De lo que no se habla

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Por Editorial julio 30, 2018  más artículos

 

Durante el último año me di cuenta del resurgimiento de grandes movimientos sociales que están logrando cosas maravillosas para la sociedad: Bodypositive, feminismo, movimientos antirracistas en todo el mundo y muchos otros movimientos culturales y sociales maravillosos. Pero, se nos ha quedado en el tintero una gran cuestión: ¿Qué ocurre con las personas que sufren un trastorno mental?

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), “se caracterizan por una combinación de alteraciones del pensamiento, la percepción, las emociones, la conducta y las relaciones con los demás". Estas personas, a menudo, viven estigmatizadas, con un gran rechazo a su enfermedad o a sí mismas por sufrirlo. Incluso en los ámbitos sanitarios han relegado la salud mental a un segundo plano, que parece ser menos importante. En la vida cotidiana, los trastornos mentales son tomados como un asunto banal que todo el mundo supera. Por ejemplo, la depresión, que se ha interpretado como un mero “estar triste” o la bipolaridad, que siempre fue interpretada como “cambios de humor” y, demos gracias, si no nos lo dicen mientras tenemos el periodo. Con la ansiedad generalizada, es que eres “muy nervioso”. Socialmente, a las personas que padecen una enfermedad de salud mental se les trata como personas que pueden elegir tener ese trastorno. ¡Error!

En las plantas de psiquiatría en los hospitales tienen listas muy largas de nombres y apellidos con historias propias esperando a que alguien les ayude, incluso que alguien les rescate. Un 23% de la población discapacitada es considerada como tal por trastornos en salud mental. Otras, o no son diagnosticadas, o no tienen un diagnóstico claro, o no pueden acceder a estos servicios para ser tratados.

Los estereotipos sobre las enfermedades de salud mental, el difícil acceso a los servicios sanitarios para tratar las mismas, la incomprensión social lleva a la persona que lo padece a sentirse extraña por padecer algo que no puede evitar tener y que solo mejorará con tratamiento de profesionales.

Las personas se sienten, a menudo, ajenas a la sociedad, desplazadas por sus amigxs, incomprendidas por sus familias. Abandonan parejas, estudios, trabajos... Se sienten solas, en un mundo, en el que lo que prima es la estética de la sonrisa, cuando lo que de verdad es bonito es la sinceridad que ocultan las lágrimas. Las personas, al sentirse solas y alejadas de lo que antes habían tenido, muchas veces comienzan a caer más hondo, en un pozo que no parece tener salida, comienzan a dañarse a sí mismas, a no quererse porque se sienten inaceptadas, comienzan a apartarse para no molestar a sus amigos...

Cuando lo que de verdad deberíamos plantearnos, desde los educadores hasta los padres y madres, es enseñar a todxs desde que son pequeños que lo único que importa es cómo transmitir este apoyo a las personas que lo sufren, cómo rescatar o, al menos, intentarlo a las personas que sufren un trastorno mental. Así, durante la adolescencia y la vida adulta podrán saber que nadie es extraño ni peor por sufrir una enfermedad mental. De este modo, las personas que lo padezcan van a sentir el apoyo necesario para continuar.

Por último y, como mensaje de esperanza, los trastornos mentales mejoran y tienen solución, en la medida que tengas ayuda de tu entorno y de lxs profesionales. No te avergüences si los sufres, si te sientes solx o si sientes que no tienes apoyo suficiente. Esto te hará fuerte. Puedes encontrar ayuda en algunas asociaciones, en las cuales te puedes informar sobre cómo contactar gratuitamente con profesionales de la salud mental. A continuación, os dejo unos links a estas asociaciones con las que podéis contactar:

Asiem

Mentalia

Solidarios

                                                                                                                                      

 Colaboradora: Maria

 

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Foto de portada: pinterest