Art al Quadrat, homenaje a las mujeres rapadas del franquismo

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Por Zarva Barroso noviembre 10, 2017  más artículos
 

Mónica y Gema son Art al Quadrat, y aquí su homenaje a las mujeres del franquismo

 

La guerra es una de las grandes lacras de la humanidad. Conflictos donde personas que no se conocen se matan por otras que sí se conocen y que comparten intereses comunes. La peor de todas para España es la Guerra Civil. Este tipo de guerra destruye el tejido social perpetuando de un modo casi genético el miedo y el odio.

La mal llamada Guerra Civil Española fue un golpe de estado contra un gobierno legítimamente elegido por el pueblo. Una rebelión militar apoyada por agentes externos (Alemania, Italia, Vaticano) y la complicidad de los países que miraron hacia otro lado (Inglaterra, Francia, Estados Unidos). Los territorios conquistados fueron sometidos bajo la ley de la sangre, el fuego y el hambre. Estos crímenes y violaciones de los derechos humanos se alargarían durante todos los años de la postguerra y la dictadura.

El colectivo de la sociedad que más sufrió esta barbarie fue el de las mujeres. Ellas han sido el blanco principal de las operativas de desgaste contra la población civil. Fueron víctimas de violaciones sexuales repetidas, tanto por los soldados del frente nacional como los de los destacamentos extranjeros (Marroquies, Italianos). Torturas, decapitaciones, fusilamientos y asesinatos indiscriminados para luego ser enterradas en fosas comunes o simas.

Después de la victoria llegó la purga. Las mujeres eran rapadas en público, se las daba aceite de ricino para que no pudieran controlar los esfínteres. Y, así rapadas, desnudas cubiertas de sus propios excrementos eran paseadas en las calles para mayor escarnio. El público asistente de estas purgas jaleaba, muchas veces por miedo, y las escupían o lanzaban piedras. Aquellas mujeres quedarían marcadas para siempre en sus poblaciones. También encontramos los casos de las niñas que fueron esterilizadas en los hospitales para tuberculosos. En pro de eliminar el gen rojo, teoría creada por el doctor Vallejo Nájera, más conocido como el Menguele español.

No se ha hecho justicia con estas víctimas. Las carreteras y los muros de los cementerios siguen llenos de cuerpos en unas fosas comunes que nadie quiere abrir, principalmente porque en el pacto por la transición se negoció un silencio perpetuo que convertiría a estas mujeres, entre otras personas, en las grandes olvidadas de la historia.

 

La represión de las mujeres en el franquismo es uno de los temas con los que últimamente más han trabajado las artistas gemelas Art al Quadrat: Gema y Mónica (Sagunto, 1982). Su obra, con una línea claramente feminista y autobiográfica, mezcla lo personal con lo colectivo. Aunque en estos últimos años se han centrado en un tema clave: la memoria histórica y su reconstrucción. Ante este objetivo, su obra ha sido aún más contundente si cabe, y ha adquirido un carácter más público, con acciones como la del pasado domingo, en la que la interacción y la reacción del público asistente completa su acción para terminar de cargarla de sentido. El domingo 5 de noviembre, estas artistas estuvieron realizando la acción/homenaje “JO SÓC”, que comenzó a las 10.30h en las calles de Sagunto (Valencia), concretamente entre el Ayuntamiento y Camino Real. En esta acción, las artistas de Art Al Quatrat se han rapado el pelo, han invitado a los asistentes a donar un mechón de pelo, se han desplazado montadas en una camioneta por el Camino Real y han vuelto al punto de inicio barriendo las calles junto a todos los asistentes, a los que han cedido escobas.

 

 

Pasado poco más de una hora del evento, nos reunimos con Gema y Mónica para que nos cuenten cómo han vivido toda esta experiencia desde dentro:

 

  • Hola, Gema y Mónica, ¿Cómo estáis después de todo esto?

