Estas tres increíbles mujeres son The Funamviolistas

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Por Editorial junio 15, 2018  más artículos

 

Ana, Maite y Lila nos transportan a un universo teatral y musical de un alto nivel artístico 

¿Quieres conocerlas mejor?


La historia recrea en la intimidad de los camerinos las dificultades de las mujeres para ejercer su profesión y más en concreto las de las artistas

La música clásica de Beethoven o Vivaldi, el tango de Piazzola o Mores, la canción española de Quiroga, el jazz de Peggy Lee, el folk de Brown Bird o la música de cine de Shigeru Umebayashi componen la aventura teatral de ContraEscena

Ana Hernández, Mayte Olmedilla y Lila Horovitz son las fundadoras de la compañía y productoras, creadoras e intérpretes del espectáculo con el que han realizado más de 300 funciones por todo el territorio nacional, en los Teatros Luchana de Madrid y además de una gira por Centroamérica. Junto a una excelente acogida del público, han contado siempre con el apoyo de la crítica teatral y musical, que ha seguido de cerca sus actuaciones.

En el espectáculo que presentan, ContraEscena, la compañía continúa con la línea de trabajo que marcaron en su anterior y reconocida obra homónima, pero con el deseo expreso de seguir avanzando en calidad. Con un vestuario especialmente seleccionado por Lorenzo Caprile, el montaje, que se estrenó el pasado septiembre, renueva la aventura iniciada en su primer espectáculo basado en el lenguaje teatral de la música de cuerda del violín, la viola y el contrabajo enlazado con el teatro gestual y la danza.

The Funamviolistas ya son un éxito. Este particular trío de músicas tiene sus agendas colmadas de funciones, conciertos y giras. Pero, en la intimidad de los camerinos, que a veces son demasiado pequeños o demasiado grandes, deberán resolver sus problemas.  

El cuidado de los hijos a distancia, los desencuentros amorosos, la falta de un hogar, la convivencia pacífica, el miedo a envejecer, y sobre todo, sostener con humor e inteligencia la categoría de mujeres exitosas en un mundo dominado por hombres.

Es en la intimidad de ese hilarante camarín de ContraEscena donde vivirán el desafío de existir con éxito.

Todo ello se expresa a través de un sorprendente viaje por la música clásica (con piezas de Beethoven, Vivaldi, Heinrich Ignaz Fran Von Biber), el tango (Astor Piazzola o Mariano Mores), la canción española (Quintero, León y Quiroga), el jazz de Peggy Lee con su inmortal Fever, el folk de Brown Bird o el tema principal de la película 2046 compuesto por Shigeru Umebayashi, entre otras.

En marzo de 2013, llegó el primer reconocimiento público para este trío de mujeres con el Premio Talent Madrid al mejor Espectáculo Musical. En agosto del mismo año consiguieron el Premio al mejor Espectáculo de Sala en la XVI edición de la Feria de Teatro de Castilla y León. Este galardón sirvió de referencia para iniciar una gira de actuaciones por diversos teatros de España. Al año siguiente, The Funamviolistas ganó el Premio Max de la Artes Escénicas como Mejor Espectáculo Revelación 2014. En 2015, la Asociación de Artes Escénicas de Andalucía les otorga el premio al Mejor Espectáculo Revelación.

En 2016, reciben el Premio a la Música del Semanario Avuelapluma de Cáceres. En verano de este mismo año hacen temporada en el teatro Maipo Kabaret de Buenos Aires. Su trabajo fue reconocido como Mejor Espectáculo Extranjero de todo el año 2016 en Buenos Aires con dos prestigiosos premios: el Premio Teatros del Mundo 2016 y el Premio Florencio Sánchez, en este último habiendo compartido terna con montajes de John Malkovich y de La Zaranda.  

A continuación, hemos podido preguntarles un poco más sobre su trabajo, sus inquietudes y próximos proyectos. Te dejamos sus respuestas.                         

1. ¿Cómo nació The Funamviolistas?

