¿Qué es el género?

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Por Editorial julio 9, 2017  más artículos

 

Al mencionar que no me identifico como mujer, termino en un montón de debates con personas que creen en la abolición del género. Recientemente, he comprendido una explicación de por qué defender su abolición es una forma de colonización.

 

Género como epistemología

Probablemente hayáis oído hablar de la filosofía de que el género es una construcción social. Lo que esto significa es que, si bien puede haber marcadores biológicos y corporales de lo que nos referimos como “género” (o “sexo”, que es casi la misma construcción social que "género"), el concepto de género está construido por nuestra cultura. Eso no significa que no exista, ya que algunos pueden tomar la connotación de “construcción social” en vez de como las culturas lo definen.

Pero quiero ir más allá. El género no es solo una construcción social, sino una epistemología. ¿Qué es una epistemología? La epistemología es la parte de la filosofía que estudia los principios, fundamentos, extensión y métodos del conocimiento humano. Esto significa que, mientras que 2 + 2 = 4, este hecho significa que:

  • Sabemos cómo agregar los números
  • Nosotros sabemos cuáles son los números
  • Sabemos lo que estas cifras representan
  • Tenemos un proceso por el cual hemos llegado a saber cómo agregar estos números
  • Hemos creado signos para representarlos
  • Hemos creado un proceso para representar todo

 

Todo esto es una epistemología. Es un proceso de conocimiento. El género no es diferente

 

Siento que es importante hacer una distinción entre una epistemología y una construcción social, especialmente cuando nos acercamos al género a través de una lente interseccional.

El género no es solo una actuación, es un proceso por el que llegamos a conocernos a nosotrxs mismxs y a lxs demás. Es algo que hemos puesto en importancia, categorizado y desarrollado a lo largo de siglos. El problema con la “construcción social” es que pinta un cuadro estancado. No solo construimos género y luego terminamos. No es como un edificio que está hecho y en el que todos vivimos, sino que es algo en continuo proceso de transformación.

Y si lo hemos estado haciendo durante siglos, es muy fácil escuchar la famosa frase de: “esta es la forma en que las cosas son, ¡no tiene sentido cambiarlo!”. Si el género fuera una construcción social, un edificio, una cosa estancada que hemos construido y que puede ser derribada, entonces, la abolición sí tiene sentido.

Pero el género no es una algo estancado. No es algo que podemos derribar. El problema que tengo con la abolición del género es que no siento que sea un enfoque realista. Aunque pueda ser opresivo y hasta terrorífico, querer deshacernos de él no nos va a hacer más libres del estigma de género. Lo que me lleva a la siguiente pregunta: ¿Cómo definimos el género?

 

Definiendo “Género”

El género es una epistemología que se construye a través de las lentes de otras intersecciones. La mayor parte del diálogo que he visto que sugiere la abolición del género proviene de una perspectiva generalmente blanca. Tienen su propia percepción y concepto de lo que implica el “género”. El problema cuando se toma eso fuera de una perspectiva centrada en el blanco es que no solo es mucho más complejo, sino que el proceso de aplicar epistemologías de género blanco a otras epistemologías de género se convierte en un proceso de colonización.

 

Por ejemplo, un gran número de personas familiarizadas con la comunidad trans puede haber oído hablar de hijras, un concepto de género que existe en el sur de Asia. Un gran número de personas, normalmente trans blancas, han sido denominadas "hijra trans”. Independientemente de su intención, tomar la epistemología de trans y aplicarla a algo como hijra puede ser visto como un acto opresivo o colonizador. La hijra es hijra. Ese es su nombre. A menos que una hijra se identifique específicamente transgénero o trans, la aplicación de nuestros propios conceptos de género y sexualidad, construidos dentro de las culturas supremacistas blancas, a personas fuera de nuestro marco epistemológico, está redefiniéndolas en nuestros propios términos para nuestro propio beneficio.