Mónica: Yo me siento agradecida de que la gente haya respondido de la manera que ha respondido y se haya emocionado con la pieza.

Gema: Estamos satisfechas, porque ha venido mucha gente al acto y han salido las cosas que teníamos previstas. La parte que no hemos podido controlar, que es la reacción del público, es quizás, la mejor parte que nos llevamos. Eso es lo que sentimos ahora, su emoción, estamos con ellos.

 

  • ¿Cómo os habéis sentido durante la acción que acabáis de realizar?

Gema: Una cosa es el terminar y darse cuenta de que la gente se ha emocionado y otra es durante la acción. Yo creo que había una emoción contenida, una tensión que te marca el hacer una acción de este tipo.

Mónica: Y, por otra parte, la gente que ha ido, que te adelantaba ya "gracias por esto". Como en cada acción que hemos ido haciendo, la gente estaba presente, que es lo importante. Ha sido un acto donde la gente ha estado consciente de lo que estábamos haciendo y creo que esa consciencia lo hemos vivido todos. Lo íbamos haciendo con respeto y eso es lo que estábamos sintiendo nosotras, porque nos ha vuelto.

  • ¿Cómo valoráis la reacción en la gente, la que pasaba por allí, su implicación o las diferentes reacciones que han tenido?

Mónica: Ha habido diferentes reacciones: gente que ha estado presente y otros que han puesto resistencia. No han sido respuestas directas, ha sido más por fuera cuando estábamos iniciando el montaje. Se ha oído el "viva Franco" y se ha escuchado que "¿por qué no dejan ya el pasado tranquilo?", o al finalizar el acto que le tiraron un huevo a nuestra furgoneta... Pero, bueno, son reacciones que se pueden dar y no han sido muy graves. Nos quedamos con la reacción general, que es lo que realmente ha llenado el acto. El homenaje no es nuestro, el homenaje era de todos.

 

  • A veces en otras performances o acciones las artistas suelen centrarse en el papel que están haciendo, en el cometido de esa acción y, digamos, “pueden dejar de lado lo que en otro momento dada esa situación harían ellas”. Como en el caso de Marina Abramovic, que se centra en la idea de su performance y la respuesta o la interacción que pueda tener el público está controlada por ella, por su idea de la obra. En este caso, ¿era Gema/Mónica o era Art al Quadrat quien dirigía esta acción o quién se ponía en la piel de esas mujeres?

Gema: Tenemos claro que el homenaje era desde el presente, no estamos construyendo los hechos que pasaron sino que, nosotras como mujeres actuales nos acordamos de ellas. Antes de empezar, tenemos el JO SÓC, y con él decimos: "Yo soy" y el listado de mujeres, y las representamos en la acción.

Mónica: Es como una mirada hacia atrás pero desde el ahora. Como hacemos en el trabajo de Las jotas de las silenciadas, en el que estábamos haciendo una revisión de esas historias, pero en el presente: las mujeres iban vestidas como ahora, al igual que hoy la gente. Justo antes de empezar, el historiador Manuel Girona nos decía: “¿alguien os va a increpar?” Pero no es una reconstrucción de los hechos, estamos revisándolo de otra manera. Es una revisión de la historia o de la mirada, de la energía, y cada cual lo puede interpretar como quiera. Así que éramos ellas, éramos nosotras, éramos Art al Quadrat, todxs éramos todxs.

Gema: Y la gente que estaba ahí y que ha donado el cabello, eran ellas y ellas eran la gente que estaba mirándolas por la calle cuando no podrían decir nada porque no se podía comentar nada.


  • La represión de las mujeres por parte del franquismo es uno de los temas con los que más habéis trabajado estos últimos años, ¿habéis dejado un poco de lado vuestra parte más personal o íntima y autobiográfica? ¿Me equivoco si pienso que habéis cambiado contar vuestra historia para contar la historia de otras personas?

