Un sábado más paso de tu culo

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Por Duneino noviembre 5, 2017  más artículos

 

Para muchas personas, salir de fiesta es salir a pasar un buen rato con los colegas y para otras, es salir de caza. Me explico, a cazar me refiero a que van en busca de una presa como un león enjaulado que sale hambriento, como si para algunas personas fuera el fin del mundo y buscasen una pareja con quien acabar la noche. A ver, es cierto que a todas nos ha pasado que nos ha llamado la atención algún que otro chico en el botellón o en la disco, y le echamos una miradita. Sin embargo, hay chicos que ven a las mujeres como si fuéramos un juguete o un clínex de usar y tirar. Piensan que, por el simple hecho de vernos borrachas, tienen todo el derecho de aprovecharse de nosotras y eso no es así.

Me pongo un vestido ceñido porque me gusta, no porque quiera llamar tu atención. Si me pongo el pintalabios rojo es porque sé que me queda genial. Me visto como quiero, como a mí me gusta y para mí. Me aborrece la idea de pensar que alguien o algunos me tocarán el trasero o intentarán perrearme mientras intento pasármelo bien con mis amigas. No hace falta que me repitas mil veces que estoy guapa porque lo sé. Deja de perseguirme por la pista de baile en busca de un beso porque no estoy en rebajas. No intentes pedirme que vaya contigo a tu piso porque lo único que vas a llevarte son dos ostias. A ver si te enteras que paso de tu culo. 

El acoso sexual es bestial.

Que sí, que me encanta cuando me dejan entrar gratis a las discotecas por ser chica (aunque pisotee mis principios feministas); me hace sentir poderosa como cuando los ignoro a todos. 

 

Me gusta salir de fiesta, aunque no todo es "fiesta". Ojalá existiera una pastilla anti-resaca; las farmacéuticas se forrarían con este producto. El post fiesta siempre será desastroso (y ni hablar del destrozo de mis pies al acabar la noche porque me quité los tacones dos horas antes o el olor a tabaco de mi pelo). Bendita sea nuestra cama que nos acoge con amor y nos masajea después de una larga noche de juerga, ah, y bendita ducha.

Todos los sábados me repito que no volveré a salir de fiesta, pero es imposible con mis amigas. Creo que lo peor de todo, sin duda alguna, es el volver a casa ciega con la borrachera y el colocón y tener que desmaquillarse. Pero, a fin de cuentas, me lo paso muy bien y vale la pena. Quizás conozcas al amor de tu vida o quizás te lies con alguien del que te olvidarás al día siguiente, o te quedarás con los tuyos tan ancha

 

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Foto de portada: pinterest