Otro ejemplo de donde esto ocurre está dentro del concepto Americano/Canadiense indígena de dos espíritus, que es en sí mismo un término paraguas para múltiples conceptos tribales de roles de género terceros, cuartos o mixtos. La definición no solo difiere de una tribu a otra, sino que en muchos casos aplicar el concepto blanco de género a personas de dos espíritus, de nuevo, se convierte en un acto de opresión y colonización

Cuando la abolición es colonización

Me recuerda al libro Sex at Dawn, que trata de cómo la psicología evolutiva y las percepciones modernas han influido en la epistemología eurocéntrica de la sexualidad. Se refieren al ejemplo de los antropólogos examinando una práctica dentro de una cultura y etiquetando el matrimonio monógamo, cuando el “matrimonio” en esa cultura solo significaba que dos personas dormían en la misma tienda. Esto hace evidente que nuestra comprensión epistemológica del “matrimonio” y el “amor” existe como un conjunto dentro de la cultura de la supremacía blanca, e incluso cuando se aplica una lente a esta cultura. Si la aplicación de nuestra propia epistemología moderna hacia comportamientos anteriores resulta anacrónica, imaginemos las dificultades de definir y aplicar el género a todas las culturas en un intento de abolirlo.

Muy a menudo, tratando de clasificar y dar nombres al género mediante la epistemología de otras culturas, se han creado sistemas problemáticos que son opresivos. Es un error aplicar una comprensión blanca a un concepto que puede no existir. Las personas, por ejemplo, de "dos espíritus" no son solo en género "dos espíritus", pero pueden aplicar y definir una variedad de conceptos sobre género e identidad que simplemente no tienen una traducción sencilla a conceptos blancos.

Hace años, cuando estudiaba antropología en la universidad, una de mis profesoras sostenía una fotografía de un hueso de cornamenta con 28 marcas en ella. “Esto,” dijo, “se supone que es el primer intento del hombre en un calendario.” Todos miramos el hueso con admiración.  "Dígame — continuó — , ¿qué hombre necesita saber cuándo han transcurrido 28 días? Sospecho que este es el primer intento de la mujer en un calendario."
— Sandi Toksvig

La cita de Sandi Toksvig sugiere que el sexismo enturbia la comprensión epistemológica eurocéntrica de la historia. Si somos incapaces de dar crédito a las mujeres donde se debe dar crédito, ¿cómo esperamos ser capaces de aplicar una comprensión hacia lxs demás  y, más aún, una comprensión correcta?

No me sorprendería descubrir que hay una sociedad que no tiene palabra para “género”, donde el concepto de “género” no existe. Si bien puede haber comportamientos que ciertas personas hacen o no hacen que sean asociadas al género dentro de un marco epistemológico blanco. Pero, si una cultura no tiene concepto de ello dentro de sí misma, entonces ¿cómo exactamente lo abolimos?

Simplemente, ponemos nuestra epistemología eurocéntrica del género hacia la cultura y abolimos lo que hace y no encaja en nuestra definición. 

El problema con la abolición del género es que no solo tenemos que definirlo, aplicar nuestra definición hacia otras culturas, exigir que eliminen el género de su propia raza, cultura, practica espiritual o de cualquier trasfondo, sino asumir también que la abolición del concepto de género desembocará en la igualdad o falta de discriminación. De esta manera, desde una perspectiva blanca, creamos efectivamente un proyecto colonizador en el que estamos interviniendo en sus propias identidades, comportamientos y prácticas para intentar mejorar su vida.

Estoy dispueste a escuchar otro concepto de cómo podemos superar el género como una fuerza opresora, redefinirlo, cambiarlo o alterar nuestra comprensión epistemológica de él. Pero me cuesta apoyar la abolición del género en todas las epistemologías y marcos. Ni siquiera estoy segure de si es posible abolirlo dentro de una epistemología blanca, pero trabajar dentro de mi propio entendimiento y marco cultural parece un enfoque mucho mejor que intentar abolir un concepto que no solo siento que las personas se identifican en un nivel profundo, sino que también existe en tantas formas variantes dentro y fuera de la cultura de la supremacía blanca, que intentar abolirlo significa colonizar el mundo primero.

Espero que otrxs feministas que apoyan la abolición del género consideren como su abolición puede convertirse en colonización y abordar ese punto dentro de sus críticas al género. Porque estoy totalmente de acuerdo en que el feminismo debe ser interseccional.

 

Escrito original por Lola Phoenix, traducido por Jojo Xoche y adaptado por Question Femenina.

 

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Foto de portada: pinterest