Maggie Civantos: ‘Despertar conciencias no interesa’

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Por Editorial julio 23, 2017  más artículos

 
Maggie Civantos (1984) interpreta a Helena en Troyanas

Esta malagueña de ojos verdes penetrantes comenzó a instruirse dando clases de ballet con apenas 14 años. Maggie tuvo claro desde el principio que lo suyo era el baile y la interpretación, y que, para llegar a ello, haría lo que fuese necesario. Por ejemplo, irse con 21 años a La Habana para ser alumna de la Escuela Nacional. Pese a su preparación, al volver a España, los personajes tardaban en llegar.

Empezó su carrera como actriz participando en series de televisión como Escenas de matrimonioHospital central y Yo soy Bea. En 2008 protagonizó la serie Eva y kolegas de Antena 3Después de participar en varias producciones con personajes capitulares, en 2014 saltó a la luz para el gran público con su participación en la serie de Antena 3, Bienvenidos al Lolitainterpretando a Fanny. Su gran oportunidad le llegó en 2015 con la serie Vis a vis, interpretando el papel de la protagonista, Macarena. Ha ganado el Premio Madrid Imagen (MIM Series) 2015 y el Premio XXIV Unión de Actores 2016, ambos por Vis a visTambién ha participado en cortos como Rubita de Jota Linares (2016), una auténtica obra de arte.

 

En teatro, ha encandilado a su público con obras como ¿A quién te llevarías a una isla desierta? (2014)Mejor dirección novel (2016). Su último trabajo ha sido como coprotagonista en la primera serie española de la plataforma online Netflix, Las chicas del cable (2017), interpretando a Macarena.

"Creo que hay que luchar, pero sin acritud ninguna, sin violencia, sino desde el amor para cambiar las conciencias y romper con los tópicos". Maggie para Ecoteuve. 

Tuvimos la gran oportunidad de hablar con Maggie, quien estuvo en todo momento muy cercana y de la que guardaremos un muy grato recuerdo siempre, de ella, de su simpatía, de su profesionalidad en el escenario y de sus grandes palabras que, a continuación, os presentamos: 

 

  • ¿Cómo ha sido interpretar a Helena en Troyanas? ¿Te metiste pronto en el personaje? 

M: Realmente, en esta obra, más que la importancia de los personajes, es la importancia de lo que se está contando, por lo que no hay una profundidad en la psicología de los personajes, pero sí en los temas. Tenemos muy claro lo que se cuenta en el caso de Helena. Ella llega a decir que, básicamente, resumiendolo en una frase, nunca hay razones para ir a una guerra, que ella fue la excusa y que el hombre siempre busca una excusa.

 

  • ¿Podrías encontrar un paralelismo entre Helena y las mujeres en la actualidad?

Precisamente, la mujer es la víctima de la sociedad patriarcal, al igual que ocurre en la realidad. Al final siempre es el hombre el que conduce a su pueblo a una guerra, es la destrucción y, curiosamente, la mujer representa el plano contrario, el de la vida. Helena llega a escena diciendo "¿de verdad mi vientre es el culpable de todo esto? ¿No los ejécitos? ¿No lo caudillos?" Es muy potente, pero para construir este personaje lo único que tenía que hacer era saber lo que estábamos contando, entender muy bien el texto y dejarme llevar por esta capitana, Carme Portaceli, que es una super directora.

 

  • ¿Cómo ha sido la experiencia con Carme Portaceli?

M: Solo tengo palabras bonitas para ella porque es una mujer muy comprometida en muchos niveles, también a nivel de feminismo. Es muy responsable con lo que se está contando y es muy consciente de la responsabilidad que tiene como directora teatral. Creo que es una obra muy necesaria y formar parte de ella es una gozada.

 

  • ¿Dónde te sientes más cómoda, en la televisión o en el teatro?

M: Bueno, la verdad es que tengo la oportunidad ahora mismo de estar haciendo las dos cosas. Yo realmente estudié arte dramático, estudié teatro y empecé en teatro, pero bueno, no podría elegir porque son medios distintos, son formas de comunicar diferentes aunque, en el fondo, tienen una misma esencia, y eso es lo que me gusta, esa esencia. La última obra que hice fue Una gata sobre el tejado de Zinc caliente, con la que estuvimos de gira hasta el pasado febrero y, afortunadamente, me llamaron para hacer Troyanas. Me gusta mucho y poder hacer las dos cosas, es un regalo.

 

  • ¿Hasta dónde te gustaría llegar en tu carrera profesional? ¿Has pensado ya en el cine?

