Vuestras jodidas bromas son nuestra condena

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Por Editorial mayo 29, 2019  más artículos

 

"La policía investiga el suicidio de una mujer tras la difusión continuada de un vídeo de contenido sexual por parte de su ex pareja"

 

Tienes un noviete, te gusta, le gustas y todo va bien, él te pide insistentemente que le mandes una foto desnuda o un vídeo subido de tono. Tú al principio dices que no, él insiste: "nena, ¿es que no me quieres?", "venga, tonta pero si es para mí", y así hasta que cedes y le mandas un vídeo de los que a él le gustan. 

Rompéis, al principio sientes miedo de que difunda el vídeo pero parece que lo ha borrado o al menos eso crees porque nunca ha mencionado el tema ni contigo ni con vuestros compañeros de trabajo. 

Tú conoces a otro tío, os gustáis y todo va bien. Os casáis y nacen vuestras dos hijas. Ya ni recuerdas aquel vídeo hasta que un día tu ex se te insinúa y tú le dices que no, que estás casada y que quieres a tu marido, que te deje en paz. Entonces el horror: él te recuerda el vídeo, tú te asustas pero te mantienes firme, no lo crees capaz. Hasta que una mañana llegas a trabajar y todo son miradas y murmullos, alguna risa nerviosa. Hasta que estás en tu puesto de trabajo y algunos compañeros que jamás has visto van a ver quién eres tú. Hasta que el vídeo llega al móvil de tu marido. Y no puedes más, te sientes humillada, sola, vulnerable, te sientes en un callejón sin salida porque nadie ha movido un dedo para ayudarte. Ni tu empresa, que sabiendo lo que estaba sucediendo no tomó medidas, ni tus compañeros que compartieron el vídeo entre ellos para disfrutar con tu humillación.

No lo soportas más, no eres capaz de enfrentarte a otro día más y pones fin a todo.

Y yo me pregunto: ¿Quién es el responsable de esto? Desde luego es el grandísimo hijo de mil puteros que envió ese vídeo porque tú no quisiste nada con él. Ese violador de mierda, que te chantajeó dispuesto a violarte por su silencio, es responsable de lo que te ha sucedido. Pero también lo es la manada con la que trabajabas. Esos sanísimos hijos del patriarcado que se pasaron el vídeo unos a otros, que se rieron y disfrutaron incluso sabiendo que estabas sufriendo. Esos que fomentan con su comportamiento la tortura y las violaciones de cientos de mujeres cuando ven porno. Esos que entre risotadas en el bar bromean sobre la víctima de la manada o sobre la madre de una compañera de sus hijas. Esos cerdos machistas que creen que las mujeres somos trozos de carne para que ellos disfruten.

Yo les deseo que no encuentren la paz jamás y que, por supuesto, paguen por lo que han hecho.

Y sí, todos los hombres, porque todos tenéis colegas que os mandan vídeos de mierda como el de Vero o fotos de mierda. Y ninguno cortáis eso, ninguno decís que ya está bien. No queréis ser el cortarrollos del grupo, al final es solo una broma, ¿verdad? Pues tenedlo muy claro: Vuestras jodidas bromas son nuestra condena.

 

Autoría Texto: Macarena Aguilar Castellano

 

 

 

No es una broma, es un delito: esto te puede pasar si difundes un vídeo sexual sin autorización

 

 

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