Lucha viva de las marcas: ¿integrar o denigrar a la modelo?

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Por Marta Moñiz mayo 24, 2017  más artículos

 

 Dos sucesos de actualidad protagonizados por marcas de ropa femenina presentan sus puntos de vista al respecto
(y son totalmente opuestos).
 

El sexismo en la publicidad, para captar la atención del público o permanecer en su memoria, siempre ha estado ahí. Es paradójico que ahora, con la multitud de reivindicaciones feministas que se llevan a cabo, incluso se haya intensificado la gravedad de las exhibiciones de mujeres.

Kling, la marca de ropa femenina, ha ido un paso más allá de lo nunca visto presentando en su última campaña a una modelo demasiado delgada y semidesnuda desvanecida en un cementerio, en el suelo o en las rocas. La marca, ante las primeras muestras de desconcierto y denuncia ante esta nueva agresión a la mujer, ha contestado mediante una publicación al artículo de Yolanda Domínguez para HuffPost demostrando con sus "aclaraciones" cómo se puede llegar a denigrar a la mujer en pos del capitalismo disfrazado de feminismo rancio. 

Esta preocupante situación que muestra que lo normal es presentar un aspecto enfermizo se mueve en el mismo ambiente que las marcas que apuestan por la mujer real.

Desigual promociona su última colección de manera opuesta, alejándose de la sombra de photoshop.

Charli Howard, modelo representada en la foto, se muestra orgullosa de protagonizar una campaña que no oculta su celulitis. La belleza no está solo en la talla cero. La diversidad es la llave para el cambio, comenta Charli a través de la marca. No queda ahí su reivindicación personal. La modelo británica usa la red social Instagram para promover la aceptación del cuerpo y lanzar mensajes como Recuerda que tu vientre, tus muslos y tu pecho son espectaculares tengan la talla que tengan y nadie debe retocarlos”.

La firma española ya ha favorecido la integración de toda clase de cuerpos en otras campañas. Winnie Harlow es una modelo canadiense que sufre de vitíligo, una enfermedad degeneracional de despigmentación de la piel, y que Desigual lanzó al mundo del modelaje. Desde entonces, es una de las más cotizadas del momento.

Son muchos los que denuncian la inclinación que tiene la industria de la moda por idealizar la imagen. Entre ellas, Inma Cuesta, que ya reveló públicamente su desacuerdo con el antes y el después de una sesión de fotos que realizó.

"Verte y no reconocerte, descubrir que tu imagen está en manos de personas que tienen un sentido de la belleza absolutamente irreal. Imagino que era necesario resaltar el azul cobalto del vestido, quitar algunos pliegues del mismo y subir los niveles de luz para hacer brillar más mi piel, pero no entiendo la necesidad de retocar mi cuerpo hasta dejarme casi en la mitad de lo que soy, alisar mi piel y alargar mi cuello hasta convertirme casi en una muñeca sin expresión. No es la primera vez que pasa, pero esto sobrepasa los límites de la realidad y me avergüenza." @inmakum

"Al ´manifiesto feminista` de Kling se han sumado, como era de esperar, revistas como Glamour o Vogue, ésas que lo mismo te cuentan "los trucos de belleza que toda mujer debe saber", que te instruyen sobre "cómo conseguir que tu pelo sea tu mejor arma de seducción. El capitalismo, una vez más, se une para contraatacar a la lucha feminista tirando del típico giro de guion donde se usa al propio feminismo para justificar su apabullante misoginia. Esto, señores publicistas, es tan novedoso como tirarnos por los suelos en sus campañas, es decir, que no han inventado ustedes nada, pero seguro que tienen beneficios como si así fuera. Y eso es lo único de su trabajo que no ponemos en duda, lamentablemente." Barbijaputa, Cuando el capitalismo se viste de feminista, la machista eres tú para eldiario.es

Mientras tanto, la lucha constante por la integración se ve paliada por aquellos que denigran a un ser humano para atraer la atención del público.

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Foto de portada: Instagram @charlihoward