Manspreading o machismo interiorizado

 4585
Por FEM mayo 26, 2017  más artículos

 

Acabo de encontrarme en uno de esos momentos en los que te dejas absorber por Facebook, una tendencia de la que pocas personas parecen haberse percatado o, si lo han hecho, no es que les haya importado demasiado. Para que sepáis de qué os hablo os lanzaré una pregunta, sobre todo a vosotras, mujeres. ¿Alguna vez en un transporte público os han quitado parte del espacio vital porque el chico de al lado iba con las piernas exageradamente abiertas?

Ahora empezamos a entendernos. La primera duda que me surge es ¿Por qué? Es decir, ¿tan complicado os resulta, chicos, ser una persona educada y no avasallar el espacio de los demás sobre todo cuando son mujeres? Tranquilos fieras, no quiero que me comáis por deciros la verdad, simplemente quiero que todos hagamos un ejercicio de reflexión hasta ver dónde nos lleva.

Siempre he oído que para ser una señorita debía ser recatada, no molestar, no dar la nota en definitiva; aunque he de admitir que nunca se me ha dado demasiado bien acatar normas… Por otro lado, nunca he oído a nadie decirle a un hombre que se siente con las piernas cruzadas, cerradas, etc. Con este planteamiento pretendo, primero asumir yo, y segundo, haceros ver a vosotros cómo interiorizamos conductas más que cuestionables sin nisiquiera percatarnos.

 

He aquí la importancia de la educación igualitaria. El calor o la incomodidad de cruzar las piernas es igual para todos. Pero claro, yo como soy una señorita tengo que satisfacer a alguien mientras tú, macho alfa donde los haya, lo único que debes hacer es ser el gallo del corral y demostrarlo con tu actitud, porque abrir las piernas llegando incluso a molestar a quien vaya a tu lado, para ti no supone ningún problema ¿A qué no? Pues para mí, sí.

 

A esta forma de ir sentado, por llamarlo de algún modo, se la conoce como Manspreading en inglés (el despatarre de toda la vida para nosotros). Este hecho tan cotidiano, que entre todos toleramos y al que nadie hasta ahora parece haberle prestado atención, no es más que otro reflejo machista de la sociedad en la que vivimos pues, sin darnos cuenta, o en el peor de los casos, dándonos cuenta, nos da igual permitir semejante ultranza al supuesto de igualdad entre personas, supuesto que está más que comprobado que a día de hoy aún no se da.

Después de quedarme alucinada por este tema, cierto es que yo tampoco me había percatado de su relevancia, de aquí en adelante no pienso permitir que nadie más me vuelva a intimidar en cuanto a espacio vital se trata y, a vosotros, chicos, os pediría que simplemente por respeto empezárais a pensar en la posibilidad de sentaros con los pies a menos de un metro. Si hay espacio, pues que cada uno se siente como mejor le plazca. No convirtáis un hecho aparentemente trivial en una forma de esclavitud hacia la mujer, pues son estos actos “inocentes” y “banales” los que desembocan en el machismo y la opresión que las mujeres llevamos sufriendo desde el comienzo de los tiempos.

  pi

El pasado 22 de mayo, la cuenta de Twitter Microfeministas, una sección muy interesante del programa de radio Recuperando Memoria, lanzó una petición en Change.org para que el Ayuntamiento de Madrid ponga carteles en los autobuses para que se respete nuestro espacio. 


No es una moda, no es ninguna tontería y no queremos que se continúe permitiendo, así que aporta tu granito de arena si estás de acuerdo con nosotras, y recuerda… ¡Si ayudarnos a crecer quieres, compartir este post debes! 

Foto de portada: pinterest