Los cánones de belleza analizados por alumnas y alumnos de Bachillerato

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Por Q mayo 31, 2017  más artículos

 

Lo que a continuación podréis leer es parte de un trabajo que mis alumnas y alumnos han realizado sobre los cánones de belleza. Para documentarse, les pedí que retrocedieran unos años y conocieran la mirada de tres mujeres columnistas, Maruja TorresRosa Montero Almudena Grandes. Me ha entusiasmado leerl@s y ver que aún hay una esperanza en las/los jóvenes y que solo necesitamos unirnos con un mismo objetivo, EDUCAR, ENSEÑAR A AMAR y repudiar todo tipo de violencia o acoso... Si ya nos leéis, esto os resultará familiar, pues ya publicamos otros dos de los trabajos sobre violencia de género, bullying, feminismo y homofobia. 

 

Siempre hemos escuchado la típica frase “mañana me pongo a dieta” o “de la semana que viene no pasa que empiece con la dieta”. Estas frases las escuchamos más seguidas según van cambiando las temporadas y nos acercamos al verano. Rosa Montero lo refleja así en uno de sus artículos llamado “La vida dulce . Todos queremos lucir cuerpo, vemos propagandas por las calles, en las redes sociales: “prepara tu cuerpo 10 para el verano”. Todas las cuentas fitness que seguimos en Instagram para “torturarnos” o para, según nosotros, motivarnos a hacer ejercicio porque, por más que decimos que nos tenemos que amar tal y como somos y que cada uno somos perfectos con nuestras imperfecciones, todos tenemos esa espinita clavada, aunque lo queramos evitar. El ser humano es así, somos inconformistas por naturaleza.

Esto nos trae a la memoria la carta que se hizo viral el año pasado, titulada “Querida chica del bañador verde”, un mensaje dirigido especialmente a una chica con un bañador verde. Una mujer va con su hija de 7 años a la playa y se sienta al lado de unos adolescentes que, según ellos, no eran observados por nadie, con su música y sus conversaciones sin importancia de adolescentes; era un grupo de chicas que en ese momento en el cual se dispusieron a entrar al agua, esta mujer que escribe la carta ve cómo hay una chica que se queda atrás, que no es tan perfecta como una de sus amigas, la que parecía sacada de un catálogo. Se podía ver tan perfecta, con esas piernas tan largas, esos glúteos tan perfectos, esa cara de muñeca, ese bañador que encajaba perfectamente con las curvas de su cuerpo hacía que cualquiera se sintiese cohibido al estar a su lado. La mujer las observa a las dos, cómo la chica del bañador verde parece que se quiere esconder, que busca mil maneras de quitarse la ropa intentando que ninguna de sus “imperfecciones” se noten, imperfecciones para ella por sentirse insegura consigo misma, que seguramente para otros estas imperfecciones serían perfectas, pues así es la belleza, completamente relativa, y está únicamente en los ojos del que ve, no en las imposiciones de las grandes marcas y de la sociedad. La mujer la sigue mirando, queriéndole decir un millón de cosas como: “qué perfecta es esta chica del bañador verde”, como recuerda que ella ha sido las dos, como se tiene que amar por tal como es, porque es así como los demás la amarán, que ese cuerpo que tiene es bello solo por estar vivo. Esta carta nos tendría que hacer concienciarnos a todos de que nadie es perfecto o de que todos lo somos a nuestra manera.

 

España es uno de los países que recurren antes a la cirugía estética que ir al gimnasio. Mientras que el porcentaje de la gente que acude al gimnasio cada vez baja más, el de las operaciones para llegar a "la perfección impuesta" sube. Nos encontramos solo por detrás de Estados Unidos y Brasil, países número uno en la cirugía estética. En España, las cirugías más comunes son el alargamiento de pene, el trasplante de pelo y la cirugía de senos

Claramente podemos ver que no nos aceptamos a nosotros mismos y dejamos que nos afecten los prejuicios de los demás, sobre todo en las mujeres que, en lugar de apoyarnos las unas a las otras, hacemos todo lo contrario. Ya no es algo solo de las revistas y esos "cuerpos perfectos" que nos intentan meter a cuchillo, sino que entre nosotras mismas nos criticamos cuando no formamos parte del canon establecido. Para que haya un cambio no tenemos que dejar que nos afecte lo que piensan los demás, sino amarnos incondicionalmente pues, si nosotros mismos no nos amamos, ¿quién nos amará? Esta pregunta tiene su respuesta, NADIE. Somos los únicos que podemos decidir cómo vernos y qué ponernos; pero también, hay que reconocer, que la sociedad juega un papel muy especial en todo esto, especial y al mismo tiempo perjudicial. Especial, porque solo la sociedad es capaz de cambiar la forma de pensar, de vestir y de cuidarse de millones de personas, y perjudicial porque, con esa capacidad que tiene, esta consigue que mucha gente destruya su vida, pues no se está usando en el camino correcto, el camino de la tolerancia y la diversidad.

