¿Y si aún así no consigo ese aumento o ascenso?

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Por Editorial abril 15, 2017  más artículos

 

Cuando nos planteamos un ascenso o aumento de salario y llevamos tiempo volcándonos en conseguirlo, surge una gran duda, acompañada de una, aún mayor, frustración: ¿Y ahora qué?

Estamos convencidas de que lo hemos dado todo cuando hemos llegado a ese punto en que la frustración y desencanto nos explotan en las manos. Y es nuestra responsabilidad analizar si de verdad hemos cumplido con la estrategia.

Son muchos casos en los que vemos que, por más que se hace, todo son palmaditas en la espalda, pero de reconocimiento en la nómina, contrato o puesto, ná de ná. Lo sé muy bien porque yo misma viví una situación así en dónde me partía el pecho por hacer mi trabajo lo más cercano a la excelencia posible y, sin embargo, mi nomina era la mitad de la de mis compañeros, no podía permitirme unas mínimas vacaciones, el salir con amigos era para pensárselo, pues casi no podía gastar y casi semanalmente había que revisar la cuenta “no vaya a ser que venga el recibo x y no haya para pagarlo”. ¿Tanto trabajo para esto? Es lo que uno suele preguntarse...

Esta situación es algo que pasa mucho en España… y, no solo por la crisis (mi caso fue justo antes del comienzo de esta), sino por la mentalidad de todos. De los empresarios, de los managers, de los propios empleados. Es un círculo vicioso del que si no se toman decisiones, no se sale nunca.

En un viaje a Londres pude descubrir de primera mano cómo se mueven las cosas allí. Y una vez más se confirma: aquí si no te valoran, sabes que te buscarás otra cosa mejor (mentalidad manager-jefe) VS si no estoy a gusto o no me tratan bien me busco otro trabajo (mentalidad del trabajador). Sin embargo, en España no hay prácticamente movilidad porque preferimos “malo conocido que bueno por conocer” y aguantamos todo lo que nos echen con tal de no perder el trabajo… Vivimos con el miedo metido en el cuerpo ¡Y LAS EMPRESAS LO SABEN!

En España, ascensos y aumentos los hay…y más de lo que parece. Unos porque dentro de la empresa predomina la mentalidad de cuidar al talentoso para que no se vaya y en otras porque los talentosos no se dejan avasallar y han tomado decisiones a lo largo de su trayectoria. Y, ahora te preguntas, ¿entonces qué hago? …. ¡Decidir! Y para decidir has de establecer tus prioridades, conocerte al máximo para saber qué es lo que quieres. Saber qué camino tomarías en caso de A, B, C, D, etc.

Os expongo mi caso en el pasado. Trabajaba en una multinacional y se me contrató con un puesto y salario mínimo (recién salida de los estudios normal). Pasados unos años mi capacidad como profesional había superado expectativas y ya cumplía funciones y tareas de muchísima más responsabilidad. Todo eran palmaditas en la espalda pero, mes a mes, mi cuenta seguía tiritando. Cansada de la situación, comencé a solicitar mi aumento (por dignidad humana aunque fuera…) y pasado un tiempo que establecí razonable, todavía estaba en el aire. La frase mágica de “estoy peleando por ello” era la que me daban. Pero yo establecí mis prioridades profesionales. En aquella empresa sabía que si seguía esperando y seguía con un plan trazado podría conseguir grandes cosas, pero mi prioridad era continuar mis estudios en psicología y RRHH y, sin cierta economía, no podía hacerlo. Y no estaba dispuesta a esperar otros 2, 3 o 5 años. Así que preparé un cambio de trabajo y me dupliqué el salario y puesto en un solo salto a otra empresa (requirió un plan… ¡os lo aseguro!).

Pero, a lo mejor, tu prioridad es ascender en esa empresa y eliges seguir en el camino hasta que llegue; o resulta que estás super a gusto trabajando allí y te compensa seguir esperando (pues tu prioridad es el entorno de trabajo); o puede que sea la única empresa de tu sector a 100 km a la redonda y no quieres trasladarte porque estás muy feliz viviendo allí (tu prioridad es tu lugar de residencia).

Estableciendo tus prioridades podrás tomar decisiones. Es muy importante para que puedas elegir qué camino tomar y minimizar la frustración. ¿De qué te sirve llegar todos los días enfadada y frustrada? ¡Podrás minimizarlo tomando consciencia de tu prioridad! 

 

Colaboradora: Elia Hitos

 

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Foto de portada: glamour