La niña genio mexicana que sueña con ser astronauta

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Por Editorial noviembre 17, 2019  más artículos

 

Adhara Pérez tiene ocho años y estudia dos carreras universitarias. Su coeficiente intelectual es de 162 IQ, dos puntos por encima de Albert Einstein y del físico Stephen Hawking.
 

Su sueño es convertirse en astronauta, aunque en algún momento pensó que jamás podría conseguirlo. 

Con tres años, fue diagnosticada de Asperger, síndrome que también padecen famosos como Steven Spielberg, Bill Gates o Greta Thunberg. Quienes lo sufren, fijan rutinas que les resultan inamovibles y se apasionan por temas concretos. 

Adhara sufrió bullying en su escuela. Sus compañeras del kinder la llamaban "rara" y sus profesores no creían que tuviera futuro porque se quedaba dormida en las clases. La aislaban y suspendían.

Proveniente de una colonia de bajos recursos en Tláhuac, su madre Nallely Sánchez, licenciada en Psicología, se dio cuenta de que vivía momentos complicados y no quería que su hija sufriera.  

Nallely supo que Adhara era especial. Decidió llevarla a terapia y, tiempo después, su psiquiatra les recomendó acudir al Centro de Atención al Talento (CEDAT), donde la reconocieron como una niña prodigio.  

Pagar la mensualidad en el CEDAT era cada vez más complicado para su madre. En México no hay centros públicos para alumnos genio y el gobierno de la Ciudad de México retiró las becas para “altas capacidades”.  

Adhara terminó la primaria a los cinco años. A los seis y medio, la secundaria. A los ocho, termino el bachillerato y ahora estudia dos carreras en línea: Ingeniería Industrial en Matemáticas en UNITEC e Ingeniería en Sistemas por CNCI. Ahora está interesada en estudiar astrofísica en la Universidad de Arizona.

En 2019, la pequeña genio fue seleccionada por la revista Forbes como una de las 100 mujeres poderosas en México. Tiene un libro tituladoNo te rindas, donde escribe sobre sus experiencias. Le gustaría apoyar a niños con autismo y que la ciencia sea más incluyente con las niñas. 

Nallely Sánchez se dio cuenta de que su hija se comportaba de forma distinta al resto de niños cuando Adhara cumplió dos años.

“Comenzamos a observar comportamientos que no eran apropiados. Recuerdo que jugaba con los bloques y ponía todo en hilera. Comía en la periquera y siempre se mecía, y podía pasar así horas y horas”, contó Nallely.

Su sueño es aplicar algún día a la NASA y viajar a Marte. Un deseo que podría complicarse por la falta de becas de organismos públicos y por la realidad de la economía familiar.

Nallely espera llevar a Adhara a EEUU en dos años y medio, es decir, cuando tenga 10 años y ya haya terminado sus dos licenciaturas. Hasta entonces, aprenderá inglés para presentarse a los exámenes en Arizona, y después, será el director de la Universidad quien decida si le ofrece algún tipo de beca.

Aunque Nallely quiere que Adhara cumpla todos sus sueños, cada día se pregunta cómo va a costearlo.

“Para mí lo que se me hace más difícil es que ella está aferrada a que quiere ser astronauta, y que quiere irse allá, a EEUU. Y tenemos que echarle ganas a la economía para que no se frustre”, explica. "Lo que hace falta para que cumpla su sueño es tener la economía para viajar a allí”.

A pesar de todas las dificultades, Nallely Sánchez seguirá luchando por el sueño de Adhara. Sabe que frenar su educación no es una opción, porque eso la frustraría y la deprimiría. Así que su hija seguirá avanzando y aprendiendo nuevos conocimientos, mientras ella se esfuerza y busca la manera de que su capacidad jamás se duerma.

"Yo en el futuro me la imagino logrando sus sueños. Que quiere ser científica y ojalá que llegue a ser astronauta”.

 

 

Fuente: infobae.com

Foto de portada: mexicopublica.com