 

Maruja Torres en su artículo “La misma canción”, consigue hacernos ver cómo, en las pasarelas, no todo el mundo tiene la gran oportunidad de subir y modelar; menciona a famosas como Cindy Crawford, la cual solo la verás en las páginas de publicidad de las revistas y a Scarlett Johansson, quien promociona champán francés y productos de maquillaje italianos. ¿Esto qué nos quiere decir? Lo que nos quiere decir es que en las pasarelas solo puede modelar aquella persona que esté dispuesta a hacer un gran sacrificio con su cuerpo. La autora comenta en su artículo el estado en el que pueden a llegar a modelar en la pasarela: “ojerosas muchachas con cara de hambre y ojerosos muchachos con cara de vicio”, porque no solo le ocurren a las mujeres, sino también a los hombres. Una modelo perfecta no es aquella que tiene un buen cuerpo, saludable y con formas. Es esa mujer que tu ves por la calle y dices: “chiquilla por dios, come algo que el viento ya mismo te lleva con una soplía”.

Este tipo de mujeres, sin comerlo ni beberlo consiguen influenciar a muchas adolescentes con el tema de la gordura. Las niñas entre los 12-17 años se ven muy centradas en el tema del cuerpo y de cómo las verán el resto de las personas. Lo malo es que existen niñas que se ven guapas enseñando “carne” y no es necesario enseñar “carne” para vernos bonitas. No tenemos que tener una talla 34 de pantalón y no nos tenemos que preocupar si hemos pasado de una 36 a una 38 o de una “M” a una “L”. Lo importante es que tú te veas cómoda con tu cuerpo y te vas guapa, sexy, segura de ti misma, si no tienes eso no tendrás nada. Para que la gente te vea hermosa, tú primero te tienes que ver bella. Nos tenemos que cuidar, está claro, por salud, sobre todo, pero de ahí al dicho “para estar guapa hay que sufrir”, no creemos que sea necesario. No hay que sufrir, no tenemos que ser máquinas perfectas. Hay que vivir, y vivir sin complejos.

Podemos estar guapas y al mismo tiempo no tener un cuerpo 10, o lo que nos han dicho que es un cuerpo 10. No es necesario tenerlo. Hay un artículo de La Razón titulado “14 cosas que atraen a los hombres y nosotras ignoramos”, en el que podemos ver que lo que a nosotras nos produce desagrado y enfado, a los hombres les gusta. Pero la idea es aún más simple. Les guste o no a ellos, nos tenemos que gustar nosotras, amarnos como somos. En general, no tenemos que vivir ni abrumadas ni obsesionadas con nuestro cuerpo, lo que tenemos que hacer es disfrutar de la vida y que nadie nos quite "lo bailao". Lo lamentable de todo esto, es que los que más se ven afectados son los jóvenes que carecen de las herramientas que le proporcionarán esa seguridad ausente en sus complejos y miedos a ser rechazados por la sociedad heteronormativa.

Almudena Grandes lo expone así en su artículo “Una tragedia pequeña”, ya que la obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI. El problema es mundial y está afectando continuamente en muchos países de bajos y medianos ingresos, sobre todo en el medio urbano. El crecimiento porcentual de este hecho ha ido aumentando a un ritmo alarmante. Se calcula que en 2010 hubo 42 millones de niños con sobrepeso en todo el mundo, de los que cerca de 35 millones viven en países en desarrollo. Es decir, que el problema lo tenemos en “casa”; los niños obesos y con sobrepeso tienden a seguir siendo obesos en la edad adulta y tienen más probabilidades de padecer a edades más tempranas enfermedades no transmisibles como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. El sobrepeso, la obesidad y las enfermedades relacionadas son en gran medida previsibles; por consiguiente, hay que dar una gran prioridad a la prevención de la obesidad infantil.

