La placenta, el árbol de la Vida

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Por Editorial diciembre 17, 2019  más artículos

 

"Fue concebida en el momento de tu creación. Es genéticamente exacta a ti. A menos que tengas un hermano gemelo idéntico, nada ha sido nunca tan perfectamente exacto a ti, excepto tu placenta", Robin Lim.

 

Después del útero, la placenta es mi segundo órgano favorito. Sin ella, no hay vida humana, ya que es la encargada de conectar a bebé y mamá durante todo el embarazo, llevando nutrientes y oxígeno como una especie de "pulmón" para bebé, también excretando sus desechos a través del cordón umbilical. Empieza a formarse en el mismo momento de la implantación en la pared uterina, aproximadamente a una semana la fecundación, y se desarrolla a partir de las mismas células que conforman al feto. Produce hormonas como HCG (que permite sostener el embarazo), estrógenos y progesterona, así que es la encargada principal de esos malestares durante el primer trimestre de gestación.


Tras el parto, la placenta contiene hasta 1/3 del volúmen sanguíneo del bebé y continúa bombeando sangre rica en oxígeno y hierro.
Es importante esperar a que el cordón termine de pulsar para asegurar que esa transfusión tan importante esté completa. Un tiempo tras la salida del bebé, con algunas contracciones, la placenta se desprende del útero y suele ser expulsada de manera espontánea.

Aunque en muchos partos hospitalarios se trata como un desecho, recuerda que es tu derecho poder ver e incluso llevarte tu placenta si lo deseas.

Ahora que conoces un poco sobre este órgano tan increíble, que además es temporal y únicamente existe durante el embarazo, seguramente entiendes por qué se le llama "el árbol de la vida".

 

Autora @nataliadebiegler

Foto de portada: