Aprende a meditar

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Por Editorial agosto 12, 2019  más artículos

 

La meditación no es poner la mente en blanco. La meditación es tomar consciencia de tu respiración, es observar tus pensamientos, es no juzgar aquello que aparece por tu mente y por tu cuerpo.

 

Al igual que la terapia, la meditación te puede ayudar a quererte y respetarte. La psicoterapia aumenta la sensación de calma. Tras una sesión de terapia, es probable que tu respiración esté más pausada, que seas más consciente de tu cuerpo, en definitiva, que estés más en paz con lo que es, contigo.

 

Algunos beneficios de la psicoterapia que pueden acercarte a la práctica de meditación

- Descubrir qué pensamientos se encuentran tras el sufrimiento. Y digo sufrimiento con intención, ya que “el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional”.

- Aprender a distinguir las diferentes emociones. A veces confundimos unas emociones por otras, y poder observarlas y aceptarlas es algo que puede aparecer tras un proceso de psicoterapia.

- Crear una parte nutritiva dentro de nosotras. Esto ayuda a no juzgarse y a que mantengas una relación de amor contigo misma.

 

Todo esto, puede ayudar a que tu práctica de meditación aparezca de forma natural junto con el proceso terapéutico. En sesión vas a aprendiendo a respirar de forma pausada, a centrarte en tu respiración, a conocer tus emociones, observar y analizar tus pensamientos y creencias…

No es que solo la práctica de meditación no pueda ayudar con todo esto. Pero puede ser que la meditación encubra ciertas emociones, como la rabia, la tristeza y el miedo. Se puede caer en la persecución del bienestar a toda costa, a costa de las emociones.

La vida tiene momentos complicados, y aprender a vivir en los grises es fundamental. Meditar se puede convertir en una forma de seguir con el proceso terapéutico a solas. Es una forma de conectar más contigo misma, de estar a solas, en silencio.

En terapia, vas a ir incorporando una figura nutritiva, ya que te va a acompañar alguien que no te va a juzgar y que te va a querer incondicionalmente.

 

¿En qué consiste incorporar una figura nutritiva?

Una figura nutritiva es una parte de ti que va a poder cuidarte, entenderte, acogerte. Todas podemos incorporar en nuestra vida una figura nutritiva, una parte de nosotras que nos escucha y no nos juzga. El proceso psicoterapéutico te ayuda a fomentar esta relación contigo misma.

La psicoterapia también te ayuda a poner la responsabilidad en ti. No se trata de cambiar a la otra persona, se trata de entenderte, de conocer tus límites, tus gustos, tus preferencias, tus emociones, y hacerte responsable de tus decisiones. La meditación también puede ayudar en esto, ya que el foco está puesto en ti.

La psicoterapia también pone el foco en la relación. La relación puede ser con la naturaleza, con las personas que te rodean, con los animales… cómo tratas a los demás, qué influencia tienen los demás en tu vida.

Y este es uno de los aspectos que hacen que la psicoterapia sea tan poderosa. Y es que como seres sociales, nuestras experiencias ocurren en relación, por lo que poder sanar relaciones en relación es fundamental. La psicoterapia puede llegar a ser una forma de meditación en relación. En relación con tu psicoterapeuta, puedes aprender a meditar, a estar en el presente, a conocerte.

Poco a poco, la psicoterapia puede ir calmando la voz crítica dentro de nosotras. Tanto la voz crítica hacia otras personas y la voz crítica hacia nosotras mismas. Y esto puede llevarte a practicar la meditación, y la atención plena en tu día a día.

Durante el proceso de psicoterapia te vuelves más atenta. Empiezas a prestar atención a tus pensamientos, conductas, emociones, a tu cuerpo… y esto hace que tu vida mejore. Porque una vez admites quién eres, una vez aceptas quién eres, el amor dentro de ti comienza.

 

 

Autoría: Lara Knaggs, psicóloga-Psicoterapeuta Humanista Integrativa

con perspectiva de género.

Foto de portada: pinterest