La conciliación laboral y familiar es posible: Cobaby Madrid

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Por Q mayo 24, 2017  más artículos

 

Más de una vez habrás acudido a la red o a cualquier otro método de autoayuda para conocer las claves de la vida perfecta, aquella que integra la vida personal y la laboral, que concilia ambas y te lleva al éxito en todos los ámbitos. Pero, una vez leído el top ten de los vendidos como milagros, y habiendo intentado llevarlos a la práctica, ves que la realidad es otra. Ni en el trabajo te permiten toda la flexibilidad que tu nueva vida familiar requiere, ni tu casa es el lugar más idóneo para pasar las 24 horas sin discernir cuándo acaba tu jornada de trabajo y cuándo empieza el ocio y el tiempo libre. Terminamos siendo víctimas del mayor caos, lo que nos conduce a la desesperación y a terminar rindiéndonos a lo que nos exige esta sociedad, abandonar una parte para centrarnos en la otra. 

 

Y, ¿si fuera posible conciliar ambas? Que ser padres primerizos no fuera sinónimo de hecatombe, que poder seguir trabajando no significase dejar de lado la educación y el cuidado de tus hijos... Al final, pensamos en todos esas rabietas suyas que nos perdemos, esas risas, su primer paso (o el segundo o los miles que quieres ver), su primera palabra, sus risas a carcajadas, y terminamos por desechar la vida laboral, sacrificando nuestro status y nuestra propia realización personal por entregarnos a ellos, lo cual no deja de ser el mayor acto de amor. Pero, en Madrid ha llegado la solución, una innovadora vuelta de tuercas de los coworking (oficinas compartidas) que tan de moda se han puesto en los últimos años, y se llama Cobaby Madrid.

Si este es tu caso, si trabajas desde casa intentando sacar un proyecto adelante, y no consigues alcanzar ni una hora de concentración, esta podría ser la solución perfecta para ti y para miles de personas que se encuentran en tu misma situación, que trabajan por cuenta propia desde casa a la vez que atienden los cuidados de sus progenitores, pues pagar una guardería (con los precios que rondan) y un espacio para atender a tus clientes (pues tu casa empieza a quedarse pequeña y no es el sitio más idóneo para llevarte los problemas del trabajo ni para recibir al ciento y la madre), suponen un desembolso económico que, por desgracia, tal y como andan las cosas, se nos hace muy cuesta arriba. 

El nuevo giro del coworking tradicional que nos ofrece Cobaby Madrid ha sido implantado previamente en Barcelona (Cobaby Barcelona) y en Granada (CoFamily Granada). Estos tres proyectos de cobaby, pioneros en la práctica de acercar de forma real la vida laboral y la familiar en los primeros años de vida del bebé, difieren de las guarderías convencionales en puntos básicos, como el hecho de poder estar ahí cuando tu bebé te necesite, de tenerlo en la habitación de al lado sabiendo que, mientras tú tecleas, alguien, una profesional, se dedica a cuidar de él, a atenderlo y velar porque sean menores sus llantos y mayores sus alegrías. 

 

Y esta genial idea que debe difundirse como la pólvora surge de dos mamás inconformistas con las posibilidades que ofrecen a los padres y madres que trabajan por cuenta propia y que deben conciliar su trabajo con el cuidado de sus hijos. Sus nombres, Fran García (mamá de Blanca) y Nurya Lafuente (mamá de Daniel); sus ganas de encontrar soluciones reales, muchas. Y parece que lo han conseguido. En menos de 4 meses, estas mujeres han logrado un sueño para ellas y puede que para muchas personas.

 

"Hartas de oír la palabra conciliar sin encontrarle el contenido, pensamos un día en por qué no compartir estudio, y otro en por qué no compartir canguro y otro día pensamos en otras mamás y papás tratando de conciliar desde casa, de entregar el proyecto y cambiar un pañal, de mandar el presupuesto y calentar un biberón, de hablar con un cliente y consolar a un bebé que llora…… y quien lo vive cada día sabe de lo que hablamos y sabe lo difícil que es, y que estás “patas arriba” y lo bien que te viene una ayudita… Pues eso pensamos y nos pusimos manos a la obra para dar origen a Cobaby Madrid, proyecto que pretende llenar de contenido la dichosa palabra y brindar, y brindarnos, un espacio real de conciliación entre nuestra vida laboral, que no queremos dejar, que nos gusta, que nos hace falta y es parte de nosotras, y este nuevo y maravilloso proyecto vital que es la crianza de nuestros hijos, crianza de cerca, crianza íntima, protagonista y por fin, ahora sí, conciliada", en palabras de Nurya Lafuente, confundadora de Cobaby Madrid y directora de la empresa de asistencia personal Yovoy, y Fran García, cofundadora de Cobaby Madrid y directora del estudio de proyectos de iluminación arquitectónica y espacios urbanos Lumínica Proyectos. Mujeres emprendedoras y madres.

