Si quieres una mascota, debes saber esto

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Por Q septiembre 6, 2016  más artículos

 

¿Ya tienes la gran suerte de contar con un peludo en tu vida? Si es así, ¡enhorabuena! ¡Esperemos que lo cuides como se merece! Si, por el contrario, aún no tienes uno de estos tan adorables, pero te lo estás planteando muy seriamente, te animamos a ello siempre y cuando tengas clara la responsabilidad que conlleva, las obligaciones añadidas y todo el amor que, a partir del momento en que lo tengas en tus brazos, debes darle. 

Desde el principio, tendrás que tener en cuenta ciertos cuidados para tener a tu perro como un auténtico rey, pues ellos nos hacen a nosotros sentirnos reyes todos los días. QFem te los trae a modo de consejos para que los retengas bien en tu retina y en tu memoria.

 

1. Alimentación e higiene

Es muy importante que tengamos a nuestro peludo limpio, bien aseado y bien alimentado. Deberás disponer además de un neceser que contenga peines o cepillos, tollitas húmedas para limpieza de ojos y orejas y una tenacilla cortaúñas. Los expertos no se ponen de acuerdo en lo relativo a la frecuencia en la que se deben realizar los baños. En general, esta no deberá ser inferior a una vez al mes. Algunos autores señalan que se debe hacer cuando lo necesitan, por ejemplo, cuando el pelo está sucio. La mejor manera de mantener su higiene sin alterar su piel es el cepillado diario. En cuanto a la alimentación, lo ideal es que consuman alimento seco, adaptado a cada etapa de crecimiento y a cada necesidad. Nunca deben consumir alimentos crudos, ya que estos podrían ser fuente de enfermedades parasitarias. Un animal normal debe tener las costillas palpables y forma de reloj de arena visto desde arriba. Actualmente, existen numerosas dietas comerciales en el mercado que pueden ayudarnos a evitar la obesidad. Si es cachorro le tendrás que racionar la comida durante tres veces al día, de adulto bastará con dos o una vez al día. Y recuerda siempre tener agua fresca a su disposición, especialmente los meses más calurosos.

Si por algún caso, tienes la mala suerte de encontrar entre el pelo de tu amigo algún parásito indeseado, tipo "garrapata inhumana y asquerosa", la solución es muy fácil. Ármate de valor y coge un trocito de toallita o algodón con lo que puedas presionar, un poco de aceite o vinagre y ve a por ese odioso enemigo. Solo tienes que presionar fuerte y esperar a que despegue sus repugnantes patas de la piel de tu adorable animal. Se ahogará pronto y saldrá sin problema. Es una práctica muy sencilla que liberará a tu pequeñín de esa "víbora chupasangre" que se le ha pegado a maldad mientras disfrutábais de una salida al campo. 

 

2. El paseo

Este momento del día es fundamental, tanto por el hecho de que necesitan del ejercicio físico, como porque necesitan socializarse. Un perro que esté todo el día encerrado en casa (o lo que es peor, en una terraza minúscula o habitación, ¡para eso no lo tengas!) no puede tener un desarrollo normal. Probablemente, su comportamiento empezará a ser inadecuado, pues no estás cubriendo sus necesidades. ¡Recuerda! Él no está para hacerte gracia y divertirte a ti, está para que lo cuides, lo quieras y le des todo lo mejor de ti. Disfruta de los paseos con tu perro, disfruta de él de verdad. El ejercicio es necesario para permitir al perro expresar conductas caninas normales, como explorar, seguir rastros olorosos, etc. Además, se puede aprovechar ese tiempo para mejorar el entrenamiento y estrechar las relaciones mascota-propietario.

 

3. Educación

Les debemos enseñar unas normas de convivencia básicas mediante el aprendizaje de conductas de obediencia muy sencillas. Para ello, se debe decir su nombre antes de darle una orden usando una frase corta. Siempre se debe trabajar con refuerzos positivos. Por ejemplo, si tira de la correa, acórtele la distancia y prémiale cuando no tire, enséñeale el “sit” (sentarse) presionando suavemente su parte trasera, y para hacer que se tumbe en el suelo puedes apretar su lomo hacia abajo y tirar de sus patas delanteras hacia delante. No es necesario aplicar una violencia excesiva para que el animal responda. ¡No lo maltrates! ¡Edúcalo! Con paciencia, y si no la tienes, no apuestes entonces por adoptar a uno de estos animalitos que lo dan todo por ti, si eres capaz de darle la espalda o maltratarlo porque no responda como tú quieres.

