Si eres delgada, estarás harta de oírlas

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Por FEM septiembre 20, 2016  más artículos

Hoy, desde QFem, queremos enseñaros la otra cara de la moneda, esa cara en la que las curvas desaperecen y quedan mujeres delgadas. “Otra fashion victim de la moda”, habrá quien piense pero, ¿qué pasa con las que somos delgadas por naturaleza? Nos pasamos la vida incomprendidas porque el único problema en cuanto a cánones de belleza visible en nuestros días es que tengas unos kilos de más, pero nadie se para a pensar en el calvario por el que pasamos las delgadas.

No importa lo que comas, las dietas de engorde que hagas (que también las hay) o que hagas todo el deporte del mundo para que te entre apetito. Tu cuerpo te ha declarado la guerra. Algunas pensarán, “está loca, no sabe lo que dice”. Querida, si vas a comprar ropa y no hay talla para ti, recuerda que da lo mismo que sea por lo alto que por lo bajo, no hay y te quedas sin ese modelito ideal que habías fichado. Y si, por casualidad, te encuentras con las prendas denominadas de “talla única”, ya apaga y vámonos, o vete preparando para una sesión de costura antes de que se ajuste a tu cuerpecito.

Da igual lo que hagas, tu condición física es esta y la gente deberá acostumbrarse a verte así. Pero, como para llegar a esta aceptación tendrás que oír 8 mil veces las mismas cancioncitas, aquí recogemos las más sonadas, así como situaciones por las que seguramente hayas pasado.

 

1. “Necesitas comer más, ¿eh?”

Si me hubieran dado 1 céntimo cada vez que he oído esta frase, hoy estaría en una mansión en Miami. No es que no coma, es que mi cuerpo ha decidido quemarlo todo como si de una trituradora de papel nueva se tratase. Poner los ojos en blanco tras este comentario es inevitable.

 

2. “Las mujeres de verdad tienen curvas”

"Según esa teoría tan contundente, tengo dos opciones, o no soy una mujer o soy de mentira” es una buena aclaración en respuesta a tan grandilocuente expresión.

 

3. Todo te queda grande 

A no ser que pases por la sección “niñas”, toda la ropa te quedará ancha porque si no son los hombros, será el pecho y si de estos se ajusta a ti, no te preocupes, siempre queda el largo para confirmar nuestra teoría. Lo bueno es que si sabes sacarte partido y asumes tu constitución, pueden quedarte estilos únicos.

 

4. “Ponte en medio que ocupas menos”

No hay opción ni opinión que valga. Si el coche va lleno, tienes tu lugar más que asignado. Ese que, en realidad, en muchos coches no es más que una separación entre un asiento y otro, pues ese será tu lugar VIP superreservado y siempre disponible para ti.

 

5. Tus amigas se quejan de tu delgadez 

¿Estás hablando en serio, amiga? A alguna te tocará recordarle que ser delgada también tiene sus “cosillas” y no es todo un mundo rosa.

 

6. Comes cada dos por tres

Una de las peores partes de ser por constitución delgada es que las personas de tu alrededor creen que te alimentas de aire y, en cuanto asumen que esto no es así, no sabemos si es la sorpresa o la envidia lo que les invade para tener que estar recordándotelo.

 

7. Tu propósito siempre es el mismo

Cuando les cuentes tu propósito, ese que consiste en coger algún kilito este año, las reacciones generalmente se dividen en 2. Los que hacen como si no te hubieran oído porque esas tonterías no son dignas, o el que se ofende porque lleva toda su vida con la dieta contraria. ¡Qué injusta es la vida!

 

8. Asume que eres delgada y al cuerno la opinión del resto

                

¿Con cuál te identificas más? ¿Cuál ha sido la que más veces te han dicho? ¡No olvides contarnos tu experiencia!

 

Y recuerda... ¡Si ayudarnos a crecer quieres, compartir este post debes!

 

Foto de portada: pinterest