La Constitución que no querían que leyeras

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Por Editorial marzo 19, 2020  más artículos

 

Queridas y queridos lectores,

Queremos aportaros un rato de entretenimiento, de reflexión y (ojalá también) un grano de alegría de la mejor forma que sabemos, con palabras, con libros.

Empezamos con una afirmación y que levante la mano o que se beba un chupito (depende la edad y la hora a la que veáis esto): nunca me he leído (o no entera al menos) la Constitución Española.

Continuamos con la pregunta derivada y que también nos hicimos: emm? Qué rollazo, para qué me sirve? La respuesta más probable es otra pregunta: ¿te imaginas jugando un juego en el que no conoces las reglas? Pues esta sería tu manual de instrucciones.

Proseguimos con un flashback. Hace unos meses, asistimos al debate en torno al lenguaje inclusivo tras la petición de la Vicepresidenta Carmen Calvo a la RAE para que analizara en esos términos la Constitución Española y, en base a ello, evaluara la posibilidad de reformar la redacción del texto. Meses después, con el Informe de la RAE sobre el uso del lenguaje inclusivo en la Constitución Española la Academia negaba tal necesidad ya que “gramaticalmente es impecable”.

Continuamos con un primer plano de realidad y, por lo tanto, la Constitución no se tocó, se quedó como estaba. Y nos dio rabia, impotencia, una vez más, ante la negación de una evidencia: que el lenguaje crea realidad, que lo que no se nombra no existe; que una realidad lingüística que excluye la mitad de lo que nombra, como ocurre con el uso del masculino genérico, invisibiliza y tiene un gran impacto en la cultura y psique de las y los hablantes.

Por ello, no podíamos quedarnos cruzados de brazos y pensamos que un texto tan fundamental para la sociedad española como es la Constitución, en tanto que espejo del ordenamiento, estructura y funcionamiento social y como derechos y obligaciones fundamentales, debería poder leerse de una forma inclusiva, justa, en la que no se excluya a la mitad de su población. Máxime cuando esta hace incluso un empleo confuso del masculino genérico.

Así que nos pusimos manos a la obra para llegar a este día especial en el que se conmemora la efémeride de nuestra 1a Constitución, en 1812, la Pepa.

Esta edición de la Constución Española, a través de la reelaboración y combinando diferentes formas y propuestas de lenguaje inclusivo, es una forma de restituir en su redacción la igualdad de hombres y mujeres sin que hagan mella las advertencias lingüstícas de la RAE.  Por eso la hemos llamado Reconstitución o Repepa, porque reconstituimos la presencia de la mitad de las personas a las que en teoría representa.

El lenguaje transforma la realidad. Si quieres hacerlo, puedes descargar de forma gratuita en nuestra web la edición digital que hemos hecho para la ocasión y para que la reflexión y el debate, lejos de estancarse como propone la Academia, siga, como el proceso de cambio hacia la igualdad de hombres y mujeres, en auge.

Esta es la Constitución que no querían que leyeras

 

Copelia Ediciones