¿Cuántos gatos necesito para ser una solterona?

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Por Editorial julio 15, 2017  más artículos

 

A pesar de que tengo novio, aproximadamente desde que tengo 10 años, ha crecido en mí un gusto incontrolable por los felinos, en especial por los que tienen patitas suaves y panzas grandes, pero a medida que mi amor desbordante crece por esta especie, también lo ha hecho mi miedo de terminar como una solterona, en caso tal de nunca más volver a conseguir pareja.

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Hoy en día tengo dos gatos y unos cuantos amores y desamores del pasado, pero a pesar de todas las desavenencias juveniles, estos animales han permanecido a mi lado y mi amor incondicional hacia ellos sigue intacto. Sin embargo, no puedo evitar pensar en ese cliché de la mujer solterona con gatos, lo que me lleva preguntarme, ¿cuál es el miedo a la soltería?

Suelo pensar que es por falta de amor en la niñez y principalmente se debe a una carencia de cariño directa en el círculo familiar (o también podría decir que es un complejo de Electra, en el cual la mujer busca a un hombre que se parezca al padre y ahí sí está bien jodida), pero cuando me evalúo a mí misma, me doy cuenta que afortunadamente, aunque mi familia sea bien pequeñita, está bien dosificada en cuanto de amor se trata y siempre sentí un profundo respeto y admiración por mi padre, pero en absoluto me gustaría un hombre igual a él, parecido tal vez, pero igual, definitivamente, no. 

Entonces, si no es mi tesis anterior, con la cual suelo a evaluar a cualquiera que padezca de los mismos pensamientos solterones que yo, ¿qué es? Pues, siempre he sentido que una vida sola no es lo mío, hay a quien le funciona, pero por más de que uno tenga un parche de amigas y amigos muy unidos, posiblemente ellos hagan sus vidas al igual que yo. A medida que vamos creciendo, las personas van y vienen, pasan por nuestras vidas, compartimos caminos durante un tiempo. Esto se debe a que uno suele madurar en conjunto como una manada porque, al fin y al cabo, eso es lo que termina siendo. Es así como se van adhiriendo y saliendo personas, unos salen con hijos y otros entran solos y siempre habrá una soltera en el parche. Pero en la soltería hay algo inminente y todos sabemos lo que es. La soledad.

Sí señoras y señores… la maldita y sensual soledad, porque dime de verdad si no te seduce la idea de andar por la casa desnuda y ver en la televisión lo que quieras con el volumen que te plazca sin que nadie te moleste o te reclame. Así es, la soledad seduce pero, a medida que tu relación con ella se extiende, y cuando llega el día en que te aburres de su única compañía, entonces adoptas un gato. Y si no buscamos una solución como la de socializar, seguimos adoptando gatos y, al pasar 10 años, y miramos atrás, vemos únicamente la fila de gatos que nos acompaña.  

Tal vez el miedo más grande a la soltería, se debe a que una como ser humano, principalmente como mujer, tiene esa necesidad de perdurar y de trascender. Algunos lo hacen con hijos y otros profesionalmente, pero cada una de esas opciones tiene un precio y tarde o temprano nos pasan la cuenta de cobro. Y es ahí donde comprendo la relación de la soledad con la soltería y la soltería con los felinos y esta es que la soledad es eterna porque tiene siete vidas al igual que los gatos.

 

¡Comparte este post si amas a los gatitos y disfrutas de tu soltería al igual que de la compañía, pues la felicidad está en ti y en nada más!

 

Colaboradora externa: Carolina Chaparro

 

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Foto de portada: pinterest