El cambio inconsciente

Por FEM junio 15, 2017  más artículos

 

Un jueves hasta arriba de tareas, de repente desconectas, instantáneamente. Cuando vienes a darte cuenta estás repasando los últimos años de tu vida y te das cuenta del giro tan inesperado y paulatino que ha dado. Y claro, lo flipas un poco.

Hace 2 años llevaba el pelo largo (a media espalda) y lo único que se me ocurrió fue teñirlo de rojo/anaranjado. Ahí empezó el cambio, lo tengo clarísimo. Mi vida sentimental se estaba yendo a pique, la circunstancia familiar tampoco ayudaba, aunque siempre tuve un objetivo y este ha sido el que siempre me ha hecho seguir... Ser periodista, esa decisión que surgió como una esperanza en mi pequeña burbuja de los 11 años en una clase para escapar a ser maestra o enfermera que es lo que se llevaba entre mis coetáneas. Podías ser algo guay que implicaba escribir, viajar y conocer a miles de personas, ¿qué más podía pedir?

Hubo momentos en que el faro casi se perdió de vista con toda la bruma que se había ido formando a su alrededor sin que me percatara. Menos mal que me encontré con un foco de luz mucho más potente. Me propuso un proyecto, hace ya casi un año, mientras mi pelo ya lucía la mitad de corto aunque más rojo aún.

QFem llegó a mi vida y me hizo despertar del sopor en el que estaba enredada. A mi compa, la gran Q, le tocó espabilarme en demasiadas ocasiones porque Fem a veces se va a la parra. El cambio seguía sucediéndose, más interés, más emoción, más ganas. En el camino se han ido cruzando algunas otras vidas, he ido descubriendo parte de quién soy, asumiendo la gran suerte que tengo por poder contar con cada una de las personas que me rodean, porque son maravillosas y, sobre todo, y en lo que yo espero convertirme algún día, todas ellas son MUJERES VALIENTES.

 

 

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