Nada que celebrar

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Por Q octubre 12, 2020  más artículos

 

En #Fémesis se dan cita muchos capítulos de nuestra Historia, y entre ellas no podía faltar la verdadera historia del descubri-miento de América, una tierra que nunca pidió ser descubierta, y menos aún ultrajada como lo fue.

Hay mucha documentación que demuestra que nos contaron la Historia dulcificada, y como siempre, ocultando el cruel destino de la mitad de la población, las mujeres, las peor paradas de la gran conquista americana.

En 2005, la historiadora Consuelo Varela analizó un documento conocido como Archivo de Simancas, que indica con lujo de detalle qué hizo Colón como gobernador de las Indias. En el texto de 46 páginas, se incluyen testimonios de 23 testigos que vieron de primera mano lo que Cristóbal y sus dos hermanos, Bartolomé y Diego, hicieron. Este documento sirvió en su momento para el juicio contra los Colón y su posterior orden de arresto en 1500.

«Colón y su hermano Bartolomé obligaron a miles de indígenas a trabajar en minas para extraer oro y, cuando se negaban a trabajar, no tenían miramientos para mutilarlos o ejecutarlos públicamente. Las comunidades que no podían rendir un tributo mensual de oro tenían que dar algodón en su lugar, y quienes eran esclavizados debían llevar una moneda de cobre o latón alrededor de sus cuellos, a modo de humillación ante su pueblo y los conquistadores. Las niñas fueron vendidas como esclavas sexuales y las hijas de los caciques locales regaladas a los marineros españoles, quienes las ultrajaban impunemente. La ley de los Colón se había convertido en la única en toda la isla, ejerciendo el poder como auténticos tiranos. 
A una mujer se le ocurrió decir que Cristóbal Colón era de clase baja y que su padre había sido tejedor. Bartolomé se enfadó y ordenó que le cortasen la lengua. Antes, la pasearon desnuda por las calles, montada en un burro. Cristóbal felicitó a su hermano por haber actuado tan adecuadamente en defensa del honor familiar.»

Fémesis, "Capítulo 12. La conquista del mundo".

 

Foto de portada: Fémesis