Testimonio: `Mi hermano abusó de mí´

 9563
Por Nina octubre 26, 2017  más artículos

 

Creo que a todos se nos hiela la sangre cuando vemos en las noticias niñ@s que han sido abusad@s sexualmente, la mayor parte de las veces por miembros de su familia o personas cercanas a ellos, y es mucho más común de lo que parece.

Hace unos años decidí relatárselo por primera vez a mi expareja para que comprendiera un poco de mí, el por qué dejé de ser virgen con aproximadamente 7 años, hecho que nunca había contado a nadie y que fui bastante reticente de volverlo a contar pasado el tiempo. Me llevé una sorpresa cuando él me dijo que pasó por una situación similar, no solo él, investigando y hablando con otras personas cercanas a mí, algunos habían sido también abusados.

Distintas historias, mismo abuso. Amigos mayores que ellos con los que ''jugaban a hacer cosas de papás y mamás'', incluso, amigos cercanos a la familia que cuando se quedaban solos con ellos tocaban sus partes y les hacían fotos.

Todos tenían algo en común, los abusos se presentaban como un juego, siempre con una recompensa al final y las mismas palabras: ''No se lo cuentes a nadie, es nuestro juego secreto''. 

El abuso hacia mí fue por parte de mi propio hermano, era unos 7 años mayor que yo, me lo presentó como un juego, me dijo que fuéramos al baño y que íbamos a jugar a un juego que me iba a gustar. Cerró la puerta y me bajó las braguitas, me tocó humedeciendo la zona vaginal con agua, me dijo ''Vamos a jugar ¿Vale?'' Se bajó los pantalones y se mojó el pene en el lavabo y me intentó penetrar, pero eso no entraba y me hacía daño. Lo siguió intentando empujando con los dedos y me quejé mucho, se apartó, se corrió en el lavabo y se lavó. Me dijo ''No le digas nada a nadie es nuestro secreto''.

 

Cuando eres una niña, no puedes reaccionar y ver ese acto como un abuso. Tampoco sabes realmente lo que te ha sucedido pero, según van pasando los años, te das cuenta de lo que realmente ocurrió, hecho que hace que te sientas sucia y asqueada contigo misma. Tienes pudor a contarlo porque realmente piensas que la culpa fue tuya porque accediste a "jugar" y no de la persona que estaba abusando de ti. Lo hace una persona en la que confías y de la que no te esperas que te haga daño. A mí me robó mi dignidad y mi virginidad. A otras personas, estos actos le han robado la vida. Te dejan un trauma psicológico muy fuerte.

 

Las principales consecuencias del abuso sexual infantil son el miedo, la pérdida de confianza, inseguridad, sentimiento de culpa y vergüenza. Otro de los síntomas que se dan a largo plazo son los problemas con la sexualidad, el miedo a establecer relaciones sentimentales y una tendencia a mantener relaciones insanas.

Los hombres que han sido abusados en la infancia tienden a ser maltratadores o abusadores, y las mujeres tienden a ser maltratadas o nuevamente abusadas.

 

¿Cómo prevenirlo? 

Hablando con las niñas y niños explicándoles qué son los abusos sexuales, cómo se producen y qué deben hacer si son víctimas de ellos. Implantar esta educación tanto en la escuela como dentro del núcleo familiar. Si no lo hacemos entre tod@s, seguirán existiendo casos de abuso sexual infantil que quedarán marcados en las cabezas de es@s pequeñ@s.

Enseñarles a que su cuerpo es suyo y nadie debe tocarlos ni mirarlos si ell@s no quieren y que, en el caso de que alguien les mire o les toque, deben informar a sus padres, madres o tutores, que nunca se deben guardar este tipo de secretos. 

Cuánto más se normalice esta explicación, más fácil será para ell@s afrontarla y denunciarla abiertamente. 

 

 

Y recuerda... ¡Si ayudarnos a crecer quieres, compartir este post debes!

Fuente: mujeresparalasalud.org (léete este estudio completo)

Foto de portada: caraotadigital