Flipa con el ‘free bleeding’ o sangrado libre

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Por FEM octubre 18, 2018  más artículos

 

Con el “free bleeding” o sangrado libre, es cierto que nos siguen dando los siete males cada vez que nos da por hablar de la regla. Por esto, es complicado ver como natural este proceso de tu cuerpo cuando nadie a tu alrededor es capaz de hablar del tema sin que salte el típico comentario de “qué asco”.

Sin embargo, hay teorías para poner en práctica que son de lo más curiosas. Ya no solo por la novedad que supone el hecho de descubrirlas, pues son parecidas a tener recetas mágicas que parece que no se comparten por miedo, pues por cada “truco” que pueda haber sobre la regla, seguro que no hay ni medio estudio sobre ellos. Si tienes suerte, puede llegarte algo de conocimiento por cercanía, pero no habrá un manual, ni vendrán al instituto a darte charlas para que sepas que es normal y cómo afrontarlo sin querer morir de dolor cada mes.

En esta ocasión, nos centramos en los días de sangrado. Debemos tener en cuenta que no todas sangramos la misma cantidad, ni durante el mismo tiempo. El movimiento “Free Bleeding”, expandido por las redes sociales, apuesta por no usar nada los días que sangramos para recogerlo, como compresas, tampones o copas mentruales, y aprender a controlar cuándo expulsamos y cuándo no. Obviando que en la antigüedad, antes de que los tampones y las compresas llenasen nuestros supermercados, la mayoría ya practicaba esto del sangrado libre, podemos decir que el ‘Free Bleeding’ nació en los años 70, como protesta ante el Síndrome del Shock Tóxico, un trastorno poco frecuente que está asociado al uso de tampones, además de como reivindicación por el elevado coste de estos productos de primera necesidad.

Existe una técnica basada en los ejercicios de Kegel, a través de la cual puedes conseguir controlar el flujo de la menstruación. Se trata de provocar contracciones en el músculo pubocoxígeo con el fin de fortalecer el suelo pélvico. Una vez que tienes estos músculos bajo control, debes aprender a conectar con tu cuerpo y sentir cómo la sangre cae por el cuello uterino. Si lo pensamos, es el mismo proceso que cuando de pequeñxs nos enseñan a aguantar el pis hasta llegar al baño; aquí, es aguantar el sangrado para hacerlo de forma natural.

Miles de personas que viven por debajo del umbral de la pobreza sufren cada mes porque las compresas y los tampones son demasiado caras para ellas, obligadas a recurrir al uso de papel higiénico, trapos viejos o nada. Muchas tienen que faltar al trabajo o a la escuela, y otras hacen todo lo posible para mantenerse ocultas al público, debido al estigma cultural que rodea al período.

Quienes practican el “Free Bleeding” aseguran que nunca antes se habían sentido tan empoderadas. Kiran Gandhi practicó el sangrado libre durante la maratón de Londres en 2014, sin ser consciente de la repercusión mediática que aquello supondría. El mensaje que lanzó a las mujeres era el de utilizar la sangre como un acto simbólico. Aquella fue una de las primeras reivindicaciones feministas que ayudaron a visibilizar la regla y a hablar de ella. Ella corrió por todas las mujeres y niñas que no pueden permitirse ningún producto de higiene y ven sus vidas interrumpidas cada vez que tienen la regla. Pero, también corrió sin nada por su comodidad, porque no quería parar de correr para tener que cambiarse. Y, aquí radica el espíritu del ‘Free Bleeding’: lo importante es nuestra comodidad, es estar a gusto con este proceso natural y conectar con nuestro cuerpo.

Llevar a cabo el sangrado libre no quiere decir que tengas que echar toda tu ropa a perder o que vayas a dejar un reguero de sangre a tu paso. Sin embargo, lo más importante del free bleeding es la aceptación a la menstruación. Dejemos de verlo como algo asqueroso o indecente. Sangramos una vez al mes, y eso no es malo, sino todo lo contrario, es un índice de que todo va bien con nuestro sistema reproductivo. Entre todas debemos aportar a que cada vez más sea algo normal, natural y de lo que las mujeres podemos disfrutar.

"Aún hay quienes sienten asco de su menstruación, pero para mí es algo bonito", explica la ilustradora Raquel Riba Rossy (Lola Vendetta). A través de sus dibujos plasma precisamente cómo la regla se puede convertir en algo artístico y, a la vez, reivindicativo.

Si te decides a probarlo, no esperes controlarlo desde el primer momento, lo importante es tener en cuenta que no pasa nada, que solo es sangre. Si te sientes más cómoda, existen un tipo de braguita llamadas Cocoro, una versión moderna de las míticas bragas de la regla, que te permiten practicar el Free Bleeding sin que tu regla traspase.

Si tenemos en cuenta lo caros que son los productos para la menstruación y lo irresponsables que son con el medio ambiente, es lógico que, poco a poco, sean más las personas que se suman a esta práctica que, todavía hoy en día, sigue siendo casi desconocida para la mayoría de nosotras. Pero ¿y si nos hubieran enseñado a controlar nuestro flujo con nuestra primera menstruación igual que nos enseñaron a controlar los esfínteres? ¿Cuántas toneladas de desperdicios procedentes de las compresas y tampones hubiésemos evitado que contaminaran la tierra? ¿Cuánto dinero nos hubiésemos ahorrado a lo largo de nuestra vida? ¿Sería igual nuestra relación con la menstruación?

Estamos ante una nueva situación social en la que se reivindica el cuerpo, tal cual es, en toda su diversidad

¿Te apuntas a la revolución?

 

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Foto de portada: pinterest