¿Quién es Lauckyilustra?

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Por Q octubre 10, 2017  más artículos

 

¿Quién es Lauckyilustra?

 

Estudió Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid. Mujer emprendedora, cofundadora de una empresa de marketing online, proyecto que ya dejó atrás por la necesidad de ir en busca de nuevas aventuras, de dejar el ordenador y desarrollar otros sentidos, como el tacto, el arte por el arte, la decoración, la plasmación de su arte en todo tipo de superficies y soportes. Se atreve con todo porque esta chica tiene mucho en mente y mucho por crecer.

 

Ex desarrolladora web y diseñadora. En un momento de su vida que creía no poder avanzar, una casualidad en la vida la llevó de Madrid hasta México. Y esos dos años se le quedaron grabados. Ahora, en Madrid, se ha vuelto a reencontrar con su ciudad natal, con su gente y su encanto. Hablamos con ella desde Málaga, donde ha pasado unas semanas haciendo una obra maravillosa para una Academia. Allí, entre risas, compartiendo un inolvidable desayunoesta simpática artistaza madrileña nos confesó que no descarta la idea de vivir cerca del mar, al que alaba como un resucitador de almas.

 

Y entre charla y más charla, nos respondió a las siguientes preguntas:

 

  • ¿Por qué volviste a España, a tu casa en Madrid?

L: Vine por navidad de visita, con equipaje de mano (risas), y me quedé. Tengo todas mis cosas aún allí, me las van trayendo poco a poco. Me quedé por varias circunstancias: por el tema económico, que ya iba necesitando un poco de empuje en este aspecto y, por otro, tema sentimental, una locura que se hizo palpable en la distancia. Me di cuenta entonces de muchas cosas de las que no era consciente cuando estaba metida dentro de ese círculo, y hasta que no regresé y lo vi desde fuera, no me decidí a empezar de cero, una vez más. Estoy muy contenta con mi decisión, pues siempre es un buen momento, cuando una lo necesita, para volver a empezar.

 

  • Y en México, ¿qué tal la experiencia?

L: Muy buena y enriquecedora. México tiene algo muy especial. Es increíble. Tenía un proveedor con el que iba a sacar una colección de muebles y una galería interesada en llevarme, pero México es muy social, o sea, estás allí o no estás. Y en concreto, en el arte, están apostando mucho por el producto interior, por lo que les interesa que, aunque seas extranjera, la obra se genere allí. Aún así me dio alas para empezar a moverme a otro nivel, y desde allí expuse en Nueva York, en Leeds (Inglaterra) y, en el mes de julio, en la Feria de Arte Contemporáneo aquí en Málaga, donde nos conocimos (risas). Estoy muy contenta porque este es un gremio muy complicado y la gente lleva muchos años trabajando muy duro. No me esperaba tener tanta reacción en tan poco tiempo. Ahora solo debo seguir mi camino y, quién sabe, pero a México quiero volver.

 

  • ¿Cómo has conseguido tanto en tan poco tiempo? ¿Hacia dónde te diriges ahora?

L:. Pues con muuuuucho trabajo y ganas, eso al final tiene sus frutos y también he de confesar que tengo un angelito. Simplemente me puse a dibujar sin esperar nada en concreto y sin darme cuenta salió un lenguaje reflejado en mujeres, de ahí la serie que comencé para la exposición feminista de Leeds, “mis chicas manzana” como yo las llamo, la cual está sin acabar (la completaré pronto, espero, ya que se me suelen cruzar nuevas ideas).

 

Hay otra que comienzo ahora de mujeres que hablan del cáncer, usándolo metafóricamente como una enfermedad que se nos enquista por dentro las lacras sociales. Va a ser algo muy interesante, además según profundizo me lleva a nuevas ideas y otras colecciones pero siempre la mujer como protagonista del discurso. Ahora estoy por aquí, en Málaga, plasmando un concepto en la gran fachada de una Academia innovadora en el centro de la ciudad: "La formación te da alas. El conocimiento te hará libre".

 

 

  • Cuéntanos un poco más sobre este proyecto en el que andas enfrascada.

