Los 15 peores ultraprocesados

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Por Nina octubre 16, 2017  más artículos

 

Si consumes alguno de estos productos, deberías replanteártelo. Hoy, Día Mundial de la Alimentación, es un buen momento para comenzar a tomar conciencia

 

">3 de octubre de 2017 

 

Estos productos no son comida, son productos procesados comestibles. En sus etiquetas llevan una larga lista de ingredientes que, en su mayoría, no parecen alimentos como, por ejemplo, harinas refinadas, aceites hidrogenados, potenciadores de sabor y aditivos, entre otros. Son alimentos que contienen calorías vacías, grandes dosis de azúcar y grasas saturadas.

 

A continuación, lee detenidamente el por qué no aconsejamos comer estos productos siguiendo el infograma de Carlos Ríos, nutricionista profesional y promotor del movimiento Real Fooding:

 

1. Refrescos

Contienen una gran cantidad de azúcar y ácidos que debilitan el esmalte dental y producen caries. Nutricionalmente hablando no aportan ningún nutriente y solo sirven para calmar momentáneamente la sed. Una fanta de naranja tiene 42 gramos de azúcar por cada 33 cl, demasiado, ¿no crees?

 

2. Bebidas energéticas

No tienen nada de bueno y mucho de malo. Un alto contenido en azúcar y cafeína, no producen hidratación y, en cambio, sí un efecto diurético. Nutricionalmente hablando no aportan nada bueno a la salud.

 

3 y 11. Pizzas y precocinados

Son fáciles y rápidos de hacer, sabrosos, parecen comida pero... Son alimentos con un gran porcentaje de grasas y sal, llenos de aditivos y de conservantes que no conocemos, carentes de vitaminas, ya que en los procesos de elaboración las van perdiendo y, además, repletos de calorías.

 

4. Pan blanco y productos con harinas refinadas

Las harinas refinadas son el producto obtenido del molido del trigo reduciendo su tamaño y separando el germen, el salvado y obteniendo el endospermo. Los dos anteriores son los que más valor nutricional tienen obteniendo una harina carente de minerales, vitaminas y nutrientes.

Las podemos encontrar en casi cualquier producto como el pan blanco, bollerías industriales e, incluso, embutidos.

 

5. Zumos envasados

Los zumos envasados no se libran y es que también contienen cantidades enormes de azúcares y, al contrario de lo que se piensa, apenas contienen vitaminas.

Mejor zumo casero, una pieza de fruta o agua.

 

6. Patatas fritas y frituras en bolsa

No hay mucho que decir sobre estos productos, está claro que son todo grasas saturadas, azúcares, sal...

 

7, 8, 9 y 15. Galletas, bollería industrial, cereales azucarados y productos dietéticos

Elaborados en su gran mayoría a base de harinas refinadas, azúcares y grasas. Los cereales para niñ@s, por ejemplo, tienen cantidades inferiores a 60% de cereal y, en cambio, mucho azúcar, sales, aromas y grasas. Nada recomendable para los más peques.

 

10. Helados

Los helados industriales tienen cada vez más cabida en los hogares, se pueden encontrar en supermercados durante todo el año.

La realidad es que detrás de la lista de ingredientes de esos helados encontramos de todo menos alimentos, muy lejos de la creencia de que están hechos a partir de leche y nata.

Jarabe de fructosa, estabilizantes, sal, una gran cantidad de gasificantes e, incluso, aromas y colorantes artificiales y 0% de materia prima del sabor que dice tener el helado. Puedes comprobarlo tú mism@ leyendo la lista de ingredientes de cualquier helado del super.

 

12. Carnes procesadas

Recientemente la OMS declaraba la carne procesada como cancerígena. Pero es que si nos paramos a leer los componentes de las salchichas del super son todo menos carne. Almidón, agua, sal, un sinfín de “E-...” potenciadores del sabor, aroma de humo, gelificante, etc., y sin aportar datos sobre la cantidad de carne... Es lo que encontré en unas salchichas marca Hacendado.

 

13. Lácteos y postres dulces

“Dale al niño un actimel que es bueno para sus defensas” Cuántas veces hemos escuchado eso... Y cuántas veces nos han mentido. No existe ninguna evidencia de que el actimel sea bueno para el crecimiento, sin embargo, muchas de que su composición es todo menos natural.

Leche rehidratada pasteurizada, fermentos lácticos, glucosa, azúcar... algunos de sus ingredientes.

La leche tampoco se salva y es que no debe ser un pilar esencial en la dieta. Una gran mayoría de la población española tiene intolerancia a la lactosa. La presencia de hormonas en la leche y cómo se obtiene también influyen mucho en su negatividad para la salud habiendo estudios que, incluso, la señalan como uno de los motivos de los incrementos de cáncer de mama y problemas óseos.

  

14. Salsas envasadas

Las salsas mejor caseras, eso está claro.

Leyendo la etiqueta de la salsa de tomate de mi nevera me he quedado a cuadros. Lejos de solo tomates, la salsa contiene hasta almidón “modificado” de maíz y azúcar. No entiendo por qué se le añade azúcar a todo.

 

Lo que me queda claro es que Tenemos que replantearnos nuestra alimentación

 

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Foto de portada: Carlos Ríos