La moda clama un cambio social

 1964
Por Marta Moñiz septiembre 14, 2017  más artículos

 

En lo que a moda se refiere, se piensa que un período de crisis se manifiesta con la tendencia a la austeridad. Ahora vamos a desmontar ese mito. Los profesionales afirman que es el impulso de la estética más espectacular el que radica en la ansiedad social. Lidewij Edelkoort, analista de tendencias, ratifica que “en momentos de miedo, la moda tiende a volverse muy extravagante”.

El fin de la I Guerra Mundial impulsó muchos cambios sociales entre los que destaca la metamorfosis de la moda femenina. Las mujeres hicieron a un lado la desinhibición que siempre las caracterizó para igualarse al hombre durante el día y lucir sofisticadamente exageradas por la noche.

 
 

Tras los desastres de la II Guerra Mundial, la mujer pudo volver a la tranquilidad del hogar y permitirse ser coqueta y provocativa. En estos años se daba gran importancia a las prendas ceñidas, las perlas, los guantes, los tocados y el labial rojo (los datos hablan por sí solos y queda demostrado que es el favorito en épocas de crisis).

El estallido de la Guerra de Vietnam vino de la mano del movimiento hippie y su expresión de color y formas.

La alianza Thatcher-Reagan, que contribuyó al fin del comunismo, coincidió con la exuberante moda de finales del siglo XX.

Los desfiles más recientes han entonado una oda al espíritu más excéntrico de los últimos años. El retorno a los aspectos históricos, el estridente uso del color, las combinaciones imposibles y las siluetas ampulosas claman una urgencia por cambiar en una colección otoño-invierno que siempre ha sido proclive a la sobriedad de tonos, prendas y formas.

 
 

El estilo a pie de calle es el primero en manifestar las ansias de cambio social ya que, después de la propia voz, la mejor declaración de intenciones es vestirse de reivindicación.

Si bien es cierto que siempre se han dejado ver aquellas personas de naturaleza rebelde que juegan con la estética más arriesgada sin importar el clima social, son las tendencias masivas las que evidencian el cambio que se vive en nuestros días.

“Los clientes masculinos experimentan más con la moda en comparación a hace 10 años”, comentan desde Rokit Vintage en la revista Vogue.

La ropa es una herramienta de entretenimiento pero, sin duda, ejerce una labor social. Con ella se lanzan mensajes al mundo, se muestra desde fuera lo que se es por dentro.

 

 

Agatha Ruiz de la Prada: “Yo siempre me he sentido una incomprendida en la moda, pero eso me ha dado fuerzas para seguir”.

La moda siempre se ha divertido pero, hasta ahora, el exceso era marginado. Sin embargo, en nuestros días la gente se viste valiente. El miedo al machismo, racismo, terrorismo o a la discriminación que late aún en el siglo XXI viviría sus últimos años de vida, pues así lo hacemos predecir al vestirnos de creatividad, con volúmen y a todo color.

 

Y recuerda... ¡Si ayudarnos a crecer quieres, compartir este post debes!

 

Foto de portada: