Encuentra tu Punto G ¡de Gustazo!

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Por Editorial septiembre 4, 2018  más artículos

 

El G, ese punto casi mágico ubicado en nuestro cuerpo, que para algunas personas es más difícil de ubicar que Narnia y, que menos aún, saben el placer que sientes al estimularlo, ya sea, bien sola, bien en compañía de tu juguete, o de tu pareja sexual.

Tratemos de averiguar cómo llegar a él sin volvernos locas. Antes de seguir, debes tener en cuenta que todos estos consejos debes realizarlos si te sientes preparada y con ganas. No hay obligación, lo que sí hay es ¡mucho placer en juego!

Según varios estudios, la forma más eficaz para localizarlo es adoptar la forma de la “cuchara” o del “perrito”, sin importar si estás sola o acompañada. Si sigues, y entras por tu vagina unos 5 cm, tocando tu parte delantera (como si te fueras a tocar el ombligo por dentro), llegarás a notar una parte más rugosa que el resto. Esto, queridas y queridos, es nuestra meta de hoy, ¡encontramos el punto G!

Su nombre viene por su descubridor, Gräfenberg en 1944 y, aunque en su momento tuvo claro que era todo un descubrimiento, hay teorías que dicen que el punto G no es mucho más que un mito al establecer que solo mediante el clítoris podemos llegar al orgasmo. Para averiguarlo, mejor probar cómo reacciona tu cuerpo ante diversos estímulos y contarnos cómo es para ti al menos durante un mes para que sientas cómo reacciona tu cuerpo durante todo un ciclo.

En esta ocasión, lxs majxs de Diversual.com nos han enseñado a Feelztoys Fonzie, este maravilloso juguetito que está diseñado para estimular el punto G debido a su curvatura, ya que la mayoría, al ser rectos, no llegan bien. Las sensaciones al estimular esta zona son oleadas de placer.

Diversual sabe que en la variedad está el gusto, por esto, “Fonzie” dispone de 7 modos distintos de vibración, que nos permite seleccionar la más adecuada en cada momento, con tan solo pulsar un botón. Jugar con la intensidad es fundamental, pues no durante todo el juego nos apetece de la misma forma, ni a la misma velocidad.

Tomarse las prácticas sexuales como un objetivo al que llegar como, por ejemplo, siempre tener que correrte, o ponerte una cantidad de orgasmos mínimos que alcanzar, solo creará estrés para conseguirlo y/o frustración si no llegamos el objetivo.

¡Cambia el chip! Tómate estos momentos para descubrirte, para sentir lo que sientes con toda su redundancia, para explorarte y, sobre todo, dejarte llevar mucho más allá de hasta dónde te han contado siempre que puedes ir. ¿Te apetece probarlo? Aquí te dejamos el enlace para que te lo pidas.

¡Queremos saber tu experiencia! Cuéntanos en comentarios si tienes ubicado el punto G, si te costó mucho llegar a él, si siempre sientes lo mismo al estimularlo, o lo que te dé la gana relacionado con el tema.

 

¡Hablar de nuestras experiencias es fundamental, hermanas!

 

 

Antes de irte, recuerda… ¡Si ayudarnos a crecer quieres, compartir este post debes!

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