El Pacto de Estado contra La Violencia Machista: ¿Humo o Realidad?

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Por Kollontai en Lesbos agosto 29, 2017  más artículos

 

Sin duda alguna, nuestro gobierno se caracteriza por ser una gran máquina de propaganda política en el que moldear la opinión pública a su antojo; esta se vez se trata del Pacto de Estado contra la Violencia de Género, ese tanto que los dos principales partidos (PP y PSOE) se quieren apuntar y es que el Feminismo vende, pero que sea light, ¿eh? Que no moleste mucho y si dudan de ello, vean las campañas publicitarias de Dove o las camisetas de Todos deberíamos ser Feministas de Inditex.

Nos lo presentan tal que se tratará de una receta o fórmula novedosa que nos va a librarnos de todo mal, sin embargo, ya se ha visto a lo largo de nuestra democracia pactos anteriores como los Pactos de la Moncloa (1977), Pactos Autonómicos (1981-1992), Pacto de Toledo (1995) y Pacto Antiterrorista (2000).

El tanto que se quieren apuntar está claro cuando nace de una propuesta conjunta entre ambos partidos presentada en el congreso el pasado 15 de noviembre de 2016 que dio luz verde que instaba al gobierno en dos aspectos:

  1. La creación de una Subcomisión dentro de la Comisión de Igualdad para que elabore un informe que dé lugar al Pacto de Estado.
  2. Promover la suscripción de un Pacto de Estado en materia de Violencia de Género en Comunidades Autónomas, Ayuntamientos y otras entidades locales.

El 21 de diciembre de 2016 se aprobó por pleno la creación de la Subcomisión dentro de la Comisión de Igualdad con el fin de realizar el informe.

La subcomisión del Pacto de Estado de Violencia Machista el pasado 27 de Julio daba el visto bueno por unanimidad el Informe presentado a la Comisión de Igualdad del Congreso. A posteriori, el viernes 28 de julio la Comisión de Igualdad del Congreso aprobaba el informe presentado por la subcomisión con 29 votos a favor y 7 abstenciones. A lo largo de las 43 sesiones, en las que los diputados han escuchado las propuestas, testimonios y experiencias de las personas expertas en violencia contra las mujeres, ejemplo de ello fueron las aportaciones en materia de Violencia de Género respecto a la mujer con diversidad funcional por parte de la Federación de Vida Independiente de Andalucía.

El informe que dará lugar al Pacto de Estado contra la Violencia de Género, finalmente se compone de 213 medidas que será de nuevo debatido con posibilidad de ser modificado por el Congreso de los Diputados en septiembre.

 

Quizás la pregunta principal sea: ¿Qué aporta el Pacto de Estado?

Se podría englobar en tres grandes aportaciones:

  1. Lo que se muestra en principio es una voluntad política por intentar responder a un problema estructural y de gran envergadura como es la Violencia de Género; es una cuestión simbólica por otra parte para las Feministas que luchamos por una Igualdad real y efectiva. No es suficiente. Queremos medidas reales, no simples voluntades recogidas en un papel.
  2. Amplía las cuantías destinadas a la atención de las víctimas de Violencia De Género intentado mejorar la cantidad de recortes que hemos sufrido en los últimos años.
  3. Otra de las aportaciones supone una modificación de La Ley de Enjuiciamiento Criminal en la que no exista el indulto para aquellos hombres condenados por Violencia de Género.

Aunque todo lo anterior expuesto suponga un impulso político, no se introducen medidas nuevas que no estén recogidas en La Ley de Violencia de Género de 2004 y en el Convenio de Estambul de 2011.