L: Pues ya por fin he terminado hoy. He estado dos semanas involucrada al máximo con ello, no solo ha sido pintar la fachada del local y su recepción, sino de ayudar también en el plano del marketing, desde el diseño de la Academia hasta la difusión de flyers a modo de aviones de papel que han volado por el campus universitario y otras zonas de la Málaga más juvenil. Fue uno de los contactos que hice en la Feria de Arte de Málaga y hemos estado mano a mano currando.

Vaya, he estado hasta de obrera, restaurando la pared en la que iba a ir plasmada toda la esencia del concepto artístico que hemos creado. En la carrera hice frescos y conozco la técnica y me ha llevado a estar encima del andamio unos cuantos días (risas). Ha sido una experiencia genial tanto por el proyecto, como por lo gratificante que es que el cliente confíe en uno y sobre todo el proceso al pie de la calle con la gente del barrio que me ha estado apoyando mucho dándome conversación y ánimos. Me estoy dando cuenta que me está encantando esto de moverme por el mundo, de estar ahí, alimentándome de los distintos lugares y de sus lugareños.

 

 

  • Es increíble tu trabajo. Vemos que no se queda solo en pintar, sino que vas más allá. ¿Esa puede ser la idea que tienes de negocio?

L: Diríamos que sí. Me gusta mucho pensar en una idea amplia de arte. De hecho, ya en la universidad tenía la idea de crear una empresa de murales que llevara consigo todo el concepto de diseño y decoración. No es como un lienzo que pones y quitas. Es algo que va más allá, que debe estar integrado con la estancia, el entorno, los muebles, el paisaje, con el cliente, y con las personas que la habitan. Es entonces cuando creo una obra que vaya en concordancia con todo. No puede ser un concepto aislado.

Por ejemplo, en México hice una banda de Jazz para un comedor. Al propietario de la casa le gustaba mucho la música, era baterista y amaba el jazz. Tenía un comedor con una mesa enorme en el centro. Creé todo un ambiente de una banda de jazz emergiendo de la pared del fondo y rodeada de plantas, árboles y pájaros. Hacía un juego idílicamente espectacular, entre las plantas pintadas de la pared, las de verdad alrededor y la mesa de madera central, algo que no se aprecia con igual belleza en una fotografía. Tienes que estar allí in situ para vivirlo, durante las cenas con la luz tenue te transportabas a un lugar de ensueño.

 

  • ¿Cómo te pueden contactar quienes quieran acudir a tu trabajo?

L: Tengo un portfolio, algo improvisado, pero al menos aparece un contacto por el que poder consultarme. También pueden acceder a comprar algunas de mis láminas. Ahora en Madrid, iré ampliando vistas. En realidad, no me ha dado tiempo a mucho más. Todo ha pasado tan rápido... Además, me gusta cuidar mi obra, cuidarla, dedicarle las horas y días necesarios para que quede exactamente como lo veo en mi cabeza. Las obras vienen con su certificado de calidad y son series limitadas de diez o quince copias. Hay tamaños variados para el gusto de cada persona. Se van vendiendo muy bien. Hay una muy buena recepción, lo que me alegra muchísimo. Hay un público muy potente interesado en invertir en artistas emergentes. Y nada, ahora en Madrid, me tocará moverme por galerías e ir exponiendo en ferias. Deseando de hacerlo, pues esto me motiva muchísimo y me está enseñando que puedo hacerlo y lo estoy disfrutando una barbaridad.

  

  • Las redes sociales también pueden ser un buen apoyo para darte a conocer. ¿Cómo te manejas con ellas?

L: La verdad es que no soy buena en redes sociales. Además, luego me doy cuenta que pierdo oportunidades de haberme hecho fotos en uno u otro sitio interesante, con una persona u otra. Me gusta disfrutar de ese momento y no ando pensando en la necesidad de exponerlo en las redes. Soy más del contacto directo, aunque soy muy consciente del poder de las redes, por lo que es algo a lo que sé que debo darle caña (risas). Así que aprovecho para que me sigáis por Instagram, @lauckyilustra, o Facebook, Laucky Ilustra.

 

  • Ya nos has comentado que te atreves con todo tipo de superficies, pero ¿qué técnica es tu preferida?