A pesar de que esto sea un problema, las demás personas, tanto niños como adultos, se burlan de aquellos que lo sufren. En España, hay muchos casos de acoso en el colegio, refiriéndose a la estructura corporal de los demás niños. Se burlan de ellos por su exceso de grasa corporal sin importarles lo que ellos sientan e, incluso, llegan a discriminarlos como si fuesen algo extraño, ya que ellos no lo ven como algo habitual. En un artículo de Nutrition Pharma titulado “Niños con obesidad y sobrepeso son víctimas de bullying", donde nos cuenta cómo los niños pueden llegar a sufrir un gran acoso escolar por el simple hecho de tener sobrepeso. Debemos ayudar tanto a los afectados como a las personas que discriminan a estos por su enfermedad, ya que necesitan en ese momento respaldo de toda persona posible para poder salir de este problema que perjudica su salud de vida. A las personas que se burlan de ellos por ser diferentes a lo establecido como "normal", debemos explicarles que la belleza no está en un canon establecido por la sociedad capitalista en la que nos halamos, la belleza está en cada uno, siendo exactamente como es. La belleza, en las diferentes culturas, durante los siglos, ha ido cambiando, lo que antes era lo deseado, ahora es lo abominado; lo que en otro lugar del mundo es hermoso, aquí puede ser tachado de "anormal".

La mayoría de nosotros nos centramos mucho en el aspecto físico antes de ver el interior de las personas. Criticamos sin ponernos en su lugar, aislamos sin llegar a saber qué nos estamos perdiendo realmente al rechazar la imagen del ser humano que hay detrás.

La solución, como siempre, la encontramos en la Educación, asociada esta a la alimentación en la cual deben enseñar tanto a los padres como a los hijos a controlarse a la hora de comer y que principalmente sea saludable. La Educación para sentar las bases de la no discriminación, de la tolerancia a la diversidad, de la belleza en esa misma diversidad.

Ahora encontramos muchas marcas emprendedoras que utilizan modelos de constitución endofórmica, las cuales lucen lencería consiguiendo así que todas las marcas no se basen siempre en los mismos cánones de belleza. Como, por ejemplo la marca canadiense Addition Elle, que ha sorprendido en las pasarelas de la Fashion Week de Nueva York con modelos de tallas XL y con una colección completamente bella, la cual se ve sexy en todo tipo de cuerpos. La modelo Ashley Graham fue la anfitriona de este desfile, ya que consiguió mostrarle al mundo de la moda sus curvas naturales y bellas que se adhieren a la ropa interior, formando así una combinación explosiva y hermosa.

La belleza no se basa ni en aspectos ni en tallas como juzgan hoy en día. La belleza es la diferencia que se encuentra en cada uno de los diferentes cuerpos existentes o en la personalidad, esa es la clave de lo bello de las personas, lo peculiar de cada estructura física es lo que hace que indaguemos más en cada individuo diferente.

Constantemente, la sociedad nos ha involucrado a criticar al más débil sin importarnos lo que él sienta ni compadecernos de ellos. Esto ha producido grandes enfermedades como la bulimia o la anorexia, donde en ciertos casos extremos han llegado al suicidio o la muerte. Ahora parece que las personas comienzan concienciarse de lo que pasa actualmente a su alrededor y están intentando ayudar para mejorarlo. Con ello las cadenas televisivas están anunciando campañas contra el bullying infantil e intentando involucrarse en la causa. Cada día esperamos que esto se vaya radicando y que el Estado apoye y castigue con mano dura estas situaciones. Respecto a la perfección, esperamos que las personas no sigan juzgando un físico y se fijen más allás de lo que el exterior nos brinda, una belleza efímera que no nos garantiza la felicidad, pues hablaríamos de una felicidad perenne, como la belleza que proclamaba Garcilaso de la Vega en sus perfectos sonetos, esa belleza que pasa, que se desvanece, que cubre de nieve nuestras cumbres y nuestros pesares, que nos vuelve débiles porque la sociedad nos ha repetido hasta la saciedad que la belleza caduca no nos vale, que tenemos que preservarla como el tesoro más preciado. Nosotros nos acogemos a Garcilaso, a su Carpe Diem, a disfrutar de la juventud mientras nos dure, y de nuestra madurez y vejez, de todas las etapas que nos brinda la vida, siempre con una sonrisa, con un gracias y con un "¡me da exactamente lo que pienses de mí, mientras yo sea feliz!" 

 

Trabajo realizado por:

Alba Blanco
Camila Marulanda
Camila Imhoff
Adriana López
Gretta Gómez
Iván Medinilla
Gonzalo  Morales 
 
 

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Foto de portada: Instagram @debihasky