M: Bueno, ayer comencé el rodaje de una película en la que no tengo muchas escenas, pero me hace mucha ilusión poder participar en ella porque el reparto es exquisito y el director y la historia me gusta mucho. Así que igual, al fin y al cabo, lo que importa es poner el granito de arena y ahí estaré para aportar mi parte. A finales de agosto tendré rodaje y estoy deseando incorporarme. La verdad es que soy actriz y lo que me importa es contar historias, dónde las cuente me da igual. Lo único que quiero es que sean buenas historias.


 

  • ¿Cómo ha sido interpretar a una mujer maltratada en Las chicas del cable? ¿Cómo te sentiste durante el proceso de documentación y construcción del personaje?

M: Es muy duro, la verdad. Ángeles me ha enseñado mucho, es un personaje que, aunque venía de interepretar a Macarena, una mujer en la cárcel con la falta de libertad que esto supone, sufre también la falta de libertad por la época en la que vivía, por ser mujer, pues era mucho más complicado de lo que es ahora, y a manos de un marido que la maltrata. La verdad es que ha sido uno de los personajes con los que más he sufrido. El saber que esto sigue ocurriendo hoy en día, que en España son asesinadas al año entre 50 y 70 mujeres por sus maridos, por sus parejas, me parece tremendo. Conocer esa realidad, interpretar en la ficción este personaje, por un lado, me ha dado mucha fuerza como mujer, al ser muy consciente de todo el camino que nos queda aún por recorrer. Queda mucho para que esos datos no existan, pero desgraciadamente siguen existiendo. Por otro lado, me ha enseñado también a tomar esa conciencia de empatizar con el maltrato y, sobre todo, luchar por el respeto y la libertad como persona.

 

 

  • Una de tus compañeras de Las chicas del cable, Ana Polvorosa, afirmó en una entrevista que os hicieron conjunta para el Huffington Post que Las chicas del cable no es una serie feminista. ¿Qué opinas tú? 

M: Entiendo estas declaraciones porque sí es cierto que se ha catalogado a la serie de feminista y no creo que tenga esa bandera. Yo también creo que tiene puntos, detalles que sí hacen referencia al empoderamiento de estas mujeres que luchan por alcanzar sus sueños. Por ejemplo, en mi trama sí que creo que Ángeles está mostrando la realidad, pero no creo que la serie tenga una tesis y que lo que quieran decir y contar sea eso. Simplemente, están mostrando la realidad de varias mujeres y, al final, son ellas las protagonistas, ellas y su realidad, la injusticia a la que estaban sometidas por ser mujeres en esa época. Pero, no creo que la trama principal tenga un planteamiento feminista o que sea esa la intención principal. El feminismo es un ingrediente dentro de Las Chicas del Cable, pero no es la bandera principal. Creo que esto es lo que Ana quiso decir. Así lo entiendo yo.

 

  • ¿Qué entiendes por Feminismo?

M: Para mí el Feminismo es luchar por la igualdad de la mujer, buscar el respeto y conseguir una sociedad que sea realmente igualitaria y que no tengamos que estar lidiando con situaciones muy desagradables y muy injustas. Así el fin del Feminismo sería este, buscar esa sociedad más justa y que la mujer sea respetada en todos los ámbitos, respetada y visibilizada. 

  • ¿Qué opinas sobre la poca visibilidad de la mujer en la cultura y en el resto de ámbitos (política, ciencia)? 

M: Hay mucho miedo a la conciencia. Creo que, al final, el poder lo tienen cuatro y siempre lo ejercen de la misma manera por miedo, por miedo a que una mujer pueda implantar vida y amor y hacer las cosas de otra manera más eficaz, y con la cultura pasa igual. Despertar conciencias no interesa, por lo que siempre nos movemos en el mismo círculo vicioso y es dificil salir.

 

  • ¿Cuál podría ser la solución para progresar hacia la igualdad que reclamamos las mujeres?

Pues mira. A mí me gusta imaginar a veces cómo sería el mundo gobernado por mujeres y me cuesta pensar que no se nos dé la oportunidad. Es como, ¿por qué? Si lo estáis destruyendo, ¿por qué no nos dejáis que hagamos las cosas de otra manera? A lo mejor, el mundo sería mucho mejor en manos de una sociedad simplemente más igualitaria y que la voz de la mujer se escuchase más. Pero, bueno, poco a poco ahí vamos, paso a paso en un largo camino que nos queda aún por abrir para las nuevas generaciones. Espero que algún día esta idea no solo encuentre refugio en mi imaginación y se haga realidad. 

 

Maggie estuvo sublime la noche del estreno, su texto estuvo impregnado de fuerza y conmovió a todos los asistentes al espectáculo que se erigía en el silencio del sueño de una emérita noche de verano. Fántástico equipo que sigue cosechando éxitos noche tras noche, obsequiando a las más de tres mil personas que apuestan por la cultura y el arte.

 

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Foto de portada: Maggie Civantos