Gema: Realmente la historia nos influencia a nosotras como personas. Seguimos contando nuestra historia, solo que nuestra historia se compone de momentos individuales, de momentos colectivos y momentos históricos. Y esto forma parte de los comportamientos que nosotras tenemos. Lo hemos comentado en el homenaje, las acciones que llevaron a cabo hacia las mujeres, estos castigos, nos han influenciado a varias generaciones de mujeres porque nos han castrado. Por lo que cuando nosotras trabajamos sobre este tema estamos trabajando algo colectivo pero algo individual a la vez.

Mónica: También cuando hacemos una obra personal, autobiográfica, estamos tratando temas históricos, cuando hicimos el retrato de familia también salió la guerra civil, el franquismo, la posguerra, salió todo. Porque en las individualidades se refleja también el contexto y que ahora específicamente estemos hablando de gente más externa a nosotras no significa que no hablemos de nosotras. Creo que es como un avance porque digamos que primero nos hemos hecho una revisión a nosotras mismas de nuestra historia, de nuestra familia, y eso ahora nos ayuda a entender a los demás.

Gema: Sí, nos ponemos en la piel de los demás.

Mónica: También tenemos otras obras en las que sí que hablamos de la autobiografía. En una de ellas hablamos de un autorretrato sobre de los datos de la participación de las mujeres en el arte en el sistema del arte español, con la que seguimos trabajando aunque ahora estemos focalizándonos más en la parte de la memoria.

 

  • ¿Por qué elegisteis este episodio negro de la historia?

Mónica: Solemos empezar con anécdotas, con algo que te saca un hilo del que vas tirando. Nuestra tía mayor, Pili nos contaba que mi abuela era compañera de una de las mujeres a las que le habían rapado el pelo. Nos dijo que les rapaban el cabello y les dejaban el lazo y, cuando a estas mujeres les decían “Arriba España”, ellas contestaban,y estos tres pelos que me quedan para Azaña”. De repente, Gema me dijo: esto va a ser un trabajo nuestro. Te das cuenta de que es algo que nadie sabe y cuando empiezas a ahondar más, comprendes lo profundo que fue y el alcance que tuvo: el alcance personal, en la población y ves que no se había reconocido, que estaba tapado. Aún ahora preguntas y hay gente que prefiere estar en la sombra y no contar nada. Cuando todavía pasa eso y hay gente que tiene problemas para recordar es que no se ha cerrado la herida. Esto era una manera de cerrar esas heridas y de hecho creo que hay gente que si se han sentido que se ha hecho un acto para ir cerrando esa herida, como los familiares que estaban. 

 

  • ¿Qué es Art al Quadrat? ¿Cómo os definís como artistas y cómo definís vuestro proyecto como colectivo?

Mónica: Las definiciones que tenemos de lo que hacemos van variando con los años y con el contexto en el que estamos. Ahora nos definimos como artistas, mujeres, gemelas, madres. Primero somos artistas, luego mujeres, gemelas y madres que es lo último que ha venido. Aparte de eso, también somos activistas con nuestro arte.

Gema: Con nuestros proyectos nos gusta ahondar en las heridas, las yagas, para que afloren las cosas que molestan. Pero creo que dentro de poco vamos a volver a cambiar nuestra definición.

 

  • ¿En qué momentos de la memoria histórica se suma vuestra obra para reconstruirla y visibilizarla?

Mónica: Yo diría que en lo que hace falta construir y visibilizar, en aquello que la gente tenga necesidad de reconstruir. Porque a lo mejor nosotras estamos tirando de un lado en el que puede no haber nada. Es la gente la que nos da ese feedback con el que nosotras podemos ir creando.

Gema: Sobre todo hay que escuchar a las víctimas. Y víctimas podemos considerar a mucha gente: familiares que mataron a sus padres, raparon a sus madres, las personas que tuvieron que ir a los refugios, los que tienen enterrados en las cunetas familiares...Todas esas personas que no han sido escuchadas, que tienen aún pesos en el corazón porque no han podido hablar o no se les ha reconocido el sufrimiento, todas esas personas que se debería escuchar.

