Feminismo en la música: Hijas del hielo

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Por Nieve Cruda mayo 30, 2017  más artículos

 

DAUGHTERS OF REYKJAVÍK

HIJAS DEL HIELO Y FUEGO

 

Vuelvo una vez más los ojos hacia Islandia, ese país que en los últimos diez años tantas lecciones nos ha dado de transparencia, políticas de género eficaces con un peso y representación de la sociedad civil envidiable.

Esta vez, no solo mis ojos se fijan en la tierra del hielo y del fuego. Mis oídos captan los ecos retumbantes del sonido de una de las bandas más punks de la escena del rap europeo en toda su historia su nombre: Reykjavíkurdætur o Hijas de Reykjavik.

La historia comienza con Þuríður Blær y Kolfinna Nikulásdóttir. Crearon un evento en Facebook porque querían juntarse con más mujeres que les gustara la rima al micrófono.

El club con capacidad para 50 personas se vio desbordado por más de doscientas. A esa noche de rap feminista se sucederían muchas otras y así surgió la banda. Sus letras hablan de sexo, hablan de empoderamiento, de soporte a otras mujeres.

Destruyen los estereotipos, lo que se supone, lo que se espera. Cualquier canon preestablecido se lo cargan a golpe de verso.

En escena son una locura coherente, una anarquía perfectamente organizada donde las trece integrantes se mezclan, interactúan, performan. Cada una con su actitud, personalidad, con su experiencia y edad. ¡Diversidad!

Políticamente irreverentes, sin pelos en la lengua, no dudaron en soltar un sonoro “Suck my pussy!” en la televisión nacional al presidente de su país.

¿Os imagináis algo así en RTVE? Eso ocurrió una vez hace ya muchos años con Las Vulpes y su mítico "Me gusta ser una zorra".  Eran otros tiempos, yo diría que más libres y permisivos.

Han girado por toda Europa retando a sus compañeros de escena varones a entrar en el foro de discusión igualitario y feminista. Haciendo de sus conciertos jornadas donde se habla, discute y apoyan ideas.

El grupo ha sacado su nuevo disco gracias al Crowfunding, de esta manera, son totalmente independientes. Pueden hablar cómo y de lo que quieran. Esto es lo que aporta un valor verdadero, la independencia, el no estar sujetas a ninguna intencionalidad o maniobra de mercado de ninguna discográfica.

Las hijas esperan ser un referente, un faro que ilumine el camino hacia el empoderamiento a las nuevas generaciones islandesas... y ¿por qué no? ¡A las europeas también!

 

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Foto de portada: pinterest