Por qué regalamos en San Valentín y la teoría triangular del amor

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Por Irlot febrero 12, 2017  más artículos

 

Ayer os traíamos el origen histórico del día de San Valentín y su relación con el pequeño dios del Amor, Cupido. Ahora nos centramos en la celebración de este día desde el punto de vista comercial. Como nota curiosa, el primer registro que existe sobre la comercialización de esta fecha es el que señala a la norteamericana Esther A. Howland como la precursora de la venta de tarjetas regalo con motivos románticos y dibujos de enamorados que ideó y realizó a mediados de la década de 1840, vendiéndolas por unos centavos en la librería que regentaba su padre en Worcester (Massachusetts) y las cuales se convirtieron en todo un éxito.

 

En España, esta fiesta se empezó a celebrar a mediados del siglo XX, con el motivo de incentivar la compra de regalos. Fue en 1948 cuando esta fiesta fue introducida por la cadena de grandes almacenes Galerías Preciados, que trajo la tradición anglosajona de regalar flores, regalos o dulces a la persona amada.

La idea la lanzó el escritor y periodista César González-Ruano en el diario Madrid: "El Día de la Madre, fiesta de una belleza difícil de superar, no estaba en la tradición española y a mí me parece que fue un acierto de la nueva España adoptar y estimular esta idea e introducirla en nuestras costumbres. Ahora nosotros quisiéramos ser los primeros en lanzar la posible adopción del Día de los Enamorados, que existe en América, donde se celebra con gran lucimiento el día de San Valentín el 14 de febrero. Fijémonos bien en que ese 14 de febrero no se llama Día de los Novios, sino mucho más ampliamente "de los enamorados. No siempre el enamorado o la enamorada es novio o novia. Puede querer serlo o haberlo sido y no serlo ya... Y he aquí que el regalo, convertido en símbolo, pueda bien servir de intermediario gentil con palabra secreta o de premio del amor que pareció ahogarse y que dice así existir y esperan aún en la verde ribera de la esperanza..», escribiría el periodista y escritor.

Días después, Galerías Preciados daba con la clave del éxito: "La idea está en marcha: 14 de febrero, Día de los Enamorados. ¡Regalos de San Valentín!", insistía Galerías Preciados en la prensa dos días después tras justificar el regalo como "una sonrisa de la vida, un placer del espíritu, un sistema de distinguir a quien apreciamos y, en suma, un sentimiento de la cultura".

 

Suena a tópico, sin embargo, el consumismo devoró a la romántica leyenda, y hoy día simplemente consiste en un día en el que tienes que demostrarle tu aprecio a aquellos que amas a través de algo material, tal y como nos enseñó la campaña publicitaria de Galerías Preciados, y Pepín Fernández, su fundador.

Según la psicología, el hecho de regalar cosas a un ser amado puede parecer un acto nacido del corazón y del puro altruismo, pero realmente no es así del todo. Un estudio sugiere que, para los hombres, el principal motivo que les lleva a realizar un regalo es la obligación y, en el mismo estudio señalan que el 25% de ellos espera algo a cambio y, además, que el 89% de los que compran prendas de lencería piensan en ellos mismos.

Otro dato curioso a tener en cuenta es que este día puede precipitar una ruptura amorosa en las parejas en crisis. Según un estudio realizado en 2004, las puede volver más inestables y acentuar los problemas que se llevan arrastrando.

Entre otros contras, tenemos al efecto “sábado noche”, la presión social hace que quedarse en casa sin hacer nada nos resulte triste y nuestros ánimos hagan caída libre hacia una gran tarrina gigantesca de helado. Otra razón para esa caída libre de ánimos son los recuerdos felices con tus exs, tanto si estás solter@, como si tienes una nueva pareja, lo cual te producirá un cacao mental impresionante.

 

Para ayudarte en tus relaciones, te traemos una de las teorías psicológicas más conocidas: la Teoría triangular del amor, la cual plantea que los sentimientos no son las únicas emociones implicadas en conseguir que una relación funcione, sino que son necesarios estos tres ingredientes fundamentales que puede que sean la causa de tus dudas:

              1. Confianza:  compartir deseos, sueños, ilusiones, confidencias con otra persona y la satisfacción que encontramos en que esa persona nos escuche y atienda.

              2. Pasión: Hay un deseo de estar con la otra persona a nivel sexual, atracción y deseo.

              3. Compromiso: Existe la convicción de que la otra persona nos apoyará, nos prestará su ayuda y no nos defraudará.

 

Si, por el contrario, no tienes pareja, o no estás enamorad@, no te preocupes, entre todos los millones de personas que hay en el mundo, hay otra como tú esperándote. Y te recordamos que, regales lo que regales, tu amor es el mayor regalo.

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Fuentes: abc.es

               psicologíaymente.net

               amoramargo.com

               depsicologia.com

Foto de portada: we heart it