Mónica: Hay cosas que tendrían que ser una prioridad de estado con indemnizaciones y reconocimiento público.


  • O sea, que quizás más que momentos o fechas es reconstruir a base de las personas, ¿no?

Gema: A título individual, claro.

 
 

  • ¿Es en muchos casos el arte de Art al Quadrat una reivindicación de la justicia hacia los olvidados del franquismo y hacia la violencia ejercida hacia la mujer en el franquismo?

Ambas: Sí.

Mónica: Sí, porque la violencia hacia las mujeres ha sido como un tema secundario, y se sigue tratando igual. Pero es que era lo cotidiano, claro, ellas no fueron la guerra, en su mayoría y no ha habido una revisión profunda de la violencia que sufrieron estas mujeres. Raparles el cabello, raparles el pubis, detenerlas, ellas nunca sabían que más les iban a hacer. Así que creemos que nosotras podemos, digamos, de alguna manera cubrir eso. No es decir que ellas han sufrido más que otros, es decir que ellas sufrieron porque no sabían lo que les iba a pasar. No era solo un corte de pelo, era la verdadera humillación, porque barrían varias veces, si estaban encarceladas las volvían a meter, era una incertidumbre y esa violencia no esta reconocida porque era cotidiana.


  • ¿Cuál es la analogía de todo esto con el presente?

Gema: En el homenaje no hemos querido reconstruir todas las acciones tal cual pasaron porque hemos querido hacer otra memoria colectiva nueva en la que cuando la gente se le venga a la cabeza las mujeres rapadas se acuerde de que todos estuvimos aquí empatizando con ellas y con lo que pasó.

Mónica: Y aparte, por traerlo al presente, hay otras muchas mujeres que están sufriendo por otros contextos y otros motivos: como la ablación del clítoris o las niñas que las casan con personas mayores. Digamos que ese sufrimiento se repite en otros lados del mundo. Se podría decir que lo hemos enfocado en ellas, pero se puede extrapolar al sufrimiento que aún existe en muchos lugares.


  • En Alemania se juzgó a los criminales de guerra, en Argentina también. ¿Qué nos hace falta para que en España se haga justicia y se compense a las víctimas, aún vivas, y se abran todas las fosas de las cunetas?

Mónica: Es muy difícil de responder.

Gema: Bueno, es fácil y es difícil. Por una parte es voluntad. Y no es que no haya, el problema es que hay un sector de la derecha que no solo no quieren que haya este reconocimiento, sino que aún tiene poder y no deja que los que si tienen voluntad, puedan hacerlo. Es difícil porque aún hay cosas muy herméticas. Muchas personas hoy que nos han agradecido que se ha haya hecho y como esto habrán muchos otros actos que hacen falta hacer a los que mucha gente estará agradecida.

Mónica: Es la voluntad y, sobre todo, que debería ser también un tema de Estado. A título personal está muy bien, pero el estado tendría que reconocer eso, es una falta.

Gema: Es como el ayuntamiento de Sagunto, aquí rapaban a las mujeres, y ahora de alguna forma se siente responsable y nos ha dado muchas facilidades para subsanar esto. Ha puesto su grano de arena para que salga a la luz. Hay que admitir que hay cosas que se tienen que tocar, que se tienen que cerrar bien y aquí no se cerró bien.

 
 

  • Y esto no termina aquí, ¿no? Después haréis una exposición en el MUVIM, en Valencia. ¿Podéis hablar un poco de cuando y como será lo que vais a hacer allí?

Gema: Será en enero de 2018,

Mónica: Bueno la pieza central será esta, pero con lo que hemos recogido vamos a crear diferentes obras. Pero prácticamente queremos seguir buscando nombres de mujeres, de lo que podamos encontrar y abrir este acto. Ahora lo hemos centrado en Sagunto porque somos de aquí, pero lo vamos a abrir a todas las mujeres que nos vayan diciendo de otros lugares. Hasta aquí te podemos contar.