 

A continuación, iré desvelando acerca del Pacto de Estado que han anunciado a bombo y platillo, con el que se intentaba restar importancia la comparecencia del Presidente Rajoy ante la Audiencia Nacional por el caso de Gürtel, que lamentablemente no es todo oro lo que reluce y me atrevería a decir, que tal vez sea más humo que realidad, pues hay más sombras que luces:

  1. Una de las mayores sombras que arroja el Pacto de Estado. es una propuesta no de Ley, esto quiere decir que no tiene un carácter obligatorio es decir vinculante.
  2. El informe de dicho Pacto de Estado tendrá que ser sometido a un debate en el congreso por lo que puede ser modificado.
  3. Este acuerdo que son sugerencias, recomendaciones, es un acuerdo de mínimos que puede ser interpretado sin perjuicio por Comunidades Autónomas y Entidades locales.
  4. Al no tener un carácter legislativo no se dispone de un modo de ejecución, es decir no se sabe a ciencia cierta cómo se va implementar, todo esto agravado por la incapacidad de trabajar de manera conjunta con el senado, cámara territorial que pondrá en práctica dicho informe con Comunidades Autónomas y demás Entes Locales.
  5. Otro de los puntos débiles es la escasez de presencia de expertos en todo el proceso desarrollado entorno al Pacto de Estado puesto que se han limitado a dar sugerencias, propuestas y recomendaciones pero el poder de decisión recae en las cámaras de congreso y senado en el que estamos acostumbradas a que carezca de Feminismo y perspectiva de Género.

 

Según mi opinión, el Pacto de Estado es un impulso político para dar respuesta ante las presiones sociales desde diferentes colectivos feministas; prueba de ello son las grandes manifestaciones en fechas tan populares como el 8 de Marzo o el 25 de noviembre, las campañas ciberfeministas que cada cierto tiempo surgen de forma esporádica o bien la acampada en sol de la Asociación de Vela Luz.

Es evidente la existencia de una mayor concienciación social e, incluso, un relevo generacional en el Feminismo, añadido a los numerosos casos de Violencia de Género, una cifra vergonzante. Es la combinación perfecta para que surja dicho Pacto de Estado. No me cabe duda que sin la revitalización del Feminismo hoy no estaría escribiendo sobre ello y es que no debemos olvidar que son los movimientos sociales los que realmente marcan la agenda política.

Tras haberme documentado no puedo disimular la gran decepción que me asola fundamentalmente porque es un proyecto no de ley, con lo que lo convierte en una serie de recomendaciones. El hecho de que pase por tantas manos sin apenas perspectiva de género, que puedan votar o modificar, moldear a su libre antojo, es convertir un proyecto con posibilidades en nada.

Al mismo tiempo que los expertos, colectivos, asociaciones feministas o con perspectiva de género, su papel esté relegado a consultivo con apenas poder en la toma de decisiones no es muy alentador. Al final demuestra una de las mayores deficiencias en nuestro país, que tenemos personas con poder decidiendo sobre cuestiones que nos afectan a todxs sin tener la perspectiva adecuada.

En definitiva, un Pacto de Estado que nos han vendido como la panacea a la lacra que es La Violencia de Género, queda reducido a una serie de recomendaciones sin dotación económica en los Presupuestos Generales del Estado, sin saber exactamente cómo se va implementar e  incapaces de ampliar esta violencia a las Violencias Machistas. Al final de cuentas no es más que un rasguño leve al Patriarcado.

A la vez que esperamos a ese gran Pacto de Estado, nosotras ponemos las víctimas, nosotras somos las grandes perdedoras, mientras estos señores debaten sobre situaciones que no entienden porque ni las han vivido ni están concienciados.

Deciden sobre nuestras vidas y aquí está el mayor problema, así que... ¡Mujeres, a las trincheras, porque esta guerra no cesa!

Tal como decía nuestra querida Hanna Arendt, participemos activamente en la vida política para mejorar nuestras condiciones de vida: "Nadie puede ser feliz sin participar en la felicidad pública, nadie puede ser libre sin la experiencia de la libertad pública, y nadie, finalmente, puede ser feliz o libre sin implicarse y formar parte del poder político". 

 

Fuentes: rtve.es
               viandalucia.org
               eldiario.es
               tribunafeminista.org
               tribunafeminista.org
               hoy.es
               congreso.es
Foto de portada: pinterest