 

La mayor novedad, la flexibilidad máxima que nos ofrecen, unas instalaciones agradables con puestos de trabajo de uso ilimitado (24hrs de lunes a domingo), mesas de 150x75cm y estanterías para dejar tus cosas. Zona de impresoras y plotter y una cocina totalmente equipada. La sala dispone de aire acondicionado, calefacción, salón de reuniones y acceso directo a la terraza. 

Además, no nos olvidamos del lugar más interesante, un pequespacio amplio y acogedor repleto de juguetes adaptados a su motricidad y evolución y actividades divertidas y motivadoras. Un lugar donde podrás seguir dándole el pecho a demanda, participar activamente en su educación o, simplemente, pasar a achucharle porque te apetece. Los tenemos al ladito y sabemos que están bien, que están cuidados, que están socializando, y haciendo lo que tienen que hacer, crecer felices.

 

"Desde que trabajo en Cobaby, ya no tengo ordenador en casa. Y eso sí que es un gustazo. Ahora acabo de recoger a Daniel; mi madre estaba con él en el parque (otra de las ventajas de Cobaby, que los familiares pueden ir y traer y llevar a los pequeños) mientras terminaba una reunión, y nos vamos para casa a descansar y disfrutar de la familia. Hemos pasado el día trabajando (me toca a mí) y Daniel, jugando (como debe ser), acompañado siempre de Mercedes (mamá de César y Leo) y a ratitos de mí, que iba y venía para verlo jugar y relacionarse con los demás. Mañana vuelvo temprano a trabajar y a jugar con mi peque, que cuenta ahora con 10 meses", nos comenta Nurya a las seis de la tarde. "Lo mejor es que quien lo necesite puede ir a su lugar de trabajo a la hora que sea. Yo me lo he planteado de esta manera, pero la flexibilidad es auténtica. Creemos en la importancia de crear lazos entre los pequeños, de mantener un ambiente de trabajo lo más estable posible y, por ello, apostamos por la continuidad, no alquilamos por épocas o días, sino que requerimos un compromiso real y a relativo largo plazo, el que necesiten nuestros pequeños hasta alcanzar el siguiente nivel. Tenemos papás y mamás con niños de 0 a 3 años".   

 

Una iniciativa muy interesante y motivadora que bien podría extenderse a todas las empresas que cuenten ya con trabajadores papás y mamás. Algunas grandes empresas sí cuentan con espacios de guarderías para los hijos de sus trabajadores, pero con las limitaciones de horario que nada tienen que ver con lo que aquí venimos defendiendo. Para muchos padres o madres, el cuidado de sus hijos requiere mucha más atención de la que les permiten tener dentro de una gran empresa que cuente con guardería. En el caso de que no cuente, la cosa se complica. Por ello, la última opción es plantearnos solicitar una excedencia para cuidar del pequeño hasta que este cumpla los 3 años. La parte negativa de esto, todos la conocemos, prescindir de un sueldo el tiempo que dura la excedencia, lo que no es una opción para muchas familias porque, con un bebé en casa, no pueden permitírselo. 

¿Solución? Que se apunten esta iniciativa y ofrezcan a sus empleados un espacio cobaby, ya sea habilitando uno dentro de su infraestructura o contratando un espacio fuera (si su trabajo se lo permite) durante el período de working cobaby (los 3 primeros años), una buena forma de motivarlos, de no discriminar por tener familia, de incentivar el aumento de la natalidad, un problema que cada año se agrava en nuestro país, un país que, si no comienza a buscar soluciones (y encontrarlas), a renovarse, a tomar ejemplo de los países que evolucionan con iniciativas así, va a terminar siendo un país de viejos con viejos y manidos valores.

 

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