8 de agosto, Día Mundial del Orgasmo Femenino

Por Duneino agosto 8, 2017  más artículos

El placer de las mujeres siempre ha sido un tema tabú a lo largo de la historia. Tristemente, aún hay países y culturas que lo condenan. Todavía es necesario luchar y educar a la población para defender el derecho de una vida sexual placentera y plena en las mujeres.

 

Hoy, 8 de agosto, se celebra el Día Mundial del Orgasmo Femenino. Esta propuesta surgió en 2006 en Brasil por un concejal llamado Dantas, el cual quería compensar sus deudas sexuales con su mujer y que, posteriormente, fue extendiéndose por todo el mundo, con el fin de reivindicar el derecho al orgasmo y placer femenino de manera completa. Esto es una invitación a rendir homenaje a todas las mujeres que han luchado por derribar los prejuicios creados respecto a cómo deben de vivir su sexualidad.

Por muy triste que suene, la mayoría de las mujeres han fingido algún orgasmo (o muchos) para complacer a sus parejas. Un estudio reciente de la Universidad de Leed en Inglaterra, indicó que el 80% de las mujeres ha fingido algún o algunos orgasmos en su vida. La mayoría de los hombres, por no decir todos, se frustrarían si averiguasen que no son capaces de complacer a sus mujeres, y claro, ellos siempre creen que lo hacen de manera correcta.

 

El orgasmo femenino dura aproximadamente diez segundos, pero la mujer necesita alrededor de 20 minutos de estimulación sexual para alcanzar el clímax. Aporta numerosos beneficios a nuestra salud como favorecer el sueño, quemar calorías, mejora la autoestima y el estado de ánimo, reduce el estrés, previene las enfermedades cardiovasculares, entre otras cosas.

No todo está en las relaciones sexuales. Hay mujeres que alcanzan el orgasmo haciendo ejercicio, un mensaje excitante, escuchando algo, recibiendo un masaje..., pero muchas veces por la falta de información, desconocen estos detalles por lo que el momento de placer no lo relacionan con el orgasmo. 

Durante muchos siglos en la medicina y ciencia occidendentales, la sexualidad de la mujer ha sido vista igual a la del hombre y no precisamente en el buen sentido, en donde ambos compartimos los mismos derechos y libertades. Nos referimos a que se asumió que, como los hombres tienen orgasmos durante el sexo entre vagina y pene (coito), entonces las mujeres debían tener orgasmos con el coito también. Pero, la realidad es que más del 70% de mujeres no suelen tener orgasmos durante el coito y estamos hablando de mujeres normales y sanas. Pues aquí vale hacer la aclaración de que esto no te hace rara, pues una mujer puede alcanzar un orgasmo de ciento un mil maneras, sexo manual, sexo oral, vibradores, sexo anal, la estimulación de los senos, o más o menos todo lo que os imaginéis. Y eso es NORMAL.

El problema es que nos han enseñado a pensar en el sexo en términos de comportamiento en vez de verlo en términos biológicos, psicológicos y de procesos sociales que determinan nuestros comportamientos. Intentar entender el sexo solo con mirar el comportamiento es como intentar entender el amor solo mirando las fotos del matrimonio de una pareja y después ver sus papeles de divorcio. Y, sobre todo, a las mujeres nos han enseñado a avergonzarnos de nuestros cuerpos y sobre todo de nuestra sexualidad.

En la época medieval, los anatomistas llamaban a los genitales externos de la mujer “pudendum”, una palabra derivada del Latin "pudere" que significaba “estar avergonzado”. El razonamiento detrás de esto era que los genitales de la mujer estaban “ocultos” dentro de sus piernas, porque querían estar escondidos. Mientras que los de los hombres miraban hacia el frente para que todos los vieran. Entonces, ¿por qué los genitales de los hombres y las mujeres deben ser diferenciados de esta manera? Pues si eras un anatomista medieval basado en la ética sexual de la pureza, había que echarla la culpa a la vergüenza. La respuesta lógica hoy en día sería que el clítoris está en ese lugar no porque le dé pena o vergüenza, sino porque las mujeres no tienen que transportar su ADN desde dentro de sus cuerpos hasta el interior del cuerpo de otra persona, ya que somos nosotras las que nos quedamos embarazadas. 

Es por esto que como generación tenemos la responsabilidad de ver la sexualidad a través de los ojos de la biología, y no a través de los lentes de las suposiciones culturales hechas por un grupo determinado de personas que lo dispusieron así a lo largo de la Historia, que parece avanzar lenta y con mucho miedo.

Yo voto por un mundo lleno de amor y orgasmos. Un mundo con orgasmos es un mundo feliz. Solo imagínalo por un momento, el mundo sería más bonito si las personas estuvieran entre orgasmos y no entre guerras y conflictos. ¿Verdad?

 

¡Disfruta de tu sexualidad y no sientas vergüenza de lo que te pertenece más que a nadie!

 

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Foto de portada: pinterest