Solicitamos prisión permanente revisable para el asesino de Vanessa Ferrer

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Por Q julio 2, 2020  más artículos

 

Se llamaba Vanessa Ferrer Ciges. Tenía 15 años. Desapareció en la localidad valenciana de Chella la noche del 26 de octubre de 2016. Dos días después de una incesante búsqueda, su cuerpo sin vida era localizado poco antes de las doce de la mañana por agentes del Seprona en el fondo de una gran sima de más de 30 metros de profundidad y 40 de diámetro, conocida como la sima de de los borricos porque en ella arrojaban antaño los animales muertos los habitantes del pueblo. El cadáver, sin apenas ropa, estaba a apenas 150 metros del domicilio de la víctima.

El asesino confeso lanzó el cuerpo de la víctima, envuelto en una alfombra, a una sima de 30 metros de profundidad

Se llama Rubén Maño Simón. Entonces tenía 21 años. Era amigo de Vanessa. Contactó con ella para verse con la excusa de estar acompañado por unos amigos. No fue la única. Rubén lo intentó esa misma noche con otras chicas, pero fue Vanessa la primera en contestar. Ella accedió confiada. Cuando llegó a su casa, descubrió las verdaderas intenciones del que consideraba su amigo. Quería mantener relaciones sexuales con ella. Pero ella se negó. Movido por su "superioridad y dominación masculina", como especifica la fiscal, la llevó hasta el piso de arriba después de asestarle repetidos golpes y la violó. Después de ello, decidió acabar con su vida, la estranguló hasta matarla. 

Según confesó ante la Guardia Civil, cometió el crimen tras consumir entre dos o tres gramos de cocaína, marihuana y alcohol. Después, Rubén envió hasta 72 mensajes de WhatsApp a un amigo para pedirle que le dejara su coche. En ninguno de ellos le dijo el motivo, pero insistió con emoticonos e interjeciones en que era urgente y que «no es para nada malo». Tras contestarle varias veces que no podía ir, el amigo terminó cediendo y acudió con su Suzuki a la puerta del garaje de la vivienda de Rubén. Allí lo esperó mientras hizo uso del coche introduciendo en el maletero una alfombra con el cuerpo de Vanessa, se dirigió a una de las simas que rodea el municipio, de unos 30 metros de profundidad, y arrojó el cadáver.

El acusado se enfrenta a la prisión permanente revisable, una condena que le supondría estar un mínimo de 25 años de prisión antes de ser sometido a una evaluación para poder recuperar la libertad 

Los hechos, según la fiscalía, son constitutivos de un delito de agresión sexual por el que reclama 15 años de prisión. Considera en este caso que se da la agravante de discriminación por razón de género. Además, califica un asesinato por el que solicita que se le imponga la prisión permanente revisable. Solicita una indemnización para los padres de 100.000 euros.

La acusación particular subraya la actuación posterior del acusado que tras deshacerse del cuerpo, regresó a su casa y escondió las pertenencias de la joven como, por ejemplo, el teléfono móvil con tal de dificultar la investigación. Además, trató de construirse una coartada para eludir su responsabilidad.

La defensa de Rubén pide que sea condenado a cuatro años porque actuó bajo el efecto de las drogas. Asegura que todo comenzó con una discusión y que el acusado la cogió para que no gritara. No fue consciente de la fuerza que estaba ejerciendo sobre ella por el consumo de los estupefacientes. Maño lleva cuatro en prisión provisional.

Después de 4 años, por fin hay fecha fijada para el juicio. El próximo 13 de julio, a las 10:00 horas, dará comienzo en la Ciutat de la Justícia de València, que tendrá lugar en la Sala de Vistas Tirant y cuyo veredicto será a cargo de un jurado popular.

Su familia y todo el pueblo de Chella reclama justicia para Vanessa Ferrer

«Tenemos miedo, ya que no es un caso conocido a nivel estatal, y necesitamos urgentemente PRESIÓN SOCIAL.» comenta una amiga de la familia y residente en Chella.

#JUSTICIAPARAVANESSAFERRER 

«Llegó el final y el principio de una de las partes más difíciles de esta tragedia y no nos daremos por vencidos hasta conseguir la justicia que merece Vanessa. Ya que nada nos devolverá su vida pedimos la prisión permanente revisable, ya que es la única pena vigente en nuestro país para casos de extrema gravedad como es este caso. Aprovecho esta ocasión para agradecer sinceramente todo el apoyo recibido, por mantener viva la imagen de Vanessa y no permitir que caiga en el olvido este suceso fatídico.» ha manifestado la hermana de Vanesa, Alba, en su cuenta de Instagram

Probablemente no hayas oído hablar de este caso o te sonará muy vagamente. No tuvo la repercusión social de otros crímenes, y no por no ser tan atroz como otros que permanecen en nuestra memoria. Hagamos entre todos y todas que se haga justicia, que Vanessa pueda descansar en paz sabiendo que su asesino paga por lo que le hizo, que su familia pueda también descansar, al igual que todo el pueblo de Chella. Que recordemos siempre a Vanessa por haber ganado esta batalla y no por ser una víctima más de un sistema mal diseñado y ejecutado, como tenemos que recordar cada 7 de julio a Nagore Laffage, asesinada por Diego Yllanes en 2008, que usó la misma estrategia de no recordar nada y de estar bajo los efectos de las drogas para asesinar a una mujer por negarse a tener relaciones con él. Un asesino al que le salió muy barato cometer su crimen, condenado a 12 años y medio de prisión, ya en libertad y ejerciendo como psiquiatra en la sanidad privada. ¡Lamentable!

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Fuente: lasprovincias.es

 

 

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