Religión en las aulas, ¿sí o no?

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Por Duneino octubre 13, 2017  más artículos

 

Las religiones siempre han sido un tema polémico en cualquier aspecto; hay quienes están a favor de ellas y quienes lo están en contra. Inevitablemente, la religión está presente en nuestro día a día, ya sea directa o indirectamente y dependiendo del estado sociocultural en donde nos encontremos.

La mayoría de las personas nacen con una religión ya impuesta, sin posibilidad de elección. Sin embargo, cada persona debería poder tomar la decisión que creyese conveniente y que le hiciese realmente feliz. A veces, las personas se encuentran oprimidas ante algo que se le ha impuesto a la fuerza, y que por miedo a las repercusiones, se callan acatando unas normas que ven ilógicas.

Principalmente, los padres son los que ejercen mayor influencia sobre sus hij@s en este aspecto. Si los padres son creyentes y practicantes de una religión, l@s hij@s también la ejercerán y es aquí el mayor problema, puesto que a veces ell@s, por temor a su familia, realizan acciones para satisfacerla a pesar de estar en contra de la ideología para no decepcionarlos.

Desde pequeñ@s nos inculcan valores que consideran necesarios para nosotr@s, oprimiendo nuestro propio pensamiento y nuestra libre elección. Y ya no solo los padres, los centros educativos también son un claro ejemplo.

 

Desde que tengo uso de razón, la asignatura de religión ha sido una de las asignaturas más cuestionadas en España, a pesar de ser un país laico. Perfectamente se ve cómo la Iglesia sigue siendo un peso pesado con gran poder e influencia en nuestro país.

Las religiones deberían ser algo personal y de libre elección, donde nadie interfeririera en ella. Las religiones en las aulas solo suponen una asignatura discriminatoria que separa a l@s alumn@s de diferentes religiones para poder dar la clase "correctamente" y l@s alumn@s entre ell@s se van clasificando, haciéndoles olvidar que todas las religiones están entrelazadas.

La asignatura de religión está programada por las autoridades religiosas. A veces, los contenidos suelen ser machistas, sexuales y totalmente en contra de las mujeres. Es una asignatura en donde obtendrás el aprobado fácil si acatas las normas y resta tiempo a otras asignaturas más importantes. L@s profesor@s son elegid@s por el equipo de obispados según su nivel de fe y la mayoría sin la cualificación ni el nivel académico necesario para ejercer de profesor y siendo pagados con dinero público. No son ni funcionari@s ni interin@s, pero tienen su plaza fija.

España se gasta al año, alrededor de 500 millones de euros y supone que cerca de 7000 interin@s con cualificación y nivel académico exigido no puedan ser contratad@s. Esta asignatura se enfrenta a las ciencias, ya que la ciencia cuestiona todo lo que la religión dice y siempre hay una rebelión en contra de la una y de la otra.

La fe se cultiva en el seno de la familia primero, si se es creyente, y después en el seno de la comunidad religiosa en la que el/la niñ@ crece. Todo el resto es prevaricación política; intromisión de la Iglesia en los asuntos de Estado y de los gobernantes en los asuntos de las Iglesias.  

Pretenden enseñar religión como si fueran matemáticas o literatura. La colocan al nivel de una simple asignatura con calificación, cuando debería ser, para el creyente, el motor de su vida. El ateísmo también es una religión porque es una forma de interpretar y vivir la existencia y a veces se encuentran forzad@s a seguir algo en lo que no creen.

La escuela debería ser neutral con respecto a las religiones porque proclaman la libertad de conciencia de cada persona para creer o no en doctrinas religiosas. "Ningún alumno o alumna está obligad@ a asistir a clase de religión en cualquier centro público o privado del Estado español", sostienen los miembros de Europa Laica, pero el no acudir a clase supondría el abandono de una asignatura y el suspenso asegurado. Los niñ@s, a esas edades, se basan más en que se trata de una asignatura "María" en la que harán de todo menos estudiar Religión y, eso sí, sacar un 10, sin tener que currárselo como asignaturas parejas, Valores Éticos, en los que se les inculca a l@s alumn@s valores tan necesarios como la empatía, la solidaridad, el respeto y la detección de numerosas lacras sociales que much@s sufren desde la adolescencia (bullying).

Si quieren seguir enmascarando lo que parece una obviedad, al menos podrían intentar evolucionar impartiendo una Historia de todas las religiones, consistente en enseñar lo que las diferentes religiones piensan y practican en el campo de la fe individual y colectiva, lo que supondría, al menos, un reforzamiento cultural, al igual que se enseña Historia de la filosofía e Historia del arte. Tendría, además, hoy un interés especial que l@s niñ@s aprendiesen el origen de todas las religiones y, de un modo especial, el islamismo, involucrado en polémicas de tipo político y social a nivel mundial. Sería un antídoto contra los fundamentalismos y las guerras y cruzadas de religión.

Enseñar una sola religión y generalmente como la mejor, denigrando a las demás, es fanatismo, estrechez cultural y, en definitiva, provincialismo ecuménico.

La religión no debería ser impartida como asignatura, puesto que es una vivencia personal. 

Hay que impartir valores, los mismos en los que pretendemos que se sustente nuestra sociedad, no impartir leyendas y mitos como auténticas realidades.

 

 

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Foto de portada: metro.co