Al Feminismo le salen estereotipos

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Por Irene Pardo marzo 23, 2017  más artículos

 

Si nos ponemos a hablar del Feminismo, podemos hacerlo largo y tendido por las diferentes opiniones que hay actualmente y, sobre todo, si tenemos en cuenta que hace cosa de unas semanas fue el Día Internacional de la Mujer, el 8 de Marzo, día en el que la mayoría de la gente felicita a todas las mujeres que tienen en su vida, recordando lo fuertes y luchadoras que son. Realmente, por ese lado, es algo bastante bueno teniendo en cuenta el gran machismo que aún existe, pero la realidad no tan conocida es otra.

 

Todos los 8 de Marzo se cumplen años de la masacre de la fábrica Cotton de Nueva York, en la que murieron asesinadas 200 mujeres que se habían encerrado dentro para reclamar aumentos de salarios, y el empresario incendió la nave abrasándolas dentro. Ese día, Clara Zetkin propuso que se instaurase el Día Internacional de la Mujer y, con el paso de los años, este día ha cogido más auge y valor a favor de las mujeres, pero sabiendo cuál es la realidad de este día, más que una “celebración” debería ser una reivindicación y una oportunidad más para que todas las mujeres sigan luchando como ya hicieron nuestras antepasadas por una sociedad más libre e igualitaria junto a los hombres.

 

Durante esa semana tan reivindicativa para las mujeres, no podían faltar ciertos comentarios machistas por parte de algunos hombres disfrazados de columnistas, como es el caso de Ramón Palomar, quien el 2 de Marzo publicó una columna sobre Mónica Carrillo, Periodista de Antena 3, en el diario valenciano, donde deja ver su gran machismo en forma de opinión sobre el físico de la periodista. Aunque esto no es de extrañar cuando la cosificación de la mujer está muy bien integrada y, me atrevería a decir, como “mensaje subliminal” en todas partes, sobre todo en sectores que necesitan de la aprobación pública como es el cine, la televisión, la música, etc… Se han ido formando y fortaleciendo estereotipos sobre la belleza femenina, en torno a su cuerpo, valor e imagen de la mujer. Y una vez más, una periodista (como cualquier otra mujer de carácter público) se ve sometida a estos cánones de belleza impuestos por la sociedad y, sobre todo, a los comentarios despectivos hacia ellas.

Si seguimos hablando del Feminismo, nos podemos adentrar también en el concepto o significado que generalmente le damos a la palabra “feminista”. Mucha gente cree que una persona feminista piensa que las mujeres solo quieren y ven a la mujer como alguien superior al hombre, cuando ese término está del todo equivocado. Deben diferenciar que, al igual que el “machismo” trata al hombre como un ser superior y a la mujer como una subordinada, es el “hembrismo” el que trata a la mujer como una superior y al hombre como un subordinado. El feminismo se trata de igualdad hacia el hombre y de libertad de la mujer con respecto a este, término por el que, como se ha dicho anteriormente, han luchado año tras año las mujeres y, con más fuerza, desde ese fatídico 8 de Marzo. Es más, parece ser que, para ciertas personas, el hecho de que el Feminismo sea cada vez más fuerte, está cambiando a la mujer feminista moderna. Básicamente, piensan que la mujer feminista actual se está haciendo muy egocéntrica, narcisista, evasiva, manipuladora y una larga retahíla de adjetivos despectivos, con los que defienden que estas mujeres culpan al hombre de todo lo que les pasa y, si no son capaces de sentirse “realizadas”, directamente piden ayuda innecesariamente al Estado para conseguir esos objetivos. Unos pensamientos realmente equivocados, ya que, como ya se ha dicho, la mujer solo trata de ser igual al hombre, no superior.

 

Estos estereotipos que le están surgiendo al Feminismo sigue aumentando y, sorprendentemente, en un sector del Movimiento Feminista, quienes se están desinteresando de la lucha por la supervivencia y libertad de la mujer, defendiendo ciertas reclamaciones exteriores que contradicen la esencia del Feminismo. Mientras nosotras reclamamos nuestros derechos como mujeres libres, dicho sector defiende la prostitución como un trabajo aceptable... Aunque este es otro tema a tratar bastante polémico, me gustaría decir que, aunque es cierto que es el trabajo más antiguo conocido hasta ahora, se olvidan de la degradación moral y la explotación económica que estas mujeres sufren por la esclavitud a las que son sometidas.

 

Federica Montseny, nuestra primera Ministra de Sanidad, creó los primeros libertarios de prostitución, ofreciendo a estas mujeres acogida, mantenimiento y formación profesional. 80 años más tarde, un sector del Feminismo acepta esta explotación e intenta legalizarla. Aún quedan por conocer nuevas tendencias que vienen a desvirtuar aún más la esencia feminista como, por ejemplo, el nuevo término inventado por un grupo de transexuales apoyados por otro grupo LGTB, que está llenando Internet y redes sociales, (me explico), el simple hecho de que un niño/a o persona sienta que ha nacido en un cuerpo que no es el que siente realmente, es algo bastante conocido y, sobre todo, amparado por las leyes y dichas personas se someten a un cambio de sexo físico que acompaña a las características de dicho sexo, pero estos transexuales quieren cambiar esa dinámica y tengan la edad que tengan pueden sentirse de otro sexo y edad en cualquier momento del día, mes y año. Esto no sería ningún problema si no fuese por el hecho de que estas personas llevan más allá esa transformación. Únicamente son capaces de autodefinirse con dicha edad deseada y creen tener derecho a realizar actos indeseables, como es el caso del hombre con bigotes que dice ser una niña de 5 años y, a pesar de su apariencia, cree tener la libertad para abusar de niños de esa misma edad por el simple hecho de sentirse esa niña y si nosotras rechazamos esos comportamientos tan anormales e indeseables somos TERF. Básicamente, se puede decir que aunque demos pequeños pasos a favor de la igualdad hacia la mujer, también damos el doble hacia el machismo y la degradación del ser humano como tal (solo hace falta ver al nuevo presidente de los Estados Unidos)...

Todos estos nuevos estereotipos que le están surgiendo al Feminismo acaban por enfrentar a las feministas de siempre y las nuevas que buscan hacer cambios en los ideales principales y básicos del feminismo. Un feminismo como lucha que, aunque muy despacio, da pequeños pasos, como la buena noticia recibida justo la misma semana del Día Internacional de la Mujer donde el protagonista ha sido Islandia, que se ha convertido en el primer país que obliga por ley a las empresas a demostrar que pagan igual a hombres y mujeres. Pequeños pasos que se dan, grandes pasos que seguimos dando nosotras luchando por la libertad e igualdad de todas las mujeres y esto, el lado bueno del Feminismo, debe continuar...

 

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Foto de portada: elmundo.es