Gema: Yo pienso que era necesario crear esta acción porque a partir de aquí ya surjan las otras obras, nos da el punto emocional que necesitamos para seguir creando. Y bueno si alguien quiere colaborar donando cabello, hasta que lo instalemos nos lo puede enviar a nuestra dirección postal que está en la página web o contactar con nosotras, también a través de nuestra página de facebook: Art al Quadrat.


  • ¿Cómo veis la situación actual en lo que respecta a la mujer: violencia de género, violaciones, etc…? La típica expresión: Ya no hace falta, se ha conseguido la igualdad.

Mónica: Pues no, hace falta. Es un problema de base, educacional y cultural y ahora lo vemos más claro porque tenemos hijos. Hasta que uno no tiene conciencia de que con todos sus actos están educando a los hombres y mujeres del futuro va a ser complicado. La educación, no es la que nos dan en el colegio, la educación llega desde casa, desde el contexto de lo interno, hasta que todo eso no cambie va a ser muy difícil.

Gema: Y una de las causas también es no haber cerrado las heridas, de las que hemos hablado antes. Parece que todo está bien y aún están, vienen de atrás, gran parte de procede de esa educación castradora del franquismo y el patriarcado.

 
 

  • Hablando de mujer, ¿Cómo os planteáis los próximos proyectos en vuestro compromiso feminista?

Mónica: Pues de momento seguimos con el tema de la memoria histórica porque además es un tema acuciante. Los pocos testimonios que queden, bueno aún hay, los tenemos que grabar ya. En este caso, por ejemplo, han habido veces que hemos sentido que llegábamos tarde porque nos faltaba haber encontrado testimonios reales y directos. Pero bueno, estamos haciéndolo ahora y en los próximos proyectos creo que trabajaremos con documentación de archivo a partir de la que encontrar a familiares con los que trabajar esa  memoria. Queremos ir abriendo hacia hombres, pero nos centraremos sobre las mujeres.

 

  • ¿Qué proyectos serán los siguientes?

Gema: Y aparte de este, como te decíamos antes, ha sido importante haber sido madres las dos a la vez. Es un tema que también estamos viviendo y creando, porque nosotras vivimos y creamos. De alguna manera, aunque no lo estemos creando físicamente lo estamos viviendo y todo eso formará parte luego de una obra. Y en eso estamos, junto con la obra de Autorretrato de Artistas: gemelas mujeres y madres en el Sistema del Arte Español. Viendo como nos insertamos nosotras en ese sistema que es muy machista, no es nada igualitario. Os invitamos a que consultéis los informes que tiene la Asociación MAV (Mujeres en las Artes Visuales) que son demoledores en cuanto a la representación de las mujeres en el Arte Español, que de igualdad nada.

Mónica: La Historia del Arte se ha escrito por hombres y han habido en paralelo mujeres artistas. Una compañera, Diana Larrea, tiene un listado que recoge desde el gótico, del románico y nos recuerda cada día lo que había pasado en relación a una mujer artista en su época. Es increíble porque no nos han enseñado estas mujeres artistas, solo se ha escrito desde el punto de vista de los hombres. En su momento estaban reconocidas, pero la historia del arte se cuenta de una manera. Ahora falta que la Historia del Arte se cuente de otra manera. Como hace María Gimeno en la acción Queridas viejas, en su en la que ha cogido el libro de la historia del Arte de Gombrich y ha insertado en sus páginas, físicamente, a las mujeres que faltan en cada estilo. Para nosotras es una obra maestra. Eso es lo que falta, falta insertarlas, enseñarlas en el colegio, enseñarlas en la universidad, enseñarlas en todos lados. Faltan referentes porque mientras no se creen referentes, no existen, cuando existen se citan y si se citan se imitan y se tienen presentes para todo.

  • Muchas gracias chicas por atenderme después de la acción.

Gema: A vosotros por interesaros por nuestro trabajo.

 

 

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