - Apartado en el que preguntan qué es lo que notan: bulto, rojez, piel de naranja, secreciones por el pezón…

       - El último apartado son las observaciones que realiza el médico mediante la exploración, mediante el cual se comprueba que hay bulto, si es glándula, si hay algún tipo de cicatriz en la mama o alguna verruga.

 

  • ¿Qué es la mamografía exactamente?

C: Es una comprensión de la mama ya que esta es blanda y si no la comprimimos no saldría nada. Hoy en día, está todo muy digitalizado. Se hace en dos partes de la mama, una parte de arriba y otra de abajo y por otro lado de forma oblicua, es decir, comprimiendo desde los laterales. Si en la mamografía salen formas estrelladas, es cáncer. Así de duro... En ocasiones, también pueden verse las microcalcificaciones, lo que conlleva un alto porcentaje de que sea cáncer.

 

  •  Y, ¿después de esto?

C: Se manda a la paciente a hacer una ecografía como prueba complementaria porque, aunque con la mamografía podamos ver en un alto porcentaje que es cáncer, necesitamos concretar qué tipo es. A este procedimiento se le llama anatomía patológica. Posteriormente se hace una biopsia, cogiendo una muestra del tejido de la mama. De aquí se desvía al oncólogo, el cual se reúne con el ginecólogo, el radiólogo y anatomía patologíca para decidir el tratamiento más adecuado para la paciente.

 

Teniendo todo lo anterior en cuenta, aún nos queda algo que podemos hacer nosotras de forma rutinaria para detectar en caso de desarrollar esta enfermedad lo antes posible. Este método consiste en la autoexploración y, a continuación, os explicamos en 5 sencillos pasos cómo llevarla a cabo de una manera eficaz y segura.

1. Ponte frente a un espejo con los brazos estirados, pegados al costado y mírate las mamas. Si notas hoyuelos, arrugas, bulto, inflamación, sarpullido, dolor, enrojecimiento o un pezón invertido acude a tu médico.

2. Levanta los brazos y comprueba que ves las mismas alteraciones.

3. Presta atención si sale líquido de uno o ambos pezones (transparente, amarillento o sangre).

4. Acuéstate y pálpate las mamas con las manos invertidas (mano derecha en mama izquierda y viceversa) con un movimiento circular y firme cubriendo desde la clavícula el abdomen y de la axila al escote.

5. Finalmente, realiza los mismos del pasos del punto anterior estando de pie.

 

 

 

Ánimo a todas las mujeres del mundo que están pasando o ya han pasado por esta enfermedad, tenéis todo nuestro apoyo y cariño, ¡Valientes!

 

 

Fuentes: Instituto de Salud Carlos III
              Ministerio de sanidad y consumo
              Ministerio de sanidad y política social
              Ministerio de sanidad, servicios sociales e igualdad
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Foto de portada: fivethirtyeight.com