Cóncavo y convexo

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Por Nina Peña julio 18, 2017  más artículos
 
 
En la niñez,
ocho esquinas eran
frontera entre sueño y vigilia,
entre ayuno y satisfacción.
Cuatro esquinas
de una mesa,
de una cama.
 
Emergí mujer de las profundidades,
de aquellos cantos
que eran frontera
entre imaginación y realidad.
La mesa se hizo redonda
y la cama grande.
 
No hay margen entre
el hambre insaciable
y el ayuno improbable de ti,
hombre que limas mis aristas,
que redondeas mis cantos
y repasas con tus manos
mis márgenes.
 
Borrando formas,
cóncavo y convexo
es una actitud,
es nombrarnos
en planos horizontales,
cuando jugamos,
como en la niñez,
a encajar piezas de puzzles.
 
 
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Foto de portada: pinterest