L: Yo siempre he sido una gran amante del óleo. Pero el transportar lienzos era muy aparatoso y más allá en México, por lo que decidí volcarme en el papel. Tenía la mano oxidada, ¡llevaba 10 años sin agarrar un lápiz!!! y cuando lo hice... dije "wuauu". Fue empezar y no parar a brotar tantas ideas en mi cabeza que mi panel de lista de post-it no le queda hueco (risas), ¡¡eso es genial!!. Cuando acabo una, ya estoy pensando en otra idea mejor que la anterior. Ando con muchas revoluciones internas que necesitan salir y en el dibujo he encontrado mi base para exportar el mensaje que llevo dentro. Antes era grabadora, y por eso lo del boli... No es lo mismo, pero me acerca un poco al resultado. Y a ello al final le incluyo pequeños detalles de color con acuarela. Desde la universidad me ha gustado mucho usar estas formas, estos dibujos, incluso un profesor de pintura me decía que le recordaba al estilo de los carteles de cine. Me he dado cuenta ahora que sí me identifico con ello, con los dibujos. Y por eso quiero poner el punto en esa idea, en la necesidad de valorar a este arte que siempre se ha considerado como menor. Todo el mundo dice "soy pintor" y es "guau", pero dices que eres ilustradora y se queda en menos. Pero no tiene que ser así, pues da igual qué técnica uses porque al final la pintura es mancha y el dibujo es línea, y me da igual si hago línea con óleo o con un lápiz. Al igual que con los murales, no por hacerlo con spray es un graffiti. A mí me gusta abarcarlo todo. No me quedo con una técnica, sino con un estilo, mi estilo, plasmado en cualquier superficie.

 

  • ¿Cuántas obras tienes?

L: Pues no las he contado, la verdad (risas). Lo que sí es que me tomo mi tiempo. A mí me gusta disfrutar de lo que hago y le doy mil vueltas a mi obra hasta que está totalmente lista para volar. Cuido mucho los detalles y cómo lo presento. No me gusta materializar la idea que tengo en mi cabeza con bocetos previos, me da pereza hacer lo mismo varias veces, sin embargo sí que le dedico mi tiempo para pensarlo, buscar fuentes, materiales, el soporte, packaging y hasta en qué lugar de la casa iría.

 

  • ¿Cómo ves la cultura aquí en España?

L: La visibilización de la cultura aquí es prácticamente nula. Al final todo es educación, y es curioso cómo se muestra la cultura a la gente. Se hace ver como un mundo muy elitista, inaccesible. Me di cuenta en la Feria de Arte de Málaga de cómo a la gente parecía darle miedo acercarse a los artistas que allí nos encontrábamos. Y yo andaba con unas ganas locas de hablar con todos!! es una pena que no vean lo fantástico que es el poder ir a ver la obra y que esté allí mismo el artista que te la puede explicar. Aunque antes prefiero que ellos observen y disfruten de la obra y a interpretarla a su manera (risas). De todas formas, de esto se deduce la poca implicación de la sociedad en el arte y en la cultura en general. Hay miedo y desconocimiento. Tampoco gozamos de un gran reconocimiento ni promoción a nivel nacional. Si quieres consumir arte y cultura, tiene que salir de ti, no te la van a poner en bandeja como otras opciones lúdicas aceptadas e interiorizadas socialmente. Y es una pena porque lo mejor que tiene el arte es que no tienes que ser un entendido para disfrutarlo, solo dejarte llevar por lo que te haga sentir. Pero el problema, como os comento, está en esa carencia desde la educación de incentivar el lado creativo del alumnado, el fomento al consumo de arte como al de la lectura, por ejemplo. Son herramientas de las que no nos dotan y que, después, se tornan fundamentales para el desarrollo de otras actividades y escenarios. Hay que saber cómo vender la cultura, darle su sitio en la sociedad, reeducar a las personas para que sepan apreciarlo. Tener más alternativas que las que nos marcan de serie, dejar de ser ovejas y madurar individualmente para poder crecer como sociedad y como conjunto.

 

  • ¿Cómo describirías tu obra? ¿Qué influencias podemos ver en ella?

