Las mujeres no podemos trabajar juntas

 1918
Por Nieve Cruda octubre 13, 2017  más artículos

 

"LAS MUJERES NO PODEMOS TRABAJAR JUNTAS"

Este es uno de los tópicos más manidos y utilizados por la sociedad patriarcal desde el principio de los tiempos. Las organizaciones que actualmente siguen teniendo unas estructuras de autoridad vertical hegemónica perpetúan de una manera flagrante los condicionamientos de la situación laboral actual.
 
Pertenezco a una organización de mujeres, cada una de una madre y un padre como no puede ser de otra manera (a menos que en mi infancia alguien me ocultase algo). Somos como un sistema planetario donde cada una tiene su peso, su distancia y sus ejes de rotación, diversos pero todas girando a un mismo compas, esquivando eso si, los múltiples meteoritos que de vez en cuando se cuelan en nuestros sistemas.
Las mujeres supuestas como chismosas, complejas, liantas, marrulleras, dominantas y un sinfín de calificativos derramados por doquier en el imaginario popular de nuestro tejido empresarial, en realidad  suponemos una parte muy importante por no decir vital de la chispa y la magia que reside en la actual fuerza de trabajo colectiva.
 

"Los tíos lo arreglan a ostias. Nosotras en una mesa dialogando"

 
Cuando se producen conflictos, hemos de dejar de vivirlos como auténticos dramas vitales. Los conflictos son algo normal, forman parte de nuestra vida diaria. ¡Y que menos que en las organizaciones se produzcan también! Los conflictos son roces derivados de las diferencias de opiniones, personalidades, puntos de vista e incluso a nuestras divergencias culturales. Necesitamos comenzar a lidiar con la frustración interna.
 
La verdad no es algo fijo y empírico, de hecho la verdad en la que intervienen diversas posturas, no existe. Podemos contar con  los hechos y la manera de asumirlos. Cuando algo nos pica de alguien es porque de alguna manera nos está haciendo de espejo y nos está devolviendo el reflejo de alguna cosa que no nos gusta particularmente.
 
 
 
Yo que soy tauro-capricornio y que vengo con una doble carga de cuernos y fuerza bruta me suele chocar la gente muy chula y se humildemente que es porque yo soy más chula que nadie. Así que a veces admito que me arrebolan las cosas pero luego me paro a pensar y desgrano la parte que me toca. Sobre todo dejando a un lado la frustración personal. Que en mi caso por pura cabezonería puede durar semanas.
 
Lo importante es lo que nos une, no lo que nos separa. Lo esencial es que en una organización con un proyecto en el cual las personas implicadas creen, la savia que debe circular es la propia energía del proyecto.
 
Los proyectos se vuelven entidades vivas, ya que la energía puesta por cada una de las integrantes lo hace ser así, un concepto en movimiento donde la rigidez no debe tener cabida. Fluyamos y moldeemos con las adversidades, pues cada momento de crisis es un momento único y precioso de desechar viejas estructuras para renovar los cimientos que quizas empiezan a quedarse débiles o pequeños
 
  

Es una gozada trabajar con mujeres y entre las ventajas que podemos encontrar están:

 
Mayor peso de la vida afectiva: las mujeres tenemos mayor peso en nuestra relación con la vida afectiva. Tenemos una mayor capacidad de empatía y estamos más orientadas a las personas y sus necesidades para mejorar el clima laboral. Los hombres están por lo general más orientados a los logros y los resultados. Poseemos la capacidad de resolver los conflictos por mediación del dialogo y la negociación.

Multitarea: las mujeres somos capaces de realizar diversas tareas dentro de una organización, muchos hombres son Mono focales, se centran solo en un punto hasta que lo dominan, las mujeres son capaces de desempeñar sus tareas sin descuidar la periferia.
 
Comunicación sin fin: las mujeres poseemos a menudo la capacidad de resolver los conflictos hablando, esto es algo fundamental en una organización como modelo de comunicación veraz. Los hombres son más dados a resolver los conflictos desde el silencio, esto puede hacer que el problema se enquiste y crezca.
 
Competencias emocionales: desde el Consorcio para la Inteligencia Emocional de Daniel Goleman se han definido cinco competencias en las que las mujeres superamos a los hombres en las empresas: escucha, empatía, trabajo en equipo, resolución de conflictos y feedback.
 

  

Esto nos posiciona en un grandísimo punto de partida dentro de cualquier organización. Las mujeres somos muy buenas creando entornos de trabajo participativos

 
Diversidad: los equipos mixtos de trabajo son una gran fuente de creatividad y dinamismo. La diversidad es una cualidad clave para las organizaciones del futuro. No solo de género, sino también diversidad cultural o étnico religiosa. Las diferencias hacen que los proyectos se enriquezcan y le aporten diversos puntos de vista. Lo que se nos escapa a unas no se les escapa a otras.
 
Cohesión: las mujeres tenemos una gran habilidad de reunir personas y aglutinar ideas y energías... Esta es una competencia que favorece la creación de equipos al mismo tiempo que fomenta la participación, ya que las personas se sienten involucradas en los proyectos. Mientras que las mujeres solemos reunir y juntar, los hombres manifiestan una mayor tendencia a separar y ordenar.
 
Trabajo en equipo: la lucha por el poder y el cargo son prioridades mucho menos acusadas, en general, en las mujeres que en los hombres. Nuestras habilidades están más orientadas hacia el trabajo en equipo y son tendentes a compartir el espacio y las tareas. Somos buenas creando entornos de trabajo participativos, mientras que los hombres suelen estar más orientados al logro y al trabajo individual.
 
 


Después de estas premisas, ¿quién se va a atrever a decir que no somos capaces de trabajar juntas?
 
Yo me siento orgullosa de todas y cada una de mis compañeras. Somos remeras infatigables de una trainera que rompe las aguas a veces bravas y a veces calmadas. Pero todas remando en la misma dirección. ¡¡Bogaaaaa!!! ¡¡Ciaaaaa!! ¡¡Bogaaaa!
 
 
 
Recuerda... ¡Si ayudarnos a crecer quieres, compartir este post debes!
 
Fuentes: Consorcio inteligencia emocional
Foto de portada: pinterest