La tradición ancestral del planchado de senos

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Por Q diciembre 10, 2019  más artículos

 

El planchado de senos es una tradición ancestral de algunas zonas de África del Oeste, especialmente en Camerún, donde una de cada cuatro niñas en plena pubertad es obligada a someterse a este ritual que suele durar varios meses. El propósito del “planchado” a las niñas africanas es retrasar o llegar a detener el aumento típico del desarrollo normal del crecimiento del pecho. De esta forma, creen poder prevenir abusos sexuales, ya que consideran que el aumento de los senos provoca la tentación masculina y cualquier conducta de carácter sexual que pueda incitar el deseo.

 


Para llevar a cabo este maldiciente ritual se suele utilizar diferentes objetos que previamente son sometidos a una elevada temperatura. Martillos, piedras, palos, cáscara de cocos, etc… que sirven como plancha sobre el cuerpo de las niñas a partir de los ocho o nueve años hasta los doce. Otra forma común de llevar a cabo el ritual es a través de telas calientes a modo de vendaje sobre el pecho.

Esta cruel práctica causa insalvables problemas en el cuerpo de la mujer, además de secuelas psicológicas por la continua tortura. Las niñas pueden llegar a tener quemaduras graves, cicatrices, infecciones, abscesos, pus, picores, descarga de leche, deformación de las mamas, mastitis, fiebre alta, daño en los tejidos y, por supuesto, problemas psicológicos a largo plazo, con daños irreparables en la autoestima y en la visión negativa sobre sus propios cuerpos, así como depresión postraumática.

De este modo, mutilando a las niñas para ocultar sus bustos, se pretende desviar el interés sexual masculino sobre las mujeres. Pese a que este tipo de práctica atenta contra los valores fundamentales de los Derechos Humanos, está totalmente legitimada en sociedades como la camerunesa, donde la responsabilidad del acoso y la violencia sexual es de la mujer.

Y todo esto, en pleno siglo XXI. Asco de mundo.

 

 

 

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