El delito de ser mujer y querer abortar en Argentina

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Por Editorial septiembre 28, 2018  más artículos

 

El patriarcado es el sistema social, político, económico y cultural que nos relega a un segundo plano como mujeres

En abstracto, suena extraño. Pero, ¿qué es lo que sustenta el sistema patriarcal en relación a la maternidad? 

  • La religión y el sistema patriarcal van de la mano. Cualquiera que sea la religión de la que hablemos, puesto que las religiones en su origen usaron a la mujer como útero con piernas. Siglos después, actúa como si estuviéramos en el siglo uno. Mujeres pariendo vidas nuevas. Allá sea su problema cómo o en qué condiciones económicas, de salud o personales.

La iglesia en países como España, laicos, tiene menos peso y es una opción personal creer o no hacerlo. En otros países donde la religión no es opción, sino arma de opresión, somos la excusa de todos los males.

  • La educación machista que enseña que nosotras somos las que abortamos con una única responsabilidad: la nuestra. Nos ponen una losa y nos dicen: “Camina con ello”. Y nos gritan que la culpa es solo nuestra. Nos llaman asesinas. Como si la concepción fuera cosa de una únicamente.

  • Además, el sistema patriarcal es apoyado por los roles de género latentes. Roles que nos dicen desde pequeñas con tres años que tenemos que llevar un carrito con un bebé. ¿Quién en una sociedad sana le pondría un carro con un niño ficticio a una niña? Como si tener un hijo o una hija fuera únicamente pasearlo y dormirlo. Con qué jugamos y cómo lo hacemos determina cómo se forma nuestra personalidad y nuestras cogniciones acerca de algo.

Dicho esto, y enmarcado en el sistema de la maternidad, solo nos queda conocer qué es lo que ocurre en Argentina

En los últimos meses, miles de mujeres se concentran en las plazas con un pañuelo verde. Un paño que llega desde Argentina hasta Italia y pasa por todos los países. Miles de mujeres que conocen a una hermana, a una prima o a una madre que murió en un aborto clandestino. Que tuvo un hijo, pero no quería tenerlo. La calle grita al senado argentino que queremos elegir, que queremos ser madres libremente y que no queremos morir, porque esto también es un feminicidio.

En la calle las mujeres han relatado historias argentinas. Nos han contado cómo algunas mujeres sin dinero recaudan algo de plata y abortan en clínicas privadas. Otras, no obstante, no recaudan dinero y utilizan medios como la percha o como algunos medicamentos. Así pues, quien quiere abortar, lo hace. Pero ¿Cuál es el precio? El precio es la vida de una mujer, los pro-vidas se olvidaron de esto. En el aborto clandestino no muere únicamente un feto o un embrión, muere también una madre. Del otro modo y con un aborto legal solo muere el embrión. 

Mujeres sin educación sexual que son engañadas, sí, cuando no estás informado sobre un tema te engañan. Por ejemplo, si te venden un coche y no sabes nada de ellos. Te dicen que tiene un motor genial, además todo el mundo lo tiene y nunca pasa nada. Te lo venden. No funciona o se estropea. ¡Vaya, te han engañado!.

Mujeres que son violadas. Compañerxs, en India una mujer es violada cada ocho minutos, no es la excepción, sino la regla

Mujeres que tomaron precauciones suficientes, pero no funcionan porque también ocurre. Y mejor aún; ¿porque nadie se plantea qué precauciones toma el varón? Culpándonos como si fuera culpa nuestra. Amigos, las mujeres somos fértiles tres días al mes y vuestro método anticonceptivo es el más eficaz.

Así, con cientos y miles de ejemplos. Ponles nombre; ahora son Marta, Claudia, Fátima u Olga... Ahora son ellas las que se mueren desangradas en un país donde muren clandestinamente 50.000 mujeres al año. 

El aborto en Argentina se penaliza con cuatro años de cárcel. Más que una condena de violación en España.

Y para los pro-vidas, por si les interesa un embrión más por cada mujer que ellos mismos mencionan. 

Con la legalización, evitamos la muerte de la mujer. Protegiendo siempre al resto junto con una educación sexual y afectiva de calidad y eficaz. Enseñando a los hombres a protegerse con el miedo con el que se nos intenta enseñar a nosotras.

Compañeras, España es vuestra. Nosotras en 2011 fuimos vosotras por un tiempo.

Os entendemos. La lucha está en las calles, el senado será vuestro. 

Os queremos, libres, vivas y combativas. 

                                                                                                                                                   

 

Colaboradora: María

 

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Foto de portada: TN