The Funamviolistas nació en un momento muy crítico de las vidas profesionales de nosotras tres, cuando fuimos despedidas a la vez de un proyecto anterior. Este proyecto coqueteaba con el teatro pero no supo aprovechar la semilla que ya se había plantado en nosotras. El despido nos enfrentó a la decisión de abandonar este camino y volver a la vida de músicos de la que veníamos o rearmarnos para continuar. En nuestro camino se cruzó Rafael Ruiz quien nos animó a volver a crear y bajo su dirección nació The Funamviolistas.

2. ¿Qué os aporta el teatro que no lo haga otro escenario?

El teatro nos da la oportunidad de contar historias, historias que nos inspira la música, nos deja expresar con el cuerpo a la vez que con el instrumento, nos obliga a traspasar límites, a buscar todas las combinaciones posibles entre música, instrumento, cuerpo y personaje para contar esas historias.

3. ¿Qué queréis transmitir con vuestra obra?

Queremos transmitir emociones, mover desde la reflexión o la risa a los momentos en los que todos, tanto nosotras como cada uno de los espectadores, nos vemos frente a nuestros miedos, impedimentos, triunfos, derrotas, frente al control o a sentirnos controlados, frente al amor y al desamor, a nuestras relaciones con compañeros de ruta o de trabajo, frente al éxito y al fracaso.

4. Tratais muchos de los temas que conciernen a las mujeres que vivimos en un mundo dominado por hombres. ¿Consideráis necesario el feminismo? ¿Qué es para vosotras?

No solo necesario, sino que lo consideramos el movimiento más importante de esta época, la revolución de la mitad del mundo que puede hacer que nos equilibremos y vivamos más felices y libres unos, otras y otres. Para mí, Lila, como madre de dos varones es el reto constante en su educación, siempre pensé que las madres tenemos una enorme responsabilidad en ese sentido, al contrario de ese feminismo que niega la maternidad, para mí el feminismo se transmite por vía materna.

5. ¿Qué es para vosotras la sororidad? 

Es el apoyo, la cooperación y el fortalecimiento entre mujeres para sostenernos en red y crecer juntas.

En lo práctico también es lo que hemos vivido en el proceso creativo de ContraEscena, en el que Ana estaba dando de mamar a su hija y hacíamos las paradas en los ensayos cuando ella necesitaba sacarse leche, jaja!

6. Leticia Gónzalez de Lellis, la directora, ¿cómo es trabajar con ella?

Los procesos de creación colectiva son siempre lentos y complejos. Hemos intentado que ContraEscena refleje ese lado que como mujeres nos afecta, motiva y emociona de manera peculiar. Es una mezcla entre lo que nos ha sucedido a título personal y lo que cada una de nosotras ha querido subrayar frente a la categoría de mujeres., desde la dirección, la actuación y la creación.

7. ¿Creéis que hay poca visibilidad femenina en la cultura? ¿De qué manera se podría incentivar?

Como en la mayoría de las áreas públicas, las mujeres tenemos que hacer mas trabajo y más ruido para hacernos ver, valorar, sostener el lugar conseguido. Y mucho tiene que ver con la famosa conciliación laboral pero a un nivel más íntimo diría yo, porque el mundo creativo es muy sensible a las distracciones, a la desvalorización, a la posposición frente a las tareas que muchas veces también desarrollamos las mujeres, sobre todo cuando somos madres. Me explico: disponerse a componer, a escribir, a buscar ideas para una obra, son cosas tan intangibles, abstractas, “inútiles” frente a dar de mamar, recoger a los niños del cole, cocinar, mantener la casa bonita, atender al marido o novio y un larguísimo etc. por lo cual hay que tener las cosas muy claras y una necesidad interior de expresión muy fuerte para no sucumbir en el intento. Y mucho apoyo exterior en el sentido de que la sociedad también vea necesaria esa participación de las mujeres en la cultura, de que demandemos todos y todas la visión y la acción de las mujeres en la cultura.

8. Que vivimos en una sociedad machista, es un hecho irrefutable... ¿Cómo lidiáis con los micromachismos diarios?  ¿Habéis sufrido algún tipo de discriminación machista en vuestras vidas? Contadnos alguna experiencia. 

