El falso mito del ‘para siempre’

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Por Q agosto 31, 2017  más artículos

 

Nos agenciamos frases célebres con las que rebosamos las redes sociales. "Te quiero, mi vida", "Eres mi razón de vivir", "Para siempre juntos" y, así, un sinfín de palabras de amor que no se las llevará el viento, eso seguro, sino que se mantendrán en tu red social hasta que se te pase la nube de colores y vuelvas a la cruda realidad.

Pero, reconozcámoslo, "nada es para siempre". Me refiero a eso, al falso mito que a todas nos venden desde la infancia, el falso mito del príncipe que nos rescatará para siempre. Y nosotras, alejándonos de la obviedad pasmosa que nos golpea las sienes cuando la ocasión lo merece (por ejemplo, una pelea en la que te das cuenta del imbécil que tienes al lado), seguimos empeñándonos en vivir ciegas, en esa ceguera de amor que tanto nos han encandilado. Y así, viendo una serie, o una película, siempre esperamos a ese encuentro con Él, el que la salvará de todo, de su inmundicia o de un gran trabajo de riesgo solo apto para hombres.

Y así vivimos, soñando con el "para siempre", planeando toda una vida, un futuro que cada día muere un poco más, pero que nunca termina de llegar. Quizá sea porque siempre andamos en el presente y es una pena ignorarlo por la promesa de un triste y vacío "para siempre".

"No, a mí no me ocurrirá. Nunca peleamos." Pues preocúpate también. La discusión es sana, siempre que no llegue a unos niveles que nunca deberíamos consentir. El sometimiento por una de las partes, la crónica de una ruptura anunciada, o de una vida plagada de imposiciones que te irán reduciendo a la nada.

"Nosotros nos lo contamos todo". Otra vez ahondando en el error. Tú tienes una vida, tu vida, que compartes con una persona (sea hombre o mujer), y esa persona tiene la suya, que también comparte contigo. Todo es precioso, así debe ser, pero sobre todo, debe ser respetuoso y debéis proteger vuestros espacios. De verdad, te deseo que sea "para siempre", pero cuídate por si ese "para siempre" se acorta más de lo esperado. 

¿Y si finalmente llega? ¿Y si creías realmente que Él o Ella era la persona idónea para recorrer la vida a su lado? ¿Y si fallaste a esa persona o ella te falló a ti? Pues nada, el mundo no termina, solo una relación que fue bonita y que recordarás siempre así. Y si hubo malos momentos, si fue horrible, también lo tendrás presente para protegerte, para aprender del error y sanarte por dentro. 

Las relaciones tienen sus etapas, las personas evolucionan, por lo de que aquellas frases de "no ha cuajado", "es que no me duran", "se acabó el amor", "somos incompatibles", a veces, se convierten en inevitables. No todos estamos hechos para permanecer con la misma persona toda la vida o, simplemente, para convivir en pareja. Para otras, su vida transcurrirá en varias etapas con varias personas que la acompañen. En cualquier caso, decide tú, es tu vida y tu felicidad. 

Cuando en una relación evoluciona una parte y la otra no, esa discordancia es la que provoca el distanciamiento. No hay que echar culpas, simplemente, se acabó la complicidad y, en definitiva, el amor.

Mejor darse cuenta que seguir viviendo una mentira eterna por el estereotipado "para siempre" que no siempre cumple todas nuestras expectativas.

 

 

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Foto de portada: pinterest