La misoginia del futuro: El cuento de la criada

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Por Nieve Cruda mayo 12, 2017  más artículos

 

"No dejes que los bastardos te hagan morder el polvo"

 

El pasado 26 de Abril de 2017, HBO en coproducción con Hulu y MGM Studios estrenaban la serie The Handsmaid´s Tale (El cuento de la doncella), basada en la novela homónima de la autora canadiense Margareth Antwood

Después de ver cuatro capítulos de los diez que contiene la primera temporada y haber testeado los datos de audiencia y crítica con el gran público, puedo decir que, tanto por su contenido como por la trama y su belleza es, sin duda, una de las series que no te puedes perder esta temporada. Elisabeth Moss (Mad Men) es la encargada de dar vida a la protagonista, Offred, que está acompañada por Joseph Fiennes (Shakespeare in Love) como el Comandante e Yvonne Strahovski (Dexter) interpretado a su mujer, Serena. Completan el reparto Samira Wiley (Orange is the new black), Max Minghella (Ágora) y O.T. Fagbenle (Breaking and Entering) entre otros.

Visualmente elegante, estructurada con un lenguaje muy elaborado y sutil, nos sorprende con imágenes donde los colores nos cuentan algo, el pasado y el presente se mezclan, los silencios nos atrapan y los planos zenitales nos sobrecogen con guiños constantes a obras maestras de la literatura como puede ser Fahrenheit 451 de Ray Bradbury o 1984 de Orwell.

La historia nos transporta a una sociedad futura no excesivamente lejana. Un vehículo para introducir diversos temas sociales totalmente actuales y brutalmente políticos.

La trama nos sitúa en un país sacudido por varios ataques terroristas. Para salvaguardar la seguridad de los ciudadanos, se comienzan a eliminar derechos y libertades. El Estado mantiene a la masa en calma inoculando el veneno de la desinformación gota a gota y los recortes se van aplicando paulatinamente sin hacer ruido. Mientras los cambios se afianzan, los focos de atención se van poniendo en otros sucesos. De esta manera, las facciones más reaccionarias comienzan a ganar peso. Cuando la disidencia se hace manifiesta, aparecen las armas y llega el poder contra el pueblo. Todo activismo o protesta son destruidos, acallados.

Emerge la distopía. La religión aplicada de una manera ortodoxa es la única ley imperante.

Los seres humanos se homogeneizan perdiendo su individualidad incluso su nombre. Cada clase un color. Cada color un significado y las mujeres las grandes perdedoras de la partida junto a los homosexuales que son directamente purgados y eliminados.

Todo bien separado en una escala jerárquica: Las señoras, los comandantes, las Martas, las tías y las doncellas. En un mundo estéril donde solo algunas pueden concebir siendo obligadas a ser vientres subrogados.

Y ahí es donde aparecen los cuentos de doncellas. Cuentos que nos hablan de violación, de ablación, de condena por leer, por pensar, de hábitos, de torturas, de burkas y de muerte. Pero también nos habla de resistencia, de hermandad, nos enseña que los sistemas jamás se derriban desde fuera, sino desde dentro de una manera constante. ¿No nos suena tan a ciencia ficción verdad?

Nosotras podemos encontrar las fuerzas hasta en las situaciones más terribles. Porque todas de alguna manera u otra hemos estado en esa olla, hemos hervido en ese crisol, un crisol donde se mezclan todas las injusticias que padecen las mujeres de todo el planeta, convirtiendo la sororidad en una necesidad, un arma revolucionaria que destruirá esta maquinaria adusta, cruel e insaciable con todos los seres vivos, sean divergentes o no.  

"Bienaventuradas las que sufren por causa de la rectitud. Porque de ellas será el reino de la tierra."

 

 

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Foto de portada: theguardian.com