Los micromachismos los vivimos, por ejemplo cuando llegamos a los teatros y los técnicos se ven desconcertados cuando no encuentran un jefe hombre a quien dirigirse y entonces les cuesta relacionarse con nosotras que ocupamos ese lugar. 

9. ¿Cómo os meteis en vuestros personajes?

Bueno, como la creación es colectiva entre los directores y nosotras en general, solemos tomar bastantes rasgos y características de nosotras mismas que harán que nos sintamos más cómodas con nuestros personajes, se juega mucho a los parecidos entre ficción y realidad porque hemos ido descubriendo que ese código es muy interesante y atrapa al espectador.

10. ¿Qué significa para vosotras ser mujer?

Significa tener un poder creativo ilimitado, pero porque crear no es solo engendrar biológicamente sino crear valor, generar, proyectar, gestionar, unir, dar, amar.

11. ¿Cón qué parte de vuestro personaje os sentís más identificadas? Y, ¿con la que menos?

(Lila) Para mí, con el ir siempre desbordada, querer estar en todo, como desdoblándome imposiblemente, y al final sentir el agotamiento o la autodecepción de no llegar…y lo que menos, dejarme arrastrar por la desesperación y la furia, soy menos pasional y más zen, jaja!

(Mayte) Yo me siento identificada con todo el torrente emocional que significa mi personaje: sus inseguridades, dependencias y nostalgias. También me siento muy identificada con esa especie de payasa que intenta siempre ser espectacular y hacer las cosas perfectas, pero siempre acaba fracasando. Lo que quizá está más alejado es ese foco en el amor que pone mi personaje como motor de su vida. Afortunadamente creo que yo desde hace tiempo ya no creo en que ningún príncipe azul venga a rescatarme de nada. 

(Ana) Mi personaje me recuerda más a mí misma antes de estar embarazada, pero salvando las distancias, ya que esta mujer está bastante loca, no digo que yo no lo esté , pero no tanto o no de esa manera.

El aspecto controlador, de superioridad y altivez que tiene es una versión exagerada de mí misma, pero desde luego son rasgos míos. Lo de controladora se me ha pasado bastante desde que soy madre, pero antes era una tendencia mía bastante fuerte, controlar lo mío y lo de mis compañeras también. Tengo en común con ella que me gusta tocar un poquito las narices con la mejor de mis sonrisas. 

En lo que menos me siento identificada es en la tremenda soledad que tiene el personaje, es una mujer sola, con miedo a enfrentarse a sí misma y a sus miedos. Para no hacerlo se dedica a controlar todo lo que hacen los demás, en este caso sus compañeras, la música y ellas son su universo y si eso no está bien todo se desmorona. A veces le vemos el lado positivo de intentar consolar o ayudar a sus compañeras, pero no deja de ser puro control para que todo esté en orden. Es una mujer bastante desgraciada y con muchos problemas que resolver, de ahí su adicción a las pastillas.

12. ¿Qué es para cada una de vosotras el éxito?

(Lila) Para mí, el vivir de lo que me hace feliz, manteniendo a mis hijos, disfrutando la maternidad y aportando algo interesante a las personas que se sientan en su butaca a vernos. 

(Mayte) El éxito es no madrugar, tomarte un café doble por la mañana, hacer lo que te gusta cada día e irte a la cama cada noche orgullosa de tu esfuerzo y tu independencia.

(Ana) Hacer lo que te gusta y te realiza y poder vivir de ello, que tu trabajo sea una forma de vida que eliges y poder compatibilizarlo con la vida personal.

13. ¿Qué proyectos tenéis en mente? ¿Cómo os veis de aquí a unos años?

Tenemos algunas propuestas muy interesantes en relación con el mundo del cine, pero todavía no podemos desvelar nada. Y por supuesto, seguir haciendo muchos espectáculos y girando por todo el mundo toda la vida hasta ser como las trillizas de Belleville, viejitas, divertidas e imparables.

14. ¿Una frase final que os motive?

(Lila) “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”

(Mayte) "La risa es la distancia más pequeña entre dos personas".

(Ana) “No te preocupes, ocúpate”

 

¡¡¡Gracias, artistazas, por esta super entrevista!!! ¡Un placer conoceros!

 

 

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Foto de portada: thefunamviolistas.com