L: Mi obra es muy de escuela europea, aunque los colores vibrantes y saturados son muy de allí, de México y Latinoamérica en general. Podría decir que es autorretrato, lo que he vivido, o lo que siento, lo que pienso, lo que llevo dentro, y trata muchos temas sociales con los que me gusta implicarme como, por ejemplo, el tema de la mujer y su papel en el mundo. El machismo que todos y todas llevamos a las espaldas como una gran lacra. Y puntualizo todas porque es en ellas donde más incrustado lo he vivido. He notado mayor aversión entre iguales que por parte de los hombres. Claro está que esto es parte de la enseñanza que recibimos todos, en la que nos incitan a nosotras a vernos como rivales. Esto me ha llevado a tener peores experiencias con mujeres que con hombres. Aunque con algún idiota también me he topado.

 

 

  • Esto nos lleva directamente a la palabra Feminismo, ¿cuál es tu opinión sobre este tema?

L: Bueno, lo que acabo de relatar nos lleva irremediablemente a la idea de que sigue siendo necesario el Feminismo, que nos queda mucho por lo que luchar. No soy muy amante de la palabra en sí, no entiendo que uno se deba declarar feminista, uno de por sí ya debería querer la igualdad, lo raro sería el machismo. Prefiero hablar de personas sin adjudicar etiquetas, apoyo completamente la idea del movimiento como una reivindicación de nuestros derechos sin excluir los de los hombres. Se avanzó mucho en el siglo pasado y cuando se supone que el ahora debería ser más fácil y rápido parece que se ha estancado y queda aún mucho que solucionar. Apoyo la idea auténtica de igualdad y cualquier otra cosa es una injusticia y, por tanto, no habría que callarse.

 

 

  • Quizá el problema resida en ese concepto equivocado de Feminismo que quieren vendernos desde diferentes frentes, ahora desde el mismo capitalismo que crea en masa una moda estereotipada que poder dominar a su antojo. ¿Qué opinas de esto?

L: Que es así. Cuando hablamos de feminismo, no hay quien diga que somos radicales, que odiamos a los hombres y otras muchas cosas. Las propias feministas se recriminan entre ellas el no ser todo lo feministas que considera cada corriente. Es todo un lío. Al final, lo importante queda en segundo plano, y es el gobierno el que debe realmente implantar esa igualdad que se reclama en el feminismo. Por ejemplo, con el tema de la natalidad en España que es un problema cada vez mayor, y esto es debido, principalmente, a la ausencia de ayudas, de bajas de maternidad y paternidad que permitan conciliar trabajo y familia, etc. Si eres hombre, puedes ser padre sin problema. No repercute en tu carrera profesional. Pero si eres mujer, la historia difiere bastante. En cuanto tienes hijos, tu carrera se estanca, sino es que retrocede. Siempre se va a ver a la mujer la responsable del hogar y de los hijos y esto nos limita en muchos ámbitos. Es una cuestión de Estado que se modifiquen ciertos valores en pos de una igualdad real.

 

 

  • ¿Cómo te sientes con todo este torbellino de cambios en tu vida? ¿Crees que te ha llegado cuando tenía que llegar o hubieras preferido empezar más joven?

L: Cuando empecé en el mundo del arte en serio (hace año y medio) pensé que quizá era un poco tarde pero, en realidad, los años que ya llevo recorridos en otros sectores me han hecho tener hoy en día muchas otras características y experiencias que, sin duda, están ayudándome a afrontar este nuevo reto vital y artístico con mucha mejor base.

Me siento como una adolescente, pero con muchas vivencias a la espalda, con conocimientos que no podría haber tenido entonces. Es importante el talento, por supuesto, pero no lo es todo. No es solo ser un artista, ni siquiera un buen artista. Va mucho más allá, es puro trabajo, eres una empresa, vendes tu producto. Es algo que aprendí en México, debes salir, irte a tomar un café, a hablar y que te conozcan, tienen que verte. Nadie va a ir a llamarte a la puerta. Es, por tanto, un proceso lento, pues son muchos los palos que hay que tocar: el desarrollo web, el marketing, la creación, la producción, la logística, el contacto directo, toda una labor si quieres ser alguien en este mundo. Desde luego, no te aburres.