 

4. Socialización y juego

Los perros son animales sociales y jerárquicos. esto significa que necesitan desde cachorros conocer y asumir su “puesto” en la familia y fuera de ella (en el parque, ante la presencia de personas extrañas en casa, en los lugares habituales de paso como la clínica veterinaria, casas de familiares, etc..). Existe un periodo fundamental en el desarrollo de la conducta denominado “periodo de sensibilización”, que abarca desde las 3 a las 10 semanas y durante el cual el cachorro debe asimilar todo lo que ocurre en su entorno. La socialización del animal hace que acepten mejor a otros animales, tanto de su propia especie como de otras, y la habituación les hace capaces de enfrentarse a los estímulos ambientales que se van a encontrar a lo largo de su vida.

 

5. El veterinario

Los perros, como cualquier otro animal de compañía, precisan ser desparasitados y vacunados. El calendario de vacunaciones lo establecerá su veterinario siendo las dosis anuales para la mayoría de las vacunas en animales adultos y para cachorros variará según cada protocolo. Como norma general y en ausencia de síntomas de enfermedad, se debe acudir como mínimo una vez al año al veterinario. Es importante que en esa visita se revise la lectura del microchip del animal y se haga una exploración completa. Toma nota de las recomendaciones del veterinario y, aunque tu peludo odie este trance, debes no saltarte ninguna preescripción médica.

Si no tienes pensado aumentar la familia canina, la esterilización es un proceso quirúrgico muy recomendado que consiste en la retirada total o parcial de los órganos reproductores y se realiza tanto en los machos como en las hembras. Este procedimiento incrementa su calidad y esperanza de vida, ya que disminuye la posibilidad de que se desarrollen infecciones uterinas, tumores y enfermedades de los órganos reproductores. En el caso de los machos, la castración disminuyen las peleas con otros perros, las fugas de casa, incluso tendencias como marcar con orina o montar. En el caso de las hembras, te tranquilizará saber que la esterilización elimina el celo, la posibilidad de pseudogestación, reduce la incidencia de tumores de mama, así como los maullidos y otras conductas propias del celo. Esta operación no provoca cambios de humor en el animal y resulta ser muy común y sin riesgos. Consulta con tu veterinario sobre las mejores fechas para realizarla y recuerda que un perro esterilizado evita camadas indeseadas que en nuestro país supone el 13% de los animales que son abandonados. 

 

6. El tiempo

Si vas a tener un animal, primero, plantéate si tienes tiempo para él. Si va a ser un trasto más "que limpiar" en tu casa, te aconsejamos que no lo hagas. Hazlo porque lo necesitas, porque sabes todo lo que te va a reportar tenerlo contigo, pero no por un simple capricho pasajero. Un animal no es un bolso, que puedes desterrar al fondo de tu armario de por vida. Es un ser vivo, que ama, que te ama a ti de forma incondicional y que, NUNCA, se merece algo así. 

 

7. La familia

 

Si lo haces bien, te alegrarás de lo que has conseguido, un amigo fiel que formará parte de tu preciosa familia, y que amará a los tuyos y los protegerá por encima de todo.

 

8. El compromiso

Desde QFem esperamos que entiendas lo que supone adoptar a un adorable animalito de estos, el amor que se les procesa y todo lo que ellos son capaces de darnos con tan poco. Si estás decidido a dar el gran paso, te animamos a ello, pero tómalo como el mayor compromiso de tu vida, pues ÉL solo dependerá de ti y TÚ serás todo su mundo. Si te ves capaz de llevar todo ese peso, el reto es tuyo. Si, por el contrario, tus ideas de tener una mascota son otras, mejor será que desistas, pues no disfrutarás del mayor regalo que se la ha hecho al hombre, nuestro peludo fiel.

 

 

Foto de portada: we heart it