Fracaso

 2027
Por Nieve Cruda mayo 12, 2017  más artículos

 

 

Es curioso cómo a veces dos frases dichas sin ningún tipo de intencionalidad pueden actuar como llave que abre la puerta dejando salir a tus demonios interiores.

Mi demonio es legión, tiene muchos nombres y apellidos. Se sitúa en lugares, en momentos, dimensiones de espacio-tiempo que, aunque siendo lejanos, siempre prevalecen caminando conmigo allá donde vaya. Mi demonio siempre habla con palabras dulces y amables. Es sabedor que al enemigo no se le abre puerta. Horada desde dentro. Cercena la carne y la sangre dejándome seca, quieta e inerte.

Mi demonio reina sobre la inacción, se viste con ropajes fina y complejamente hilados. Hilaturas de soberbia, justificaciones y huidas hacia adelante. Mi demonio quiere devorarme el alma y no me suelta, pues soy su razón de existir, soy la maquinaria que le alimenta y mantiene vivo.

Hoy demonio quiero hablarte y decirte:

Ya va siendo hora de que hagas tu maleta y te largues. Sal de este cuerpo que se niega a seguir transportándote. Que los muertos que me hiciste creer que dejaba en el camino están muy vivos. Que solo supusiste una piedra en mi senda, que aún es larga y venturosa. Y que el fracaso no supone otra cosa que un ensayo y error de lo que está por venir y ser acertado. Y por si a alguien le asalta la duda... ¡Que pregunte! Yo también tengo una historia que contar.

¡Demonios de mis entretelas!

¡Disuélvanse! ¡Esto es una manifestación no autorizada!

 

 

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Foto de portada: pinterest / Sara Herranz