 

 

  • ¿Qué consejo le das a las personas que vayan a emprender un nuevo proyecto en su vida y sientan miedo por pensar que vayan tarde?

L: Si no pruebas siempre se te quedará la espina de: ¿y si…?, que vayan hacia adelante, pues todo lo que hagamos nos va a enseñar algo, todo nos enriquece. Hay un miedo general al fracaso, pero no es algo malo, al contrario, el fracaso nos ayuda a levantarnos con algo nuevo aprendido y a seguir adelante intentándolo con más fuerza. La cuestión es lanzarse con ganas, actitud , corazón y esfuerzo, trabajo, trabajo, mucho trabajo. Con esos ingredientes se consigue todo en la vida. A mi desde luego no me entra la sonrisa en la cara de lo feliz que me hace lo que estoy viviendo y eso no lo cambio por nada y te aseguro que he tenido que prescindir de muchas otras. Me gustan las cosas sencillas pero desde luego no puedo decir que sea conformista.

 

 

  • ¿En qué galería te gustaría exponer?

L: En este comienzo de primeros contactos con galerías he de decir que me han decepcionado. De manera general, se aprovechan mucho del artista emergente, y en vez de apostar y que sea un intercambio de servicios como debería, solo existe una negociación unilateral, por lo que si que he rechazado algunas ofertas abusivas. En ese sentido tengo el justo orgullo para valorarme y no ceder en todo. No es que me entusiasmen las galerías, pero te pueden ayudar mucho en este gremio un tanto solitario y para ser honesta me haría muchísima ilusión formar parte de la familia de una buena galería, y con ello no digo necesariamente una importante. Sé que es un paso en el recorrido de un artista y quiero dar con alguna en el que exista una buena conexión. Te podría decir una de la que de primeras estoy enamorada; Booth Gallery, en Nueva York; es una maravilla!!!! También contemplo algunas otras de arte urbano como Fifty24 (San Francisco) o Station16 (Montreal). Así en secreto, te cuento que estoy hablando con una de Berlin que están interesados ¡y yo también claro!, crucemos los dedos (risas).

 

  • ¿Dónde te gustaría dirigirte próximamente?

L: Bueno, no planeo a largo plazo, ya que no me ha ido bien. Ahora soy más de vivir el momento, por lo que solo me planifico la vida para los dos próximos meses. Pasados, me replanteo los siguientes. Eso sí, tengo un objetivo final, ¡no soy tan cabra loca! (risas), pero el camino debe ser flexible. Así vives el ahora y no andas pensando en él después, que igual ni llega.

Sinceramente, no sé dónde estaré de aquí a dos meses... Antes del verano tenía en mente recorrerme todos los surfcamps del norte de España y proponerles hacerles murales a cambio de clases de surf y así aprovechar la playa a falta de vacaciones (risas), pero era una época de demasiada afluencia turística y trabajo para ellos pero algunos estaban interesados y se ha retrasado para otros meses más factibles. Me van saliendo diferentes propuestas y yo las voy recibiendo gustosamente. Como ideas para cuando no quiera quedarme quieta, pues también tengo en mente irme por algún pueblo perdido de Castilla y pintarlo al completo. Sé que lo haré, cuándo, ni yo lo sé, quizá en primavera y encontrar mi pueblecito fantasma al que otorgarle luz y color. Pidiendo previamente lo permisos y esas cosas para poder trabajar tranquila y dentro de la legalidad (risas). De momento este otoño ando hasta arriba enfocando un par de planes de negocio que tienen que ver más con diseño de producto. Preparando exposiciones, un par de muros en Madrid... Y otra idea loca que ya me está rondando y ¡¡espero que la podáis ver!!

  

Estaremos muy atentas a tus progresos, Lauckyilustra. Ha sido un placer disfrutar de ese desayuno contigo y conocer realmente quién se esconde tras semejante obra. ¡Felicidades por todo lo que consigues y mucho ánimo para alcanzar todo lo que te propongas.

 

 

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Foto